«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Hajduk Split lo dice, y a nadie en Dubrava le divierte adivinarlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El nombre de Josip Cundeković ha aparecido en conversaciones de las que Dubrava no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
A HNK Gorica le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Dubrava saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Dubrava esa pregunta es más difícil de responder.
Ya es aritmética, y la aritmética está hecha. En Dubrava el verano de las preguntas difíciles empieza antes de tiempo, y el calendario de la próxima temporada se lee muy distinto.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Dubrava ha hecho la parte difícil con Segesta, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Plantilla05/06/2028
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jurica Poldrugač está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Dubrava hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Dubrava se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla29/05/2028
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Luka Romac está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Plantilla29/05/2028
7 caras nuevas y el Dubrava todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Dubrava, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
El banquilloFacundo Molina se lleva el toque del técnico
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Dubrava hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
Amet Korça estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Boško Jemo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Dubrava trata con un hombre que quiere otro país.
«Veo todos los partidos de Dubrava desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Segesta sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Patrice Čović está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Dubrava, y 5 partidos en 15 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Plantilla24/04/2028
6 caras nuevas y el Dubrava todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Dubrava, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Segesta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/04/2028
Palabras en el entrenamiento del Segesta sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Vilim Gec está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Directiva17/04/2028
Los sueldos se llevan el 179% de lo que ingresa Segesta
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vito Kovač, y el técnico lo permitió.
El banquillo17/04/2028
Goran Cop se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Segesta lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Segesta saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Segesta tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Segesta. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Amet Korça y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jurica Poldrugač estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 20 años y nadie en Dubrava lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Boško Jemo firme algo — un contrato en Dubrava o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Segesta hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Sergey Petrov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla27/03/2028
Vilim Gec choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ivan Kapac, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergey Petrov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Segesta hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ivan Kapac será jugador de otro club este fin de semana, y en Segesta las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Segesta cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva20/03/2028
En Segesta el 172% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Uwem Alexander estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Julian Demarteau entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Josip Cundeković y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla28/02/2028
Uwem Alexander choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Frano Medić: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Segesta necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Segesta hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Segesta nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Stipo Marković estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Segesta preguntó y Varteks dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vilim Gec estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva21/02/2028
Los sueldos se llevan el 139% de lo que ingresa Segesta
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Josip Cundeković, y el técnico lo permitió.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Puesto 3, 40 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Directiva07/02/2028
Pasa el cierre con 4 de alta y 1 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Segesta hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Istra 1961 conserva a su hombre, y Segesta vuelve a una lista con un nombre tachado.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Es un club con historia de verdad, y no tuve que pensarlo mucho.» El nuevo técnico llega y todos los marcadores vuelven a cero.
Plantilla03/01/2028
Una lesión de rodilla de las peores para Robert Lovren
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Dubrava pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El NK Varazdin seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Domagoj Begonja ha pactado su marcha al Dubrava, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Un nombre más en la lista: Segesta ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Josip Cundeković. La respuesta de Dubrava no ha cambiado. De momento.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ante Matić estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Jakov Filipović ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Una consulta de cesión a Uljanik Pula: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Puesto 3, 34 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Segesta pueden fingir no haber oído.
7.97, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Stipo Marković y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Vilim Gec estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tiene 19 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Cuatro párrafos en la web del club, ninguno sobre fútbol. La directiva le dio las gracias, le deseó suerte y ya tenía la búsqueda en marcha antes de publicarlo.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jurica Poldrugač estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Boris Horvat lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Dubrava no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Dubrava nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jurica Poldrugač estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
En breve
El banquilloFilip Jagarčec se lleva el toque del técnico
Puesto 10 y 2 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Dubrava lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Dubrava y Dinamo Zagreb, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tiene 22 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Dubrava pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Dubrava lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Josip Cundeković será jugador de otro club este fin de semana, y en Dubrava las despedidas han empezado en voz baja.
Luka Romac y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ante Matić estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toda carrera larga llega a la semana en la que se piensa en la última. Él querría que fuera donde empezó, y en Dubrava ya saben que ese pensamiento ha llegado.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Karlo Sentić entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloShettima Ibrahim se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Lo que vieneDario Špikić se enfrenta a su antiguo club
MercadoLa historia de Fran Brodić se niega a morir
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Dubrava nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ivan Miličević y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Puesto 9 y 2 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
HNK Vukovar 1991 ha aceptado el dinero. Lo que Dubrava no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Dubrava lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Mercado30/08/2027
Tan cerca: el traspaso de Josip Cundeković muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Lucko pasó página, Josip Cundeković se reincorpora a Dubrava, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. MFK Michalovce conserva a su hombre, y Dubrava vuelve a una lista con un nombre tachado.
Luka Romac estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
El banquilloEl técnico pone a Amar Pekarić de ejemplo
Notas de los jugadoresLa tarde fue de Dario Špikić
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Panathinaikos lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Viitorul conserva a su hombre, y Dubrava vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ante Matić estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Dubrava la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Dubrava no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Amet Korça y Dubrava acuerdan 4 años más.
Amet Korça y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Dubrava sabe decir en qué semana.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Juve Stabia conserva a su hombre, y Dubrava vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/04/2027
Boško Jemo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Dubrava, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Primero, con 37 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Amet Korça y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla01/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Boško Jemo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Josip Cundeković, y el técnico lo permitió.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Dubrava reconocería. Los sábados se nota.
El acuerdo con Dinamo Zagreb está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Boško Jemo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. NK Varazdin conserva a su hombre, y Dubrava vuelve a una lista con un nombre tachado.
Amet Korça estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Dubrava donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
El banquillo18/01/2027
Shettima Ibrahim se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Dubrava lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Dubrava no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla23/11/2026
Boško Jemo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Notas de los jugadores23/11/2026
Noventa minutos de Fran Brodić en su mejor versión
Calificado con 8.13. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Dubrava.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Boris Horvat podía permitirse ser generoso.
En breve
PlantillaEl mejor de la categoría el pasado fin de semana fue un jugador del Dubrava
Josip Zeljković y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Plantilla28/09/2026
Amar Pekarić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un 1‑1 ante Cibalia deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Boris Horvat eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Dubrava saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Luka Pasariček lo produjo, y el 8.11 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Dubrava lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Lokomotiv Plovdiv, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Amet Korça estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla31/08/2026
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Boško Jemo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Dubrava preguntó y Segesta dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
El acuerdo con Kustosija está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Dinamo Bucharest lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Amet Korça y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla24/08/2026
Ante Matić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lokomotiv Plovdiv conserva a su hombre, y Dubrava vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla24/08/2026
11 caras nuevas y el Dubrava todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Denislav Angelov está en marcha
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Regates completados: 20. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
Plantilla03/08/2026
Ante Matić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 95. Croatia Zmijavci tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Plantilla03/08/2026
Fran Brodić se ha quedado grande para esta categoría
Hay un nivel en el que a un futbolista dejan de ponerlo a prueba y empiezan solo a contenerlo, y él llegó ahí hace ya tiempo. En el Dubrava lo saben, y también todos los que lo ven.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.