«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Johandry Hidalgo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Marítimo de La Guaira es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Marítimo de La Guaira puede pedir y sube el sueldo que Manuel Sanhouse Jr. puede exigir.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Marítimo de La Guaira, otra semana sin la firma de Federico Martinez.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Marítimo de La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Federico Martinez ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Mercado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Le han quitado la capitanía a Christian Larotonda. En el Marítimo de La Guaira lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo04/08/2036
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Carlos Moreno
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
0‑1 para Deportivo Tachira, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Objetivos de mercado28/07/2036
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Jankor Ochoa
A Marítimo de La Guaira se le acabó el tiempo con Trujillanos. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jhonathan Acosta, y el técnico lo permitió.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 15 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Miguel Savarino está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Roberto Gonzalez
Los clubes se han dado la mano con Trujillanos; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Directiva21/07/2036
Pasa el cierre con 0 de alta y 1 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Marítimo de La Guaira hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
$7.0K sobre la mesa de Mineros de Guayana. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Mercado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
$5.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Mineros de Guayana pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Marítimo de La Guaira preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En el Marítimo de La Guaira todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Diego Gonzalez y Marítimo de La Guaira acuerdan 3 años más.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.78 en la ficha, y la afición del Marítimo de La Guaira se fue a casa repitiendo un nombre.
0‑5 para Academia Puerto Cabello, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Christian Larotonda y Marítimo de La Guaira acuerdan 2 años más.
$5.0K sobre la mesa de Mineros de Guayana. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Trujillanos conserva a su hombre, y Marítimo de La Guaira vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Marítimo de La Guaira intentarán no darle demasiada importancia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Marítimo de La Guaira preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Jhonathan Acosta. 1‑0 ante Rayo Zuliano, y la ovación final fue sobre todo suya.
El banquillo30/06/2036
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
$5.0K sobre la mesa de Mineros de Guayana. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Jhonathan Acosta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$130.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Zamora pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Marítimo de La Guaira preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El acuerdo con Zamora está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
$5.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Mineros de Guayana pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Marítimo de La Guaira preguntó y Universidad Catolica dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mayer Vidal está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Marítimo de La Guaira ha hecho la parte difícil con Real Frontera, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Marítimo de La Guaira ha acudido a Mineros de Guayana con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Jhonathan Acosta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un gol en el minuto 91 convirtió tres puntos en uno y una buena tarde en una discusión sobre cómo se gestionan los partidos que durará hasta el sábado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Marítimo de La Guaira preguntó y Olimpia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Con 21 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Marítimo de La Guaira se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ignacio Mercado lo produjo, y el 8.11 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Participación en 2 goles, de un futbolista que se pasó los noventa minutos haciendo lo que un entrenador quiere de verdad: estar donde el balón iba a acabar. 7.90 junto a su nombre.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Notas de los jugadores26/05/2036
Santos Torrealba jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.45. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Miguel Savarino estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Manuel Sanhouse Jr.: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Hay exactamente uno de estos por carrera y normalmente no sale así. 0 en el marcador, 7.51 junto al nombre y una grada que no lo había visto nunca coreándolo al final.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 17 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«La firma más fácil de mi carrera.» Jhonathan Acosta y Marítimo de La Guaira acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 21 años del Marítimo de La Guaira que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Darwin Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Deportivo Tachira fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Notas de los jugadores28/04/2036
Juan Méndez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.00. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
10 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Puesto 14 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Jhonathan Acosta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores21/04/2036
Santos Torrealba jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.33. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑3, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Marítimo de La Guaira lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Marítimo de La Guaira tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Marítimo de La Guaira y de Zamora por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Plantilla14/04/2036
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Marítimo de La Guaira lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Jhonathan Acosta estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Mercado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Marítimo de La Guaira es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
A los 21 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Marítimo de La Guaira intentarán no darle demasiada importancia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Ramirez, y el técnico lo permitió.
Darwin Pérez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Marítimo de La Guaira le dijo a Richard Castillo que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Miguelangel Bermúdez está en ella.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Academia Puerto Cabello con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Juan Méndez firme algo — un contrato en Marítimo de La Guaira o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Puesto 12 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 36 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mayer Vidal está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 2‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
A Johandry Hidalgo le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Johandry Hidalgo ya tiene su respuesta de Marítimo de La Guaira; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mayer Vidal está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Roberto Gonzalez sale de esa comparación dentro del equipo, y el Marítimo de La Guaira se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Johandry Hidalgo está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En breve
El banquilloMiguelangel Bermúdez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El club buscó fuera durante un mes, no encontró nada que le convenciera más y le dio el cargo al hombre que ya lo estaba haciendo. Conoce la casa; ahora tiene que demostrar que conoce el resto.
Hay exactamente uno de estos por carrera y normalmente no sale así. 0 en el marcador, 7.43 junto al nombre y una grada que no lo había visto nunca coreándolo al final.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Diego Castillo marcó, fue calificado con 7.69 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Marítimo de La Guaira pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Marítimo de La Guaira tiene que sacar un resultado de donde sea.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 15 acciones, 7.19, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ignacio Mercado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Una lesión de rodilla de las peores para Mayer Vidal
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» Fernando Cordova y Marítimo de La Guaira acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Johandry Hidalgo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
28 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Marítimo de La Guaira pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A los 35, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 1‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Miguelangel Bermúdez ya tiene su respuesta de Marítimo de La Guaira; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Una lesión de rodilla de las peores para Mayer Vidal
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑4 contra Estudiantes de Merida, y ninguna queja que resista ver la repetición. El técnico habló después de carácter; la grada usó palabras más cortas.
11 partidos sin perder, y entonces Estudiantes de Merida. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
Jhonathan Acosta y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El objetivo es el entrenador, el sondeo es real, y la cláusula de rescisión es toda la conversación. Los clubes desmienten esta clase de historias justo hasta la fotografía.
Día 8 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Mercado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El comunicado le agradeció el esfuerzo y le deseó suerte, en ese orden y con más o menos esas palabras. La búsqueda empieza ya.
Plantilla21/01/2036
Una lesión de rodilla de las peores para Mayer Vidal
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No queda nadie a quien ascender y nadie que dirija una sesión. La directiva ha traído a un nombre que la afición no conoce, y la pregunta de cómo llega un club hasta aquí durará más que quien la responda.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Alejandro Casseres ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Richard Casseres ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Salomon Gonzalez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
49 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Marítimo de La Guaira pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Oscar Murillo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Junior Martinez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Roberto Rincon es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La firma más fácil de mi carrera.» Gabriel Casseres y Marítimo de La Guaira acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
En breve
El banquilloRichard Castillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Luis Ramirez
Una lesión de rodilla de las peores para Mayer Vidal
56 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hace su trabajo y no se asienta. Marítimo de La Guaira iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
Objetivos de mercado07/01/2036
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Jose Savarino
A Marítimo de La Guaira se le acabó el tiempo con Caracas. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Carlos Moreno y Marítimo de La Guaira acuerdan 3 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ibai Cruz, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Luis Ramirez
Mayer Vidal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 63 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 63 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Objetivos de mercado31/12/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Jose Savarino
Marítimo de La Guaira y Caracas han fijado $19.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Academia Puerto Cabello conserva a su hombre, y Marítimo de La Guaira vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bambang Firmansyah estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Darwin Murillo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
PlantillaDudas sobre Larson Pirela en los entrenamientos
Una lesión de rodilla de las peores para Mayer Vidal
70 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Objetivos de mercado24/12/2035
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Jankor Ochoa
Marítimo de La Guaira y Trujillanos han fijado $110.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Deportivo La Guaira quería más de $18.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una lesión de rodilla de las peores para Mayer Vidal
77 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Atlético El Vigía tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$31.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Rayo Zuliano pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Zamora conserva a su hombre, y Marítimo de La Guaira vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una consulta de cesión a Carabobo: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloRichard Castillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Mayer Vidal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 84 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 84 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 18 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$18.0K sobre la mesa de Deportivo La Guaira. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. O'Higgins conserva a su hombre, y Marítimo de La Guaira vuelve a una lista con un nombre tachado.
Marítimo de La Guaira ha hecho la llamada a Caracas. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Mayer Vidal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 91 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 91 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Plantilla03/12/2035
25 días de baja para Luis Murillo por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Marítimo de La Guaira dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Una consulta de cesión a O'Higgins: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Marítimo de La Guaira ha hecho la llamada a Caracas. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
98 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Marítimo de La Guaira pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 32 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
105 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Marítimo de La Guaira pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Marítimo de La Guaira puede pedir y sube el sueldo que Samuel Córdoba puede exigir.
Mayer Vidal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 112 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 112 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mayer Vidal está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Enrique Guedes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Juan Méndez será jugador de otro club este fin de semana, y en Marítimo de La Guaira las despedidas han empezado en voz baja.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Plantilla05/11/2035
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Darwin Murillo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Andres Rondon y Marítimo de La Guaira acuerdan 3 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bambang Firmansyah estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 35 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Marítimo de La Guaira es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mayer Vidal estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Marítimo de La Guaira puede pedir y sube el sueldo que Samuel Córdoba puede exigir.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Entrena duro, dice lo que hay que decir y vuelve a un piso vacío. En el Marítimo de La Guaira nadie ha hecho nada mal, y por eso mismo es tan difícil de arreglar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 19 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mayer Vidal y Marítimo de La Guaira acuerdan 2 años más.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Ibai Cruz ya tiene su respuesta de Marítimo de La Guaira; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
En breve
El banquilloDiego Rosales pide hablar con el técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 26 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mayer Vidal está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/09/2035
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Marítimo de La Guaira puede pedir y sube el sueldo que Samuel Córdoba puede exigir.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Richard Castillo está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bambang Firmansyah está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Federico Martinez ha apuntado la fecha.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Mayer Vidal ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Diego Gonzalez ha apuntado la fecha.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Marítimo de La Guaira no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ignacio Mercado, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo27/08/2035
Richard Castillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Marítimo de La Guaira lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ignacio Mercado y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Mercado20/08/2035
José Sanhueza tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Marítimo de La Guaira ha sido explícito sobre la situación de José Sanhueza, que es más de lo que reciben muchos.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Marítimo de La Guaira tendrá que responderla con minutos o con una salida.
En breve
El banquilloMiguel Machis conserva el voto de su entrenador
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Marítimo de La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Marítimo de La Guaira, otra semana sin la firma de Samuel Córdoba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguelangel Bermúdez, y el técnico lo permitió.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Marítimo de La Guaira tendrá que responderla con minutos o con una salida.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Sanhueza entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Luis Ramirez y Marítimo de La Guaira acuerdan 4 años más.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Marítimo de La Guaira, otra semana sin la firma de Manuel Sanhouse Jr..
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Francisco Herrera sale de esa comparación dentro del equipo, y el Marítimo de La Guaira se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ibai Cruz, y el técnico lo permitió.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Luis Ramirez acaba de subir en él.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Marítimo de La Guaira. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Real Frontera esperando con una camiseta. En Marítimo de La Guaira nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Con 20 años se mide con el resto de los chavales de la categoría y sale por delante. La versión adulta de este premio es adonde al club le gustaría que llevara.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo30/07/2035
Richard Castillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Marítimo de La Guaira lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha jugado el último partido de liga y la tabla ha dejado de moverse: 30 puntos. El verano empieza el lunes, y con él la discusión sobre qué ha significado todo esto.
Ya son 11 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Notas de los jugadores23/07/2035
Richard Castillo, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.68
Un 7.68 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Altas, 0; bajas, 5; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Notas de los jugadores23/07/2035
Carlos Díaz hizo el trabajo que nadie cuenta: 6.90
16 acciones combinadas y 6.90. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Marítimo de La Guaira ofreció $20.0K; Deportivo La Guaira dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Marítimo de La Guaira vuelve a una lista con un nombre tachado.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Marítimo de La Guaira la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. José Sanhueza será jugador de otro club este fin de semana, y en Marítimo de La Guaira las despedidas han empezado en voz baja.
Marítimo de La Guaira lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Caracas, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Marítimo de La Guaira preguntó y Deportivo Tachira dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Marítimo de La Guaira pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
UCV querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Marítimo de La Guaira fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.93 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
El acuerdo con Caracas está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Marítimo de La Guaira preguntó y Anzoátegui dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Méndez, y el técnico lo permitió.
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La oferta de Dynamo Puerto por Juan Méndez se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Marítimo de La Guaira la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Marítimo de La Guaira no han contestado, que también es una forma de contestar.
El acuerdo con Deportivo La Guaira está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
37 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Marítimo de La Guaira pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Marítimo de La Guaira preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
En breve
Notas de los jugadoresSantos Torrealba en cifras de sobresaliente
Notas de los jugadoresNoventa minutos de Claudio Beausejour en su mejor versión
Traspaso cerrado, contrato pendiente para Rafael Ramírez
Marítimo de La Guaira y Estudiantes de Merida han fijado $44.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$18.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Deportivo La Guaira pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Una consulta de cesión a Caracas: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
El acuerdo con Universidad Catolica está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$18.0K sobre la mesa de Deportivo La Guaira. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
100 partidos con la camiseta. Nadie se propone construir un registro así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club, y esta ciudad sabe lo que tiene.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Marítimo de La Guaira lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Marítimo de La Guaira ha hecho la llamada a Universidad Catolica. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Marítimo de La Guaira ha hecho la llamada a Olimpia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Francisco Herrera está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Metropolitanos querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Marítimo de La Guaira fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bambang Firmansyah estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una amarilla de más y Santos Torrealba se queda fuera. Marítimo de La Guaira lo pierde por el tipo de motivo evitable que alarga la semana de un entrenador.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los dos clubes en el barro, un partido entre ellos, y un estadio que estará más ruidoso y más asustado que en cualquier otro momento de la temporada. Marítimo de La Guaira sabe lo que hay en juego, y también lo sabe todo el fondo visitante.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Metropolitanos con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
En breve
MercadoLa historia de Juan Méndez se niega a morir
El banquilloRichard Castillo se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla14/05/2035
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Un punto rescatado en el minuto 88 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
Puesto 13 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Marítimo de La Guaira tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Marítimo de La Guaira no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mayer Vidal estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Marítimo de La Guaira sabe decir en qué semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mayer Vidal, y el técnico lo permitió.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Marítimo de La Guaira tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Caracas.
A Larson Pirela le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Estudiantes de Merida con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 1‑1 ante Carabobo deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo16/04/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Interim Coach no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Marítimo de La Guaira tampoco lo escondía nadie.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Manuel Sanhouse Jr.: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Marítimo de La Guaira necesitando que juegue como si nada de eso importara.
En breve
Notas de los jugadoresSantos Torrealba los encaró todo el partido
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
UCV se llevó los puntos tras un 0‑1 que costará explicar en la grada.
El banquillo09/04/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Regates completados: 12. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Toca Carabobo, y hay un hombre en el vestuario de Marítimo de La Guaira que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Le han quitado la capitanía a Darwin Pérez. En el Marítimo de La Guaira lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Toca UCV, y hay un hombre en el vestuario de Marítimo de La Guaira que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Lo sabré cuando llegue el momento. Todavía no ha llegado». Johandry Hidalgo tiene 34 años y 265 partidos a sus espaldas, y el Marítimo de La Guaira tendrá que planificar con cualquiera de las dos respuestas.
Marítimo de La Guaira ha hecho saber al mercado que Enrique Guedes está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Interim Coach tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 34, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Marítimo de La Guaira tiene que sacar un resultado de donde sea.
0‑3 para Anzoátegui, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
8 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 19 años del Marítimo de La Guaira que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
A Claudio Beausejour le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Richard Castillo sale de esa comparación dentro del equipo, y el Marítimo de La Guaira se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Yaracuyanos avanza y Marítimo de La Guaira se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Marítimo de La Guaira tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La música estaba apagada y las duchas corrieron tarde. Lo que se dijo en ese vestuario se queda allí, pero el sábado publicará el acta.
El banquillo26/02/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑4, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Luken Díaz será jugador de otro club este fin de semana, y en Marítimo de La Guaira las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel Benítez, y el técnico lo permitió.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Marítimo de La Guaira tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Marítimo de La Guaira, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Darwin Pérez está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Román Ruíz ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Manuel Sanhouse Jr., y el técnico lo permitió.
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Toca Academia Puerto Cabello, y hay un hombre en el vestuario de Marítimo de La Guaira que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Marítimo de La Guaira lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Marítimo de La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
13 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mayer Vidal está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Roberto Casseres es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Cristian Ramirez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
En breve
Notas de los jugadoresSantos Torrealba los va pasando de uno en uno
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Larson Pirela está viviendo esa versión en el Marítimo de La Guaira, y suele notarse en el primer mes.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla15/01/2035
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Marítimo de La Guaira preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Marítimo de La Guaira saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $43.9K de lo que el Marítimo de La Guaira pagó por Carlos Hernández es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
La camiseta todavía le queda bien. Manuel Sanhouse Jr. está de vuelta en Marítimo de La Guaira, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Jonílson ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Marítimo de La Guaira se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mayer Vidal está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El acuerdo con Academia Puerto Cabello está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mayer Vidal estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Marítimo de La Guaira vuelve a una lista con un nombre tachado.
27 partidos y 13 goles lejos de aquí, y un hombre que el entrenador no tenía el verano pasado. La cesión hizo lo que se supone que hacen las cesiones y casi nunca hacen.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Enrique Guedes ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Richard Castillo, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
Monagas ha aceptado el dinero. Lo que Marítimo de La Guaira no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Federico Martinez está viviendo esa versión en el Marítimo de La Guaira, y suele notarse en el primer mes.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Marítimo de La Guaira nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ignacio Mercado estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Marítimo de La Guaira preguntó y Olimpia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Marítimo de La Guaira ha hecho la llamada a Racing Club. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Marítimo de La Guaira la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Marítimo de La Guaira, y no se va a retirar.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla11/12/2034
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Marítimo de La Guaira pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lucas Muñoz y Marítimo de La Guaira acuerdan 3 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Marítimo de La Guaira ha hecho la llamada a Tigre. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Una consulta de cesión a Racing Club: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Le han quitado la capitanía a Ignacio Mercado. En el Marítimo de La Guaira lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Un mes en el que todo rumor es posible y casi todos son una tontería. El entrenador tiene una lista, la directiva tiene una cifra, y ninguno le cuenta al otro la versión completa.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Mina está en ella.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cedidos13/11/2034
Los goles siguen llegando desde el destierro de Enrique Guedes
13 goles en 27 partidos en Héroes de Falcón: números que viajan a casa más rápido que él. En Marítimo de La Guaira alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Marítimo de La Guaira cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla06/11/2034
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Román Ruíz está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mateo Mina está en ella.
Ignacio Mercado y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo23/10/2034
Dioner Fuentes se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Marítimo de La Guaira lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Ignacio Mercado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla16/10/2034
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ignacio Mercado y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla25/09/2034
Mayer Vidal choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Dioner Fuentes está en ella.