Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 53 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Georgie Jenkins será jugador de otro club este fin de semana, y en Apollon las despedidas han empezado en voz baja.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Apollon lo saben.
AE Kition obligó a Apollon a sudarlo, pero el marcador decía 1‑0 al final y la tabla no pregunta cómo.
Plantilla14/04/2036
Eduardo Torres choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Apollon, otra semana sin la firma de Alejo Valenzuela.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Apollon lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Apollon nadie finge estar haciéndolo.
Esteban Arias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Paralimni se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
Plantilla07/04/2036
Eduardo Torres choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
Acabó 2‑1 y la tarde fue de Esteban Arias: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Apollon.
Plantilla10/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Eduardo Torres está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $61.6M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
Directiva10/03/2036
En Apollon el 106% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Jarno Vervaque estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Martin Krause sobre una tarde de 2‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Nikita Robak se lesiona los ligamentos de la rodilla: 18 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 18 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Georgie Jenkins será jugador de otro club este fin de semana, y en Apollon las despedidas han empezado en voz baja.
Acabó 1‑0 y la tarde fue de Mamadu Silla: apareció cuando importaba y es la razón de que los puntos se queden en Apollon.
Plantilla18/02/2036
Patrick Enrici choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nota de 8.00: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Plantilla18/02/2036
8 caras nuevas y el Apollon todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo18/02/2036
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Martin Krause fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Una lesión de rodilla de las peores para Nikita Robak
32 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Apollon pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
Directiva04/02/2036
Pasa el cierre con 3 de alta y 5 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Apollon hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Apollon nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Apollon lo saben.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Doxa fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Apollon hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Apollon, y no se va a retirar.
Mamadu Silla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Partido26/01/2036
Ninguna portería a cero a la vista para el Apollon
Ya van 5 partidos con al menos dos en contra. Se ha reordenado la defensa, se ha respaldado al portero en público, y los goles siguen entrando igual.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
En breve
PlantillaEduardo Torres choca con un compañero por las exigencias
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 41 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Apollon, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mykyta Sytnykov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Alex Paşcanu y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Directiva14/01/2036
Los sueldos se llevan el 120% de lo que ingresa Apollon
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
87 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Apollon pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 24 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
27 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Apollon lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Apollon lo saben.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Plantilla03/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. João Martins está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
115 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Apollon pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Apollon no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. João Martins será jugador de otro club este fin de semana, y en Apollon las despedidas han empezado en voz baja.
La racha sin perder llega a 11. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
En breve
PartidoTras 5 partidos, Apollon vuelve a saber lo que es perder
PlantillaMarcos Pintos choca con un compañero por las exigencias
Rodrigo Pereira se lesiona los ligamentos de la rodilla: 129 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 129 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 67 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
143 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Apollon pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Apollon, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Apollon nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Plantilla08/10/2035
João Martins choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 88 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Notas de los jugadores01/10/2035
Henrik Falk no podía pedir más en su estreno: 8.10
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 8.10, 2 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
Paralimni queda fuera y Apollon avanza, con el 2‑1 como última palabra. El cuadro se abre un poco, y todo el mundo se permite mirarlo.
Notas de los jugadores01/10/2035
Oriol Rey, 37 años, hace retroceder el reloj: 8.13
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.13 con 37 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Apollon, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Apollon no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Ya son 7 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Apollon lo saben.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 102 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Apollon ya hablan de él en pasado.
Plantilla17/09/2035
João Martins choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Apollon lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Andreas Kapsis será jugador de otro club este fin de semana, y en Apollon las despedidas han empezado en voz baja.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Apollon lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Directiva03/09/2035
Pasa el cierre con 22 de alta y 19 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Apollon hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
La instrucción llegó del consejo y el banquillo no estaba de acuerdo. Alguien saldrá, el traspaso se llamará buen negocio, y el entrenador se pasará la temporada reconstruyendo alrededor del hueco.
Mamadu Silla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Léo no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Iraklis Gerolakkou esperando con una camiseta. En Apollon nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Oriol Rey estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Apollon cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Apollon lo saben.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Léo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Hristo Ivanov lleva suficientes años para saber cómo se siente una primavera que sale mal, y lo está sintiendo. Un vestuario con miedo juega como un vestuario con miedo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Apollon, y no se va a retirar.
La oferta de Doxa por Léo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Apollon nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mamadu Silla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y João Martins estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Apollon lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El acuerdo con Aris está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Apollon trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Apollon cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla30/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. João Martins está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
20 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Apollon pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Apollon nadie finge estar haciéndolo.
Mamadu Silla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla28/05/2035
Oriol Rey choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Adama Deme entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Esteban Arias y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla30/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Souleymane Camara está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rodrigo Pereira entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Georgie Jenkins ha apuntado la fecha.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Apollon nadie finge estar haciéndolo.
Plantilla26/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Léo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Adama Deme estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vukašin Đorđević, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Apollon. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
El banquilloRonald Huamán llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Apollon, y no se va a retirar.
