Eduard Ihnatov se lesiona los ligamentos de la rodilla: 158 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 158 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
La racha sin perder llega a 18. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
10 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Muhammedali Reimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla13/07/2043
Palabras en el entrenamiento del Pakhtakor sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Simón Escobar está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Bobur Abdullaev se lesiona los ligamentos de la rodilla: 30 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 30 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 73 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Notas de los jugadores11/05/2043
La edad todavía no ha alcanzado a Junaid Seedat: 8.31
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.31 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Muhammedali Reimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Eduard Ihnatov. 2‑0 ante Nasaf, y la ovación final fue sobre todo suya.
Partido09/05/2043
Otra más recogida lejos de casa
3 seguidas fuera para el Pakhtakor. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 124 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pakhtakor lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Muhammedali Reimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El entrenador puede hablar con quien quiera y no puede pagar a nadie. Una plantilla sobrevive a un mercado así con cesiones, con canteranos y con la esperanza de que las lesiones caigan en otra parte.
14 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
20 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/03/2043
Simón Escobar choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La deuda supera lo que el banco tenía concedido, y ahí es donde deja de ser la forma en que se financia el fútbol y pasa a ser un problema. Todas las tertulias de esta ciudad citarán la cifra durante los próximos cinco años.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Bunyodkor? El debate seguirá vivo el jueves.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 64 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La oferta de Dynamo Kyiv por Eduard Ihnatov se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Pakhtakor pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/02/2043
Paizinho choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 71 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pakhtakor nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Puesto 2, 41 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eldor Ahmedov será jugador de otro club este fin de semana, y en Pakhtakor las despedidas han empezado en voz baja.
23 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cabezazos, bloqueos, entradas, intercepciones: 22 en total, y ni un gol a su espalda. De esas actuaciones que no salen en el resumen y ganan partidos.
Plantilla21/07/2042
Palabras en el entrenamiento del Pakhtakor sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hammam Al-Hammami está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Pakhtakor pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pakhtakor no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta de Metallurg por Tomer Weissman se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Junaid Seedat y Pakhtakor acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un nombre más en la lista: Obod ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Cristian Santa Cruz. La respuesta de Pakhtakor no ha cambiado. De momento.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eldor Ahmedov será jugador de otro club este fin de semana, y en Pakhtakor las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Idan Dadya acaba de firmar por el Pakhtakor y, por una vez, la respuesta importaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Muhammedali Reimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Martin Krejci está viviendo esa versión en el Pakhtakor, y suele notarse en el primer mes.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.02 con 38 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Jakub Sykora está viviendo esa versión en el Pakhtakor, y suele notarse en el primer mes.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 40 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Bobur Fayzullaev lo hizo ante Obod. 1‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Pakhtakor.
392 partidos a lo largo de 18 temporadas con estos colores. Carreras así ya no se construyen, y en Pakhtakor saben lo que tienen.
Notas de los jugadores07/04/2042
Eldor Komilov, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.85
Un 7.85 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.14 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Muhammedali Reimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Pakhtakor no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Notas de los jugadores24/03/2042
Asilbek Aliev, 33 años, hace retroceder el reloj: 8.40
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.40 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Rustam Turdimurodov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Yakhja Magomedov acaba de firmar por el Pakhtakor y, por una vez, la respuesta importaba.
Yakhja Magomedov llega con 34 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pakhtakor lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla17/03/2042
Palabras en el entrenamiento del Pakhtakor sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hammam Al-Hammami está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 70 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
4 goles en una tarde y todos del mismo hombre. Los demás jugadores también estuvieron presentes, confirma un testigo.
Notas de los jugadores10/03/2042
Asilbek Aliev, 33 años, hace retroceder el reloj: 9.78
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 9.78 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pakhtakor nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Muhammedali Reimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 8 goles entre el Pakhtakor y Obod, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.83 con 35 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eldor Ahmedov será jugador de otro club este fin de semana, y en Pakhtakor las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
9 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Odil Ismailov lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Abdulla Nematov es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Rustam Turdimurodov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaHammam Al-Hammami choca con un compañero por las exigencias
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Cristian Santa Cruz será jugador de otro club este fin de semana, y en Pakhtakor las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nadie en el Pakhtakor lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Pakhtakor hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Bobur Ganiev será jugador de otro club este fin de semana, y en Pakhtakor las despedidas han empezado en voz baja.
La oferta de Metallurg por Tomer Weissman se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Rustam Turdimurodov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 107 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
61 partidos a lo largo de 16 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie planea una carrera así; le ocurre a cierta clase de futbolista en cierta clase de club.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Eldor Ahmedov será jugador de otro club este fin de semana, y en Pakhtakor las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Pakhtakor cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un premio individual es algo raro en un deporte de equipo, y los mejores no se discuten. Ha tenido el tipo de año que acaba con su nombre leído en voz alta, y el Pakhtakor se ha beneficiado de él.
Rustam Turdimurodov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Pakhtakor lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Pakhtakor estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Pakhtakor nadie finge que volverá a vestir la camiseta.