Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Villa Dálmine dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Villa Dálmine tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Villa Dálmine cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Juan Carlos Vega ante una sala que ya las había oído.
Plantilla30/11/2026
Santino Sienra choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Eduardo Salvio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Morgantini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Cedidos23/11/2026
Los goles siguen llegando desde el destierro de Edwin Schulz
8 goles en 13 partidos en Villa Dálmine: números que viajan a casa más rápido que él. En Lanús alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ramiro Carrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Yoshan Valois firme algo — un contrato en Lanús o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 37 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Santiago Prim estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Edwin Schulz la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó Dock Sud. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Fabricio Acosta será jugador de otro club este fin de semana, y en Lanús las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Lanús cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La enfermería confirma 16 días de baja para Nicolás Rusconi, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Lanús sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Morgantini está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Marcelino Moreno firme algo — un contrato en Lanús o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Edwin Schulz
Una lesión de rodilla de las peores para Tomás Silva
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Lanús pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Allam Wlk será jugador de otro club este fin de semana, y en Lanús las despedidas han empezado en voz baja.
Eduardo Salvio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Dylan Aquino, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Morgantini estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Villa Dálmine hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Matías Nizzo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El Acassuso seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Lucas Rey ha pactado su marcha al Villa Dálmine, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
El banquillo12/10/2026
Pablo Oro se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Villa Dálmine lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mateo Solís entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Villa Dálmine saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Villa Dálmine. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Villa Dálmine lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Regates completados: 28. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Notas de los jugadores28/09/2026
Santino Forlani, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.78
Un 7.78 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Matías Nizzo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Agustín Fernández ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Villa Dálmine se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
17 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Calificado con 7.73. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Juan Carlos Vega fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pablo Oro, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloMauro Zurita se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Traspaso acordado, ficha acordada, y AS Roma esperando con una camiseta. En Lanús nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Mateo Peralta está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Franco Petroli ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Agustín Medina está en ella.
San Martín SJ avanza y Villa Dálmine se vuelve a casa, con el 1‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Mauro Zurita marcó, fue calificado con 7.82 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Calificado con 7.74. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.