Traspaso acordado, ficha acordada, y Mamelodi Sundowns esperando con una camiseta. En Kaizer Chiefs nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Josué Tiendrébéogo no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kaizer Chiefs cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cemran Dansin estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Kaizer Chiefs donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Kaizer Chiefs nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kaizer Chiefs cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Corey Addai entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Nadie en el Kaizer Chiefs lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Kaizer Chiefs querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Cemran Dansin ha apuntado la fecha.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Cassius Mailula estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La enfermería confirma 43 días de baja para Andile Hlatshwayo, y el plan construido a su alrededor hay que rehacerlo.
Plantilla27/03/2034
10 caras nuevas y el Kaizer Chiefs todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cemran Dansin, y el técnico lo permitió.
El banquillo27/03/2034
Max Alleyne se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Kaizer Chiefs lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Kaizer Chiefs, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
12 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Dos goles y un 9.48 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Cemran Dansin no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Kaizer Chiefs la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Kaizer Chiefs nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Los clubes se han dado la mano con Mamelodi Sundowns; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
$5.5M era lo máximo que el club iba a pagar y Queretaro pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
El Kaizer Chiefs convierte su casa en un mal sitio para visitar
25 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Ya son 10 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Kaizer Chiefs la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Partido14/01/2034
Michael Baidoo lo gana cuando ya debía haber sonado el pitido
Minuto 90. Michael Baidoo encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y SuperSport United pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
Primero, con 57 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Una media de 7.51 en la temporada con 23 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Escuché, lo pensé y me quedo. Esa es toda la historia». Los clubes habían acordado un traspaso. Ilyes Grini no había acordado irse, y resultó ser la parte que importaba.
La camiseta todavía le queda bien. Rowan Human está de vuelta en Kaizer Chiefs, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.25 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Kaizer Chiefs lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes se han dado la mano con Mamelodi Sundowns; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». PWD Bamenda tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.95 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Kaizer Chiefs pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Kaizer Chiefs pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Kaizer Chiefs nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kaizer Chiefs cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mduduzi Shabalala estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Yanela Mbuthuma ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Max Alleyne se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Kaizer Chiefs lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloSlim Bouaskar llama a la puerta del técnico
MercadoThabiso Sesane tiene permiso para buscarse otro sitio
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kaizer Chiefs, y no se va a retirar.
Las normas lo permiten y escuece igual. Cemran Dansin ha acordado condiciones con el Mamelodi Sundowns para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Kutlwano Letlhaku estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Kaizer Chiefs la escuchó como otra cosa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva11/04/2033
Los sueldos se llevan el 86% de lo que ingresa Kaizer Chiefs
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Yanela Mbuthuma está en ella.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kaizer Chiefs cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yanela Mbuthuma y Kaizer Chiefs acuerdan 3 años más.
Plantilla04/04/2033
Palabras en el entrenamiento del Kaizer Chiefs sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Cassius Mailula está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Kaizer Chiefs nadie finge estar haciéndolo.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Kaizer Chiefs no han contestado, que también es una forma de contestar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Maritzburg United esperando con una camiseta. En Kaizer Chiefs nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Kaizer Chiefs hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Kaizer Chiefs, y no se va a retirar.
Tiago Gouveia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Kutlwano Letlhaku. 2‑1 ante Polokwane City, y la ovación final fue sobre todo suya.
Ibrahim Sulemana se lesiona los ligamentos de la rodilla: 26 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 26 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Golden Arrows querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Kaizer Chiefs fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 55 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Yanela Mbuthuma lo produjo, y el 8.92 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Kaizer Chiefs pueden fingir no haber oído.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Kaizer Chiefs estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Kaizer Chiefs preguntó y Bidvest Wits dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Kaizer Chiefs lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ibrahim Sulemana se lesiona los ligamentos de la rodilla: 62 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 62 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Kaizer Chiefs dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Kaizer Chiefs nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ibrahim Sulemana y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Kaizer Chiefs trata con un hombre que quiere otro país.
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Thamsanqa Hlatshwayo no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Kaizer Chiefs tampoco lo escondía nadie.
Ibrahim Sulemana se lesiona los ligamentos de la rodilla: 77 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 77 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Kaizer Chiefs hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Kaizer Chiefs pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Erick Billiat será jugador de otro club este fin de semana, y en Kaizer Chiefs las despedidas han empezado en voz baja.
Simphiwe Selepe y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Mercado15/11/2032
Tomás Jacob tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Kaizer Chiefs ha sido explícito sobre la situación de Tomás Jacob, que es más de lo que reciben muchos.
99 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Kaizer Chiefs pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Kutlwano Letlhaku lo produjo, y el 8.50 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Kaizer Chiefs cosas que tardan más de una semana en retirarse.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.