Diego Orellano se lesiona los ligamentos de la rodilla: 72 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 72 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El nombre de Alexander Girón ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Gerbin Silva.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Mikel Santos está en marcha
Objetivos de mercadoUna cesión de Carlos Ili está en marcha
93 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christian Caballero está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Ticiano Martínez.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Tomás Rodríguez
100 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Carabobo pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Darwin Osorio será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gerbin Silva entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Quedan 3 meses y las dos partes están lejos. Cada semana que esto se alarga resta dinero a lo que Carabobo podrían sacar por él.
El banquillo05/11/2035
Ticiano Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Diego Orellano se lesiona los ligamentos de la rodilla: 114 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 114 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Junior Paredes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Yozwiak está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Plantilla22/10/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
121 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Carabobo pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. James Barrios será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Facundo Yozwiak.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Juan Gimenez ya tiene su respuesta de Carabobo; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 4 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Gerbin Silva puede exigir.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Carabobo. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo24/09/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Carabobo cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Plantilla24/09/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo24/09/2035
Diego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Yhorjani Rojas.
En breve
El banquilloEnzo Vlaeminch llama a la puerta del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Carabobo, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. James Barrios será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Enzo Vlaeminch estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Diego Sánchez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javier Giménez, y el técnico lo permitió.
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Quedan 5 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Carabobo puede pedir y sube el sueldo que Gerbin Silva puede exigir.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Ticiano Martínez ha apuntado la fecha.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Darwin Osorio será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Gerbin Silva.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Carabobo, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darwin Osorio, y el técnico lo permitió.
Quedan 4 meses y las dos partes están lejos. Cada semana que esto se alarga resta dinero a lo que Carabobo podrían sacar por él.
El banquillo10/09/2035
Ticiano Martínez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Carabobo tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Carabobo nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Víctor Carbajal lo ha hecho, en Carabobo, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Plantilla27/08/2035
Enzo Vlaeminch choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Plantilla27/08/2035
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Carabobo
5 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo27/08/2035
Diego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Carabobo lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alan López, y el técnico lo permitió.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Carabobo donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Christian Caballero está en ella.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Carabobo no tiene una buena respuesta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Joaquín Flores será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Alan Olinick ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Diego Sánchez.
Cuatro semanas en las que nadie en la categoría hizo mejor su trabajo. El premio va a una estantería y el jugador vuelve al once, que es el orden que en Carabobo prefieren.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Camacaro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diego Orellano está en ella.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Plantilla30/07/2035
Frank Murillo consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Frank Murillo acaba de firmar por el Carabobo y, por una vez, la respuesta importaba.
Las normas lo permiten y escuece igual. Joel González ha acordado condiciones con el Rayo Zuliano para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Fueron honestos conmigo, y prefiero saberlo.» A Javier Giménez le han comunicado que no entra en los planes del técnico de Carabobo.
El banquillo30/07/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de José Camacaro
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
El banquilloDiego Sánchez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloDiego Sánchez pide hablar con el técnico
2 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Gerbin Silva no será el señalado, pero nadie en el Carabobo se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Carabobo la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Junior Paredes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/07/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Caracas conserva a su hombre, y Carabobo vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Titanes Guanare esperando con una camiseta. En Carabobo nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Junior Paredes lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Diego Sánchez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla25/06/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Carabobo lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomas Villafañe será jugador de otro club este fin de semana, y en Carabobo las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Academia Puerto Cabello lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Thomas Villafañe ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Carabobo preguntó y Caracas dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Quedaban 85 minutos y Yaracuyanos tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Carabobo no se detuvo a dar explicaciones.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gerbin Silva lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gerbin Silva estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El nombre de Darwin Osorio ha aparecido en conversaciones de las que Carabobo no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Carabobo no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Facundo Yozwiak. 2‑1 ante Real Frontera, y la ovación final fue sobre todo suya.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Carabobo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Junior Paredes y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Notas de los jugadores28/05/2035
Nadie sobre el césped estuvo cerca de Gerbin Silva
7.98, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Carabobo tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gerbin Silva lo produjo, y el 8.16 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Carabobo pueden fingir no haber oído.
Franco Cabrera y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cristian Rodríguez, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Facundo Yozwiak.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 34 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Carabobo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla30/04/2035
Alan Olinick choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Jiménez, y el técnico lo permitió.
El banquillo30/04/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
En breve
Lo que vieneJavier Giménez se enfrenta a su antiguo club
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Carabobo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un 3‑2 ante Academia Puerto Cabello, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
19 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gerbin Silva entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
7.73, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Junior Paredes y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla09/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Carabobo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Alan Olinick está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Yozwiak, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Clemente Montes.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Interim Coach sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Clemente Montes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alan Olinick estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Empate en el minuto 88, tras una tarde que Carabobo tenía prácticamente cerrada. UCV lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Enzo Vlaeminch.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 33 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Gerbin Silva y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Facundo Yozwiak estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Facundo Yozwiak, y el técnico lo permitió.
Notas de los jugadores05/03/2035
Diego Sánchez jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.23. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Carabobo, otra semana sin la firma de Facundo Yozwiak.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Interim Coach podía permitirse ser generoso.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Universidad Catolica nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Universidad Catolica lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Universidad Catolica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Emiliano Viveros estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
8 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Emiliano Viveros. 1‑0 ante Universidad de Concepcion, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Universidad Catolica nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Emiliano Viveros está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una nota de 7.69, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo17/04/2034
Santiago Quiros se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Universidad Catolica lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.