«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Santiago Wanderers no han contestado, que también es una forma de contestar.
Guzmán Corujo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristóbal Cáceres está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
6 goles y una media de 7.33 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Santiago Wanderers, y no se va a retirar.
Guzmán Corujo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Santiago Wanderers le dijo a Facundo Gulli que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
58 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santiago Wanderers pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Luis Ureta: 3 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
13 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Axel Guerra. 2‑0 ante Deportes Concepción, y la ovación final fue sobre todo suya.
81 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santiago Wanderers pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La primera derrota en 11 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Antofagasta; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Santiago Wanderers puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Guzmán Corujo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Gulli estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Mauricio Jara tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
97 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Santiago Wanderers pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 2, 21 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benjamín Chandía está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Gulli, y el técnico lo permitió.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Marcos Camarda. 1‑0 ante Deportes Copiapó, y la ovación final fue sobre todo suya.
Una nota de 7.80, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo19/04/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Mauricio Jara, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloGuzmán Corujo pide hablar con el técnico
Gastón Hernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla29/03/2027
Palabras en el entrenamiento del San Lorenzo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Farías está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo29/03/2027
Nahuel Arias se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el San Lorenzo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
En breve
PlantillaDaniel Herrera quiere saber por qué cobra menos
Una lesión de rodilla de las peores para Franco Lobos
137 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santiago Wanderers pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Guzmán Corujo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Gulli está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Una lesión de rodilla de las peores para Franco Lobos
144 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Santiago Wanderers pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Santiago Wanderers lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santiago Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Santiago Wanderers y Rangers de Talca, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Axel Guerra
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» San Lorenzo no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Lorenzo pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Farías estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Manuel Insaurralde y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Tripichio, y el técnico lo permitió.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en San Lorenzo, y 2 partidos en 7 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santiago Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristóbal Cáceres estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Ureta, y el técnico lo permitió.
Facundo Gulli llegó con un historial en un club más grande que este, y la sala lo ha tratado en consecuencia. Los jóvenes lo miran entrenar; los veteranos miran para ver si dura.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Eduardo Miranda
Guzmán Corujo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cristóbal Cáceres está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Santiago Wanderers, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Guzmán Corujo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benjamín Chandía está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Christian Silva y Santiago Wanderers acuerdan 4 años más.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Camilo Astroza está en ella.
Una prueba de temporada entera: San Lorenzo sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Santiago Wanderers. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santiago Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 25 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristóbal Cáceres estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Santiago Wanderers ha hecho la llamada a Racing Club. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
A San Lorenzo le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Santiago Wanderers ha hecho saber al mercado que John Valladares está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que San Lorenzo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thiago Perugini será jugador de otro club este fin de semana, y en San Lorenzo las despedidas han empezado en voz baja.
Gastón Hernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Palabras en el entrenamiento del San Lorenzo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Farías está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en San Lorenzo, y 4 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Farías estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Lorenzo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
12 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Danilo Arboleda está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.