0‑3 para Bayern Munich, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Köln lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
VfB Stuttgart quería más de $2.7M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
El acuerdo con Borussia Dortmund está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La oferta llegó a VfB Stuttgart esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Jan Thielmann de ejemplo
14 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Orlando Pirates pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Una media de 7.60 en la temporada con 25 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ibrahim Karamoko será jugador de otro club este fin de semana, y en Orlando Pirates las despedidas han empezado en voz baja.
7.52, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Orlando Pirates lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Khulumani Ndamane se lesiona los ligamentos de la rodilla: 21 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 21 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Orlando Pirates la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Abu Francis será jugador de otro club este fin de semana, y en Orlando Pirates las despedidas han empezado en voz baja.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Orlando Pirates la escuchó como otra cosa.
Meliga Promise estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Ibrahim Fullah acaba de firmar por el Orlando Pirates y, por una vez, la respuesta importaba.
Khulumani Ndamane se lesiona los ligamentos de la rodilla: 28 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 28 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Maritzburg United querrá olvidar esto cuanto antes: 6‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Orlando Pirates fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Una media de 7.57 en la temporada con 24 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, ficha acordada, y SuperSport United esperando con una camiseta. En Orlando Pirates nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Orlando Pirates ofreció $17.9M; RB Leipzig dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Zinedine Hasni lo produjo, y el 8.39 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Rushwin Dortley vuelve a Orlando Pirates con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
En breve
DirectivaCierra el mercado en Orlando Pirates: 5 de alta, 5 de baja
Khulumani Ndamane se lesiona los ligamentos de la rodilla: 35 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 35 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
$17.9M sobre la mesa de RB Leipzig. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Orlando Pirates pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Maritzburg United esperando con una camiseta. En Orlando Pirates nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Una media de 7.55 en la temporada con 23 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Meliga Promise lo produjo, y el 8.48 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
42 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Orlando Pirates pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
21 goles y una media de 7.52 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Orlando Pirates lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Orlando Pirates, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Kaizer Chiefs conserva a su hombre, y Orlando Pirates vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Kegan Johannes será jugador de otro club este fin de semana, y en Orlando Pirates las despedidas han empezado en voz baja.
49 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Orlando Pirates pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Orlando Pirates lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Tigre, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Orlando Pirates lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Partido13/01/2035
Tras 15 partidos, Orlando Pirates vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 15 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Mamelodi Sundowns; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
La persecución de Jody Ah Shene terminó con $5.7M cambiando de manos y Kaizer Chiefs sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Los clubes se han dado la mano con Mamelodi Sundowns; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
El traspaso es de $3.2M, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Kaizer Chiefs negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
La oferta de Chippa United por Rushwin Dortley se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
15 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Plantilla08/01/2035
Khulumani Ndamane se lesiona los ligamentos de la rodilla: 56 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 56 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Orlando Pirates preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes se han dado la mano con Kaizer Chiefs; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Orlando Pirates lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
54 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Meliga Promise lo produjo, y el 8.45 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 14 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
63 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Orlando Pirates pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Orlando Pirates se ha beneficiado de él.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Orlando Pirates pueden fingir no haber oído.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Orlando Pirates la escuchó como otra cosa.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Orlando Pirates trata con un hombre que quiere otro país.
13 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
70 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Orlando Pirates pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 8.49 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.30 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
7 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Una media de 7.44 en la temporada con 15 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Mthobisi Zondo será jugador de otro club este fin de semana, y en Orlando Pirates las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Orlando Pirates escucha una frase así exactamente como está construida.
Khulumani Ndamane se lesiona los ligamentos de la rodilla: 77 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 77 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
12 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Free State Stars querrá olvidar esto cuanto antes: 6‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Orlando Pirates fue despiadado como lo son los equipos buenos.
7.93, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Ronwen Lorch será jugador de otro club este fin de semana, y en Orlando Pirates las despedidas han empezado en voz baja.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Hélio Varela está viviendo esa versión en el Orlando Pirates, y suele notarse en el primer mes.
14 goles y una media de 7.32 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 6 goles entre el Orlando Pirates y Free State Stars, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
84 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Orlando Pirates pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
11 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Primero, con 42 puntos. La clasificación es un hecho y un hecho se puede disfrutar, que es hasta donde nadie en el club está dispuesto a llegar en público.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Orlando Pirates nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
13 goles y una media de 7.40 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Orlando Pirates la escuchó como otra cosa.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Platinum Stars intentó reordenarse, el Orlando Pirates no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
91 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Orlando Pirates pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Meliga Promise lo produjo, y el 8.44 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
98 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Orlando Pirates pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya son 8 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Orlando Pirates lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Orlando Pirates nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Partido25/11/2034
Otra más recogida lejos de casa
5 seguidas fuera para el Orlando Pirates. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
12 goles y una media de 7.23 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
105 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Orlando Pirates pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Orlando Pirates pueden fingir no haber oído.
Toca Kaizer Chiefs, y los dos equipos a los que mira la categoría se miden entre sí. A quien gane le dirán que no hay nada decidido en la misma frase en que lo felicitan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Zinedine Hasni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Teboho Mokotjo y Orlando Pirates acuerdan 3 años más.
Dos goles y un 8.57 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Orlando Pirates hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Orlando Pirates pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Orlando Pirates nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Orlando Pirates escucha una frase así exactamente como está construida.
Mirza Ćatović estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Victoria por 4‑0 ante University of Pretoria, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ronwen Lorch lo produjo, y el 8.73 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Orlando Pirates la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Orlando Pirates escucha una frase así exactamente como está construida.
Meliga Promise estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Tiene 18 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Khulumani Ndamane, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresChristian Nwachukwu jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Notas de los jugadoresYlan El Hadary jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Notas de los jugadoresMeliga Promise jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Tras 56 partidos, Orlando Pirates vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 56 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Bidvest Wits; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Platinum Stars esperando con una camiseta. En Orlando Pirates nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Sandali Condé será jugador de otro club este fin de semana, y en Orlando Pirates las despedidas han empezado en voz baja.
El técnico los retuvo y dijo lo que había que decir. Se espera respuesta el sábado, y si no llega las preguntas suben de planta.
El banquillo28/08/2034
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Percy Billiat salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Orlando Pirates la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Orlando Pirates la escuchó como otra cosa.
Plantilla10/07/2034
Palabras en el entrenamiento del Orlando Pirates sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Zinedine Hasni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Rushwin Dortley estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Orlando Pirates, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fallou Cham está en ella.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Orlando Pirates la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Orlando Pirates escucha una frase así exactamente como está construida.
Plantilla03/07/2034
Palabras en el entrenamiento del Orlando Pirates sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Zinedine Hasni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
10 llegadas, una edad media que nadie llamaría plantilla, y unos padres a los que enseñan un edificio en el que sus hijos pasarán más tiempo que en casa. El trabajo de ojeo ya está hecho; hoy solo hay papeleo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Orlando Pirates, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.