«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Juventud Torremolinos no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla28/05/2029
Ángel Climent choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Tiene 18 años y es exactamente el jugador que era a principios de año. A los veintiocho eso está bien; a su edad es el principio de una conversación difícil.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Juventud Torremolinos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ángel Climent estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Jan Salas puso al Juventud Torremolinos en tablas en 1 minutos, y Ibiza no llegó a jugar nunca con ventaja.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Aimar Rojas tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Tiene 19 años y nadie en Juventud Torremolinos lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Notas de los jugadores25/12/2028
Jan Salas jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.20. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ángel Climent está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego González, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Juventud Torremolinos, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo25/12/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Aimar Rojas no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Juventud Torremolinos tampoco lo escondía nadie.
Bernabé estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Mérida quería más de $110.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Plantilla18/09/2028
Ángel Climent choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. Sevilla Atlético tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Juventud Torremolinos y de Mirandés por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sergi Maestre, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
El banquillo01/05/2028
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑5, pronunciadas por Aimar Rojas ante una sala que ya las había oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juventud Torremolinos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 14 acciones, 6.97, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ángel Climent, y el técnico lo permitió.
El banquillo20/03/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Aimar Rojas salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Miguel Muñoz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Pau Pérez firme algo — un contrato en Juventud Torremolinos o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Regates completados: 11. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Bernabé y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Christian, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Rubén Pulido entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Toca Sabadell, y hay un hombre en el vestuario de Juventud Torremolinos que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Un año después el idioma no ha llegado, la ciudad no se ha abierto, y come solo más veces de las que en el Juventud Torremolinos querrían reconocer. Se le nota los sábados.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Felipe Vázquez ha apuntado la fecha.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Juventud Torremolinos tendrá que responderla con minutos o con una salida.
Lo siguiente, en casa: Sabadell, que llega en el puesto 3. La clase de partido sobre el que una temporada se construye en silencio o pierde en silencio su forma.
El idioma ha llegado, el encogerse de hombros se ha ido, y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. Nada de eso aparece en un traspaso y todo se ve en el campo.
En breve
El banquilloBernabé conserva el voto de su entrenador