Traspaso acordado, ficha acordada, y Titanes Guanare esperando con una camiseta. En Caracas nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Caracas pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla09/01/2034
7 caras nuevas y el Caracas todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Miguel Palacios está en ella.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Robert Mendoza ya tiene su respuesta de Caracas; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La oferta llegó a Metropolitanos esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Román Davis y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla26/12/2033
Robert Mendoza choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sebastián Prieto entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 120 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 14 y 10 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Estudiantes de Merida tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Trujillanos ha hecho la parte difícil con Rayo Zuliano, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Monagas conserva a su hombre, y Trujillanos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Román Davis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Trujillanos todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 24 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trujillanos pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Serge Bengono será jugador de otro club este fin de semana, y en Trujillanos las despedidas han empezado en voz baja.
El acuerdo con Mineros de Guayana está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Jean Lossada y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla05/12/2033
Palabras en el entrenamiento del Trujillanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Robert Mendoza está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Trujillanos trata con un hombre que quiere otro país.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trujillanos pueden fingir no haber oído.
Jean Lossada y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Plantilla28/11/2033
Robert Mendoza choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Trujillanos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Robert Mendoza estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lautaro Romero, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Trujillanos, otra semana sin la firma de Óscar Alcócer.
La tabla se consulta antes de que lleguen los resultados, que es siempre la señal. En Trujillanos nadie dice la palabra, y todos los veteranos del edificio la están pensando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Serge Bengono será jugador de otro club este fin de semana, y en Trujillanos las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Leonel Vivas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 59 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trujillanos pueden fingir no haber oído.
Robert Mendoza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Serge Bengono estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Trujillanos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La afición se organiza contra la directiva de Trujillanos
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Las normas lo permiten y escuece igual. Matías Duarte ha acordado condiciones con el Portuguesa para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Jean Lossada estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/10/2033
Palabras en el entrenamiento del Trujillanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Robert Mendoza está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Trujillanos tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
10 puntos y un calendario que se agota. Las cuentas aún no son crueles, pero ya no son amables.
Plantilla26/09/2033
Robert Mendoza choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Óscar Alcócer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonel Vivas, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Trujillanos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloA Óscar Alcócer le han prometido minutos
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Sebastián Prieto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Trujillanos, otra semana sin la firma de Sebastián Pulido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Álvaro Buitrago entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Caracas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Jonathan Lovera lo ha hecho, en Caracas, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla12/09/2033
Palabras en el entrenamiento del Caracas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Enrique Almeida está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo12/09/2033
Santiago Rodríguez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Caracas lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Caracas no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Trujillanos todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trujillanos pueden fingir no haber oído.
Jean Lossada y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Robert Mendoza estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Kevin González lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
En breve
El banquilloJean Lossada llama a la puerta del técnico
Las normas lo permiten y escuece igual. Serge Bengono ha acordado condiciones con el Portuguesa para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Juan Bado lo ha hecho, en Trujillanos, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Robert Mendoza estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Trujillanos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Trujillanos, y no se va a retirar.
La operación que iba a llevar a José Bello al Metropolitanos se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Trujillanos con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Zamora conserva a su hombre, y Trujillanos vuelve a una lista con un nombre tachado.
Robert Mendoza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Iban 21 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Metropolitanos esperando con una camiseta. En Trujillanos nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva25/07/2033
Trujillanos cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 3; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Trujillanos nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La oferta llegó a Rayo Zuliano esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Trujillanos lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Carabobo lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trujillanos pueden fingir no haber oído.
$52.0K sobre la mesa de Rayo Zuliano. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Trujillanos preguntó y Zamora dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
En breve
PlantillaRobert Mendoza, en un rifirrafe con un compañero
Ya van 15 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
11 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Trujillanos todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 47 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Trujillanos tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Trujillanos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla25/04/2033
Palabras en el entrenamiento del Trujillanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonel Vivas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Partido25/04/2033
Ecuador de la liga: Trujillanos ocupa el puesto 14
4 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Plantilla25/04/2033
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Trujillanos
7 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Álvaro Buitrago
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Plantilla18/04/2033
Lautaro Romero choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 103 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Kevin González estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Valiente estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En breve
Notas de los jugadoresUn momento carísimo de Uriel Funes
El banquilloLeonel Vivas, fuera tras una mala racha
El banquilloJean Lossada llama a la puerta del técnico
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7.73, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Robert Mendoza estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo28/02/2033
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
El reloj hizo lo que Deportivo La Guaira no quiso, y le puso fin. Los aficionados que siguieron la cuenta atrás pasarán el próximo mercado haciéndolo otra vez.
Plantilla10/01/2033
Palabras en el entrenamiento del Trujillanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leonel Vivas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla10/01/2033
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Trujillanos
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
132 días de baja para Agustín Aleo por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Mineros de Guayana dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mineros de Guayana, y no se va a retirar.
El acuerdo con Zamora está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
José Flores y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Mineros de Guayana preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A Academia Puerto Cabello le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
En breve
El banquilloDaniel Del Valle se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Angostura pueden fingir no haber oído.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Angostura preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Christian Mansilla estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
En el Angostura todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
142 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Primero, con 66 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Trujillanos pueden fingir no haber oído.
La oferta de Carabobo por José Bello se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Trujillanos ha hecho la llamada a Academia Puerto Cabello. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Angostura hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Las normas lo permiten y escuece igual. Christian Mansilla ha acordado condiciones con el Estudiantes de Merida para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Andrés Farreras estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hernán Carroso estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nuevo técnico del Angostura ya trabajó con Mauricio Montilla y salió bien. Llega con una idea formada del jugador, que vale más que cualquier pretemporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mineros de Guayana pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Mineros de Guayana la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Juan Díaz lo ha hecho, en Mineros de Guayana, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mineros de Guayana preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloIván Córdoba llama a la puerta del técnico
El banquilloEl técnico pone a Lucas Amaral de ejemplo
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Caracas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Marítimo de La Guaira esperando con una camiseta. En Caracas nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
El acuerdo con Real Frontera está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se han dado la mano con Carabobo; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Titanes Guanare por Robert Mendoza se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Caracas ha acudido a Academia Puerto Cabello con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Mineros de Guayana esperando con una camiseta. En Portuguesa nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Portuguesa, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Portuguesa ha hecho la parte difícil con Caracas, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Lautaro Lovazzano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Monagas conserva a su hombre, y Portuguesa vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Caracas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Caracas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Caracas pueden fingir no haber oído.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Caracas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Andrés Ferro estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Palacios estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Pedro Álvarez, y el técnico lo permitió.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 21 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
7 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mineros de Guayana pueden fingir no haber oído.
Directiva26/07/2032
Mineros de Guayana cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 9; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mineros de Guayana cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kevin De La Hoz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Victoria por 4‑0 ante Metropolitanos, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Rayo Zuliano tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Caracas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Caracas, y no se va a retirar.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
La oferta de Deportivo Miranda por Robert Mendoza se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Caracas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Notas de los jugadoresDhylan Castillo participó en 2 de ellos: 7.93
PlantillaFabrizio Ghiggia choca con un compañero por las exigencias