Junior Paredes se lesiona los ligamentos de la rodilla: 82 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 82 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Camilo Granados será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas pueden fingir no haber oído.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ignacio Soto. 2‑0 ante Marítimo de La Guaira, y la ovación final fue sobre todo suya.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Monagas cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Theo Casavalle será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas las despedidas han empezado en voz baja.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Monagas vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Paulo, y el técnico lo permitió.
Federico Otero ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Nelson Suárez ha apuntado la fecha.
Fernando Basante y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matías González está en ella.
El club no tiene prohibido gastar; simplemente no tiene nada que no haya ingresado antes. Cada nombre que se relacione con Monagas este mercado viene con otro nombre que se va en la misma frase.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Fernando Basante firme algo — un contrato en Monagas o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Monagas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Luis Paulo ha apuntado la fecha.
98 canteranos de una academia valorada ahora en 9 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Fernando Basante estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bautista Toledo, y el técnico lo permitió.
Cedidos05/11/2035
Los goles siguen llegando desde el destierro de Junior Paredes
11 goles en 19 partidos en Carabobo: números que viajan a casa más rápido que él. En Monagas alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Monagas, otra semana sin la firma de Ignacio Soto.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ignacio Soto entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Luis Paulo ha apuntado la fecha.
Trabajo aparte del grupo, dirigido a una cosa concreta que los técnicos creen que lo está frenando. Rara vez es noticia y es como se produce en realidad casi toda mejora.
En breve
CedidosSe acerca la hora de decidir sobre Tomás González
En el Monagas todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 33 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Monagas hablarán de 15 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Fernando Basante estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
19 partidos lejos de casa y 11 goles de cosecha. Cada uno de ellos encarece un poco más la conversación del próximo verano.
Plantilla08/10/2035
6 caras nuevas y el Monagas todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Felipe Santos estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Monagas pueden fingir no haber oído.
Puesto 3, 50 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Bozada lo ha hecho, en Monagas, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Willian Riquelme está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Monagas cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
«Hay una distancia, y fingir que no la hay no ayuda a nadie.» Ninguna de las partes se ha movido, y el calendario trabaja para una sola de ellas.
El banquillo01/10/2035
Jeremías Villafañe se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Monagas lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Damián Barraco será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas las despedidas han empezado en voz baja.
Fernando Basante estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/09/2035
Palabras en el entrenamiento del Monagas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Camilo Granados está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jefferson Rodriguez, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Monagas. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Monagas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bautista Toledo, y el técnico lo permitió.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Plantilla10/09/2035
Theo Casavalle choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Willian Riquelme entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Monagas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Damián Barraco será jugador de otro club este fin de semana, y en Monagas las despedidas han empezado en voz baja.
Fernando Basante estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Federico Otero lo ha hecho, en Monagas, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ignacio Soto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Monagas saben en cuál de las dos están.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Monagas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Keiber Roa ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Monagas se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bautista Toledo, y el técnico lo permitió.
19 partidos lejos de casa y 11 goles de cosecha. Cada uno de ellos encarece un poco más la conversación del próximo verano.
Plantilla13/08/2035
13 caras nuevas y el Monagas todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. John Mercado lo produjo, y el 8.49 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Monagas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 13 acciones combinadas y un 7.01, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Plantilla30/04/2035
Pedrinho choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
87 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Avaí pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Fuera, 1‑4 contra Palmeiras, y la larga discusión sobre cuál de los pequeños momentos lo decidió. Ya solo queda la liga, y todos lo saben.
La grada28/08/2034
El Palmeiras desmonta al Avaí y la ciudad pide explicaciones
Terminó 1-4. Quedar eliminado en copa es una decepción; esto fue un desmantelamiento público, y la diferencia entre ambas cosas se mide en cuánta gente seguirá hablando de ello en agosto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Avaí nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla28/08/2034
Palabras en el entrenamiento del Avaí sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Dalberson está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Avaí ha sido explícito sobre la situación de Dalberson, que es más de lo que reciben muchos.
Lauro Gamba se lesiona los ligamentos de la rodilla: 129 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 129 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Sport Recife ha aceptado el dinero. Lo que Avaí no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Kauã Rodrigo lo produjo, y el 8.68 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Avaí pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. América de Natal conserva a su hombre, y Avaí vuelve a una lista con un nombre tachado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Avaí cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Avaí nadie finge que volverá a vestir la camiseta.