Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Tiago Rijo lo hizo ante América Mineiro. 3‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Cruzeiro.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $93.0K de lo que el Cruzeiro pagó por Pepeu es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cruzeiro lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Notas de los jugadores28/07/2036
La edad todavía no ha alcanzado a Andrés Gómez: 7.92
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.92 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
El impulso no se compra y se pierde con facilidad; ahora mismo Cruzeiro acumula 4 triunfos consecutivos.
Mercado28/07/2036
Tan cerca: el traspaso de Ryan muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. CSA pasó página, Ryan se reincorpora a Cruzeiro, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Operário Ferroviário esperando con una camiseta. En Cruzeiro nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
La oferta de CSA por Ryan se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cruzeiro nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Cruzeiro ofreció $310.0K; Corinthians dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla14/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Cruzeiro sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Kaio Borges está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Cruzeiro lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cruzeiro pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cruzeiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cruzeiro nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla16/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Cruzeiro sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Armstrong Oko-Flex está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia João Teixeira, y el técnico lo permitió.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Cruzeiro la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
111 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cruzeiro pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Vladislav Chesnokov lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
No se ha anunciado nada y todos entienden lo que significa. Una junta que reúne a todo el departamento de fútbol un martes por la mañana es una junta que ha dejado de creer que el problema se arregle solo.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $738.7K de lo que el Cruzeiro pagó por Felipe Januário es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
Un nombre más en la lista: ASA ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Alan Minda. La respuesta de Cruzeiro no ha cambiado. De momento.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Prince Ebhohon será jugador de otro club este fin de semana, y en Cruzeiro las despedidas han empezado en voz baja.
La operación que iba a llevar a Ryan al Juventude se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Cruzeiro con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Cruzeiro todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Giulio será jugador de otro club este fin de semana, y en Cruzeiro las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: otro club lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Kauã Moraes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Armstrong Oko-Flex estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Cruzeiro trata con un hombre que quiere otro país.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cruzeiro lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Samuel Jhonathan será jugador de otro club este fin de semana, y en Cruzeiro las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Kaiki estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Tobías Berón y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Benjamín Garré ya tiene su respuesta de Cruzeiro; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
El banquillo20/08/2035
Andrés Gómez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cruzeiro lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Cruzeiro y Corinthians han fijado $5.2M. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Nova Iguaçu esperando con una camiseta. En Cruzeiro nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Botafogo conserva a su hombre, y Cruzeiro vuelve a una lista con un nombre tachado.
El Coritiba no quería vender y la cifra es la razón por la que lo hizo. $1.5M por Vinicius Rocha, y la exigencia que llega con él no la suaviza ningún periodo de adaptación.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $207.0K: un club que quiere a Vitor Gabriel lo suficiente como para preguntar dos veces.
El Cruzeiro convierte su casa en un mal sitio para visitar
22 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
20 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Cruzeiro pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Dos goles y un 8.53 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cruzeiro pueden fingir no haber oído.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.14 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Un nombre más en la lista: ASA ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Benjamín Borruel. La respuesta de Cruzeiro no ha cambiado. De momento.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Palmeiras lo dice, y a nadie en Cruzeiro le divierte adivinarlo.
53 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Cruzeiro pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Victoria por 2‑0 ante Trem, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Dos goles y un 8.46 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cruzeiro pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cruzeiro nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cruzeiro, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cruzeiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Cruzeiro, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y João Victor entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Puesto 4 con 68 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
Kauã Moraes estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Armstrong Oko-Flex estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo05/03/2035
Kaiki se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cruzeiro lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Mercado05/03/2035
Se atascan las conversaciones entre Cruzeiro y Yago
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Kaiki firme algo — un contrato en Cruzeiro o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Cruzeiro de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Vanderlan deja Cruzeiro por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
En breve
El banquilloAndrés Gómez conserva el voto de su entrenador
PlantillaLautaro Díaz mira al otro lado de la banda
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cruzeiro nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cruzeiro, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ryan, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
El Cruzeiro convierte su casa en un mal sitio para visitar
15 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Cruzeiro pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Cruzeiro cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 11 acciones combinadas y un 7.01, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Armstrong Oko-Flex está en ella.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Cruzeiro lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Cruzeiro, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Cruzeiro nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo16/10/2034
Kaiki se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Cruzeiro lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Cruzeiro le dijo a Benjamín Borruel que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Cruzeiro donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Ya son 8 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Kaio será jugador de otro club este fin de semana, y en Cruzeiro las despedidas han empezado en voz baja.
Kaiki estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Samuel Jhonathan lo ha hecho, en Cruzeiro, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Luciano Juba ya tiene su respuesta de Cruzeiro; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.