Regates completados: 29. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ituano cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gustavo Santana, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Ituano, y 7 partidos en 22 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Nota de 7.30 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Ituano, el mejor del campo era suyo.
El banquillo31/05/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Samuel Freitas no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Ituano tampoco lo escondía nadie.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Alan Saldivia estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla24/05/2027
Alason Carioca choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gabriel Razera, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Ituano, y 5 partidos en 21 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ituano, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Samuel Freitas tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
El banquilloEl Ituano pone a otro por delante de Wagner
Notas de los jugadoresEl árbitro se cansa de Alan Saldivia
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ituano lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ituano pueden fingir no haber oído.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Luiz Felipe quiere fútbol continental; si el Ituano puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Guilherme Xavier estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alason Carioca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Wingert, y el técnico lo permitió.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Ituano de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Penedense tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Objetivos de mercado11/01/2027
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Jhonata Robert
A Ituano se le acabó el tiempo con Criciúma. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alan Saldivia y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Zé Carlos y Ituano acuerdan 4 años más.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ituano hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La oferta llegó a Criciúma esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Ituano estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Wagner acaba de firmar por el Ituano y, por una vez, la respuesta importaba.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Ituano puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.