Esteban Arias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla19/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Andreas Kapsis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva19/03/2035
En Apollon el 125% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Apollon trata con un hombre que quiere otro país.
Plantilla19/03/2035
6 caras nuevas y el Apollon todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Apollon, otra semana sin la firma de Oriol Rey.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
El banquilloOriol Rey llama a la puerta del técnico
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Apollon nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mamadu Silla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Plantilla05/03/2035
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Léo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 14 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Rodriguinho lo produjo, y el 8.40 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Apollon se está agotando.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Apollon y AEL, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andreas Kapsis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
El banquilloAdama Deme se lleva el toque del técnico
1 para Souleymane Camara, calificado con 7.15, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Mamadu Silla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Apollon y Olympiakos Nicosia, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Léo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva19/02/2035
Los sueldos se tragan el 120% de los ingresos de Apollon
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Apollon hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Apollon la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva05/02/2035
Apollon cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 3; bajas, 4; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Fabian Ramirez será jugador de otro club este fin de semana, y en Apollon las despedidas han empezado en voz baja.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Plantilla05/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Apollon sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Andreas Kapsis está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Apollon la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Apollon se está agotando.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Apollon lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Apollon cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Apollon ha sido explícito sobre la situación de Aleksandar Djordjević, que es más de lo que reciben muchos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Apollon hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Aleksandar Djordjević será jugador de otro club este fin de semana, y en Apollon las despedidas han empezado en voz baja.
Traspaso acordado, ficha acordada, y APEA Akrotiri esperando con una camiseta. En Apollon nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Apollon pueden fingir no haber oído.
Esteban Arias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 70 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Apollon estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Apollon nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Mamadu Silla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 77 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andreas Kapsis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tres puntos para Apollon: un 2‑1 ante PAEEK en un duelo resuelto por detalles mínimos.
Directiva25/12/2034
Los sueldos se llevan el 122% de lo que ingresa Apollon
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Adama Deme, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 91 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dariel Ganly estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
Notas de los jugadores11/12/2034
Rodriguinho jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.42. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Notas de los jugadores11/12/2034
Malcolm Ebiowei jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.28. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Benavídez, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Apollon hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Apollon, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Maksym Stadnik será jugador de otro club este fin de semana, y en Apollon las despedidas han empezado en voz baja.
Esteban Arias estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andreas Kapsis estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores04/12/2034
Rodriguinho jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.29. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
En breve
Notas de los jugadoresMalcolm Ebiowei en cifras de sobresaliente
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anorthosis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla27/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Anorthosis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Théo Hernández está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El Apollon seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Aleksandar Djordjević ha pactado su marcha al Anorthosis, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
400 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
A Andreas Chrysostomou le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
El banquillo27/11/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Samuel Peréa y Anorthosis acuerdan 4 años más.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Anorthosis hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Anorthosis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Anorthosis pueden fingir no haber oído.
Mariano Aguilera estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Anorthosis es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla06/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Anorthosis sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Théo Hernández está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Anorthosis pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Anorthosis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Carlos León será jugador de otro club este fin de semana, y en Anorthosis las despedidas han empezado en voz baja.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Sebastian Suvanne y Anorthosis acuerdan 4 años más.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 124 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
0‑6 ante LOSC Lille. La lectura honesta no es que los jugadores estuvieran mal: es que la distancia entre este club y aquel se mide hoy en cosas que el dinero tarda años en comprar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Esteban Arias será jugador de otro club este fin de semana, y en Anorthosis las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Anorthosis, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anorthosis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Anorthosis tiene que sacar un resultado de donde sea.
Las normas lo permiten y escuece igual. Esteban Arias ha acordado condiciones con el Apollon para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Anorthosis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Anorthosis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Théo Hernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Andreas Chrysostomou y Anorthosis acuerdan 2 años más.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Anorthosis trata con un hombre que quiere otro país.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Mariano Aguilera lo ha hecho, en Anorthosis, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Anorthosis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 49 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Anorthosis pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Anorthosis lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Esteban Arias lo produjo, y el 8.96 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Anorthosis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Anorthosis lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 77 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Anorthosis, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Anorthosis ha hecho la parte difícil con Aris, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Anorthosis lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andreas Chrysostomou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Marc Llinares se lesiona los ligamentos de la rodilla: 41 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 41 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejo Funes será jugador de otro club este fin de semana, y en Anorthosis las despedidas han empezado en voz baja.
Traspaso acordado, ficha acordada, y APEA Akrotiri esperando con una camiseta. En Anorthosis nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Anorthosis pueden fingir no haber oído.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Alejo Funes ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Konstantinos Giannakou y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andreas Chrysostomou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Es sentimental, es completamente sincero y es el principio de una salida que nadie ha anunciado. El club puede ser elegante al respecto o puede hacer como que no lo ha oído.
Una lesión de rodilla de las peores para Marc Llinares
55 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Anorthosis pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Anorthosis se está agotando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Anorthosis nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Anorthosis trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Anorthosis cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Andreas Chrysostomou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo29/05/2034
Mateo Rodríguez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Anorthosis lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y George McCormick entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.