«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Juazeirense, y no se va a retirar.
Marcelo Duarte y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla14/02/2028
Douglas Souza choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Juazeirense, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Marcos Pedro firme algo — un contrato en Juazeirense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Thalyson ha apuntado la fecha.
Puesto 6 con 49 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Santiago Correa acaba de firmar por el Juazeirense y, por una vez, la respuesta importaba.
Plantilla24/01/2028
Douglas Souza choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Willian y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Juazeirense saben en cuál de las dos están.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que João Grilo firme algo — un contrato en Juazeirense o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Santiago Bouhet está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
Nadie vende un abono con un fichaje así. Cualquier entrