Afimico Pululu se lesiona los ligamentos de la rodilla: 26 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 26 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shirak hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.89 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shirak, y no se va a retirar.
7.24, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Shirak y de Urartu por igual; los demás se lo pasaron en grande.
200 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
En breve
El banquilloNarek Baroyan se lleva el toque del técnico
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Shirak nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
David Schopper y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benji McWilliams-Marcano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mher Tarloyan está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Geovanny Almeida entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Marten Winkler tiene 33 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Shirak no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
0‑4. Eintracht Frankfurt juega este fútbol todos los años y se notó en cada zona del campo. La lección es cara y, para un club en esta fase, probablemente necesaria.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
6 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Rafik Misakyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Shirak lo saben.
Plantilla03/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Shirak sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Sidi-Hamed Dahmani está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Rafik Misakyan.
En breve
DirectivaNadie salió deprisa del vestuario de Shirak
88 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Shirak pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Shirak hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shirak pueden fingir no haber oído.
Directiva03/09/2035
Cierra el mercado en Shirak: 18 de alta, 35 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 18; bajas, 35; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Rafik Misakyan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Shirak preguntó y BKMA dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
276 partidos a lo largo de 12 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Pyunik lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Rafik Misakyan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Plantilla06/08/2035
Palabras en el entrenamiento del Shirak sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mher Tarloyan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shirak pueden fingir no haber oído.
Artur Askaryan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Castellón conserva a su hombre, y Shirak vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samvel Hakobyan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
17 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 52 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Shirak la escuchó como otra cosa.
Rafik Misakyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Plantilla02/04/2035
Mher Tarloyan choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se puede pagar traspaso por nadie, necesite lo que necesite la plantilla. Hasta que se levante, cada rumor sobre este club es un rumor sobre una operación imposible.
Con 19 años ha pasado un mes siendo mejor que todos los de su edad en la liga, que es algo distinto y más difícil que una buena tarde. En el Shirak se esforzarán mucho por no darle demasiada importancia.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Aly Palacios será jugador de otro club este fin de semana, y en Shirak las despedidas han empezado en voz baja.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Aly Palacios ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Rafik Misakyan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Matteo Lucchini está viviendo esa versión en el Shirak, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Dmytro Solomon estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Por encima del límite que fijó el banco, que es la línea entre un club financiado y un club en apuros. $33.6M es ahora la cifra con la que empezará cada conversación sobre este club.
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Shirak cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Alashkert conserva a su hombre, y Shirak vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla21/08/2034
Dmytro Solomon choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Mher Tarloyan está en ella.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Shirak puede pedir y sube el sueldo que Corey Nuttall puede exigir.
Shirak ha hecho saber al mercado que Benjamin Pajković está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla07/08/2034
Rafik Misakyan choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Shirak preguntó y Andranik dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Shirak, otra semana sin la firma de Dmytro Solomon.
Una consulta de cesión a Noah: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Andranik avanza y Shirak se vuelve a casa, con el 0‑1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Rafik Misakyan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Shirak lo saben.
Plantilla31/07/2034
Dmytro Solomon choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva31/07/2034
Los sueldos se llevan el 126% de lo que ingresa Shirak
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Puesto 9 y 15 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Puesto 9 con 15 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Shirak, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Shirak no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Shirak ha hecho la parte difícil con Noah, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Shirak trata con un hombre que quiere otro país.
Shirak preguntó y Andranik dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Shirak no han contestado, que también es una forma de contestar.
Rafik Misakyan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla19/06/2034
Dmytro Solomon choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Toda carrera larga llega a la semana en la que se piensa en la última. Él querría que fuera donde empezó, y en Shirak ya saben que ese pensamiento ha llegado.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Shirak, otra semana sin la firma de Corey Nuttall.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Shirak pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Shirak pueden fingir no haber oído.
Los debuts se sobreviven, no se disfrutan. Este se disfrutó: 7.39, 0 goles y un entrenador al que ya le preguntan si vuelve a ser titular la semana que viene.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rafik Misakyan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.