Tomás Sultani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristóbal Cáceres estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tomás Sultani entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Cobreloa.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Javier Parraguez: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Santiago Wanderers necesitando que juegue como si nada de eso importara.
La oferta de Keflavik por Marcos Camarda se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Martín Villarroel está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Santiago Wanderers donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Tomás Sultani consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Tomás Sultani acaba de firmar por el Santiago Wanderers y, por una vez, la respuesta importaba.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Santiago Wanderers cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Carlos Suazo ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Marcelo Montecinos lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Nicolas Sanchez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marcos Camarda está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Minuto 88, contra Antofagasta, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Raúl Olivares de ejemplo
Javier Parraguez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cristóbal Cáceres estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Claudio Bravo podía permitirse ser generoso.
David Llanos llega con 37 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.