«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Wahda lo saben.
Plantilla07/04/2036
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samandarjon Mavlonqulov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Tres cesiones en tres años. En algún momento un club tiene que decidir si soy su jugador o su activo». La etapa en Al Wasl continúa; el mensaje viaja a casa.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Everson Pereira sale de esa comparación dentro del equipo, y el Al Wahda se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Dramane Koumaré entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
7.93, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Hassan Al Hashmi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samandarjon Mavlonqulov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una media de 7.22 en la temporada con 6 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Suqrat será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
Las normas lo permiten y escuece igual. Rashid Saeed ha acordado condiciones con el Baniyas para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Al Wahda trata con un hombre que quiere otro país.
Reza Ghandipour y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Richard Akonnor ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Al Wahda se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Samandarjon Mavlonqulov estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Karim Bello se lesiona los ligamentos de la rodilla: 15 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 15 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1 para Everson Pereira, calificado con 7.90, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Al Wahda lo saben.
4 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Ya son 100 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Notas de los jugadores12/11/2035
Gerónimo Rivera jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.28. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bernardo Folha, y el técnico lo permitió.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Al Wahda es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Un 1‑0 ante Al Nasr, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Plantilla01/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Samandarjon Mavlonqulov está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
9 acciones combinadas y 7.14. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al Wahda nadie finge estar haciéndolo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Al Wahda volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Al Ain ya no venda.
No tiene nada que ver con su estado de forma y todo con cómo se montó la plantilla. Entrenará toda la semana con un grupo para el que no puede jugar, que es una manera rara de pasar una temporada.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Abdulla Hamad.
Directiva10/09/2035
En Al Wahda no llega nadie hasta que salga alguien
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Al Wahda este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Rashid Saeed está viviendo esa versión en el Al Wahda, y suele notarse en el primer mes.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla11/06/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Wahda sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Houssine Rahimi está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Wahda, otra semana sin la firma de Youssef Al Shamsi.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al Wahda cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ibrahim Hassan está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al Wahda. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Puesto 3, 54 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Suqrat será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Mohammed Rabii ya tiene su respuesta de Al Wahda; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Al Wahda de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Wahda nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Al Jazira se llevó los puntos tras un 0‑2 que costará explicar en la grada.
Partido24/02/2035
Tras 4 partidos, Al Wahda vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 4 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Al Jazira; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva26/02/2035
Los sueldos se tragan el 99% de los ingresos de Al Wahda
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Shabab nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al Shabab lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Marouan Azarkan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Fernando Barbosa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
El banquillo12/02/2035
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑3 el entrenador salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Dramane Koumaré
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. el entrenador lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Todo el departamento de fútbol en una sala una mañana entre semana. No se anunció nada después, que es lo que anuncia una directiva cuando se le ha acabado la paciencia.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Shabab nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Directiva05/02/2035
Al Shabab cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 1; bajas, 6; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Shabab cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Al Shabab, y 0 partidos en 34 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Shabab, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Shabab cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Directiva22/01/2035
Los sueldos se llevan el 130% de lo que ingresa Al Shabab
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El banquillo22/01/2035
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». el entrenador no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Al Shabab tampoco lo escondía nadie.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Al Shabab puede pedir y sube el sueldo que Dramane Koumaré puede exigir.
Plantilla22/01/2035
Un joven del Al Shabab se lleva el premio al mejor sub-21
Nasser Hassan tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
11 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Al Fujairah fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Notas de los jugadores15/01/2035
Ni rastro de nervios en Nasser Hassan a los 20: 7.68
Lo más difícil de tener 20 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Nasser Hassan no lo necesitó: 7.68, y parecía el más cómodo del campo.
Plantilla15/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Shabab sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marouan Azarkan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 20 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo15/01/2035
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». el entrenador fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fernando Barbosa está en ella.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Antonio Imputato
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. el entrenador lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Directiva08/01/2035
La directiva del Al Shabab convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dramane Koumaré será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Shabab las despedidas han empezado en voz baja.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Al Dhafra esperando con una camiseta. En Al Shabab nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla08/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Al Shabab sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Marouan Azarkan está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Shabab nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Pablo Altamirano y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marouan Azarkan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva25/12/2034
Los sueldos se llevan el 140% de lo que ingresa Al Shabab
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo25/12/2034
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por el entrenador ante una sala que ya las había oído.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marouan Azarkan está en ella.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Shabab nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Marouan Azarkan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Fernando Barbosa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ahmed Suqrat, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Al Shabab, otra semana sin la firma de Mohammad Hossein Momeni.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Al Shabab todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Directiva04/12/2034
La directiva del Al Shabab convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Veo todos los partidos de Al Shabab desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Al Nasr sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ahmed Suqrat será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Shabab las despedidas han empezado en voz baja.
Plantilla20/11/2034
Michael Atata sufre una lesión muscular: 16 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 16 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Fernando Barbosa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Plantilla20/11/2034
6 caras nuevas y el Al Shabab todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Shabab saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Zayed Sultan: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Al Shabab necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Al Shabab puede pedir y sube el sueldo que Dramane Koumaré puede exigir.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Eid Al-Hammadi ha apuntado la fecha.
En breve
El banquilloRilwanu Sarki llama a la puerta del técnico
DirectivaLa cantera de Al Shabab sigue produciendo
La racha sin perder llega a 12. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Shabab nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Pablo Altamirano estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Minuto 85, contra Al Shaab, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
Acabó 2‑2, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo13/11/2034
el entrenador: «Tenemos que ser mejores»
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 2‑2, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dramane Koumaré será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Shabab las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Al Shabab no han contestado, que también es una forma de contestar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Dramane Koumaré estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mohammad Hossein Momeni, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
72 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al Wahda pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Suqrat será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Wahda las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Wahda cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
Plantilla16/10/2034
9 caras nuevas y el Al Wahda todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Al Wahda cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Wahda, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Victoria por 3‑2 ante Al Shaab, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Hay exactamente uno de estos por carrera y normalmente no sale así. 1 en el marcador, 7.62 junto al nombre y una grada que no lo había visto nunca coreándolo al final.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Plantilla09/10/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Shabab sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Fernando Barbosa está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 17 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Shabab, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al Shabab saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Majed Al Suwaidi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Shabab las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Fernando Barbosa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Shabab cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Shabab, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Al Shabab puede pedir y sube el sueldo que Samandarjon Mavlonqulov puede exigir.
El banquillo21/08/2034
Majed Al Naqbi se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Shabab lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Al Shabab donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
El banquillo14/08/2034
Marouan Azarkan se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Shabab lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Rafa Roldán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Dramane Koumaré entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Fernando Barbosa. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Al Shabab querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Al Shabab puede pedir y sube el sueldo que Ahmed Suqrat puede exigir.
Al Shabab ha hecho saber al mercado que Majed Al Naqbi está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Directiva07/08/2034
La directiva del Al Shabab convoca a todo el mundo
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Marouan Azarkan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Ameed Sawafta está viviendo esa versión en el Al Shabab, y suele notarse en el primer mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Fernando Barbosa estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Argentino de Quilmes conserva a su hombre, y Al Shabab vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Plantilla07/08/2034
7 caras nuevas y el Al Shabab todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Rodrigo Xavier estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Villa Dálmine conserva a su hombre, y Al Shabab vuelve a una lista con un nombre tachado.
Al Shabab ha hecho la llamada a Villa Dálmine. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Abdullah Al Shamsi y Al Shabab acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Shabab cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Samandarjon Mavlonqulov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Samandarjon Mavlonqulov. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Al Shabab puede pedir y sube el sueldo que Dramane Koumaré puede exigir.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Al Shabab se está agotando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al Shabab nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Nadie hace un documental sobre un isquiotibial y todo el mundo en esto lo teme. En el Al Shabab irán con cuidado con la fecha de vuelta, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Plantilla26/06/2034
Rodrigo Xavier choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Al Shabab preguntó y Al Jazira dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. el entrenador lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al Shabab lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al Shabab, y no se va a retirar.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Samandarjon Mavlonqulov ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Un nombre más en la lista: Dibba ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Mohamed Saeed. La respuesta de Al Shabab no ha cambiado. De momento.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Majed Al Suwaidi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al Shabab las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Marouan Azarkan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo22/05/2034
Mohamed Saeed se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Al Shabab lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Ahmed Yaqoob firme algo — un contrato en Al Shabab o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Al Shabab ya hablan de él en pasado.
Plantilla15/05/2034
Palabras en el entrenamiento del Al Shabab sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Rodrigo Xavier está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En el Al Shabab todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 34 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al Shabab cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marouan Azarkan está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al Shabab, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Al Shabab reconocería. Los sábados se nota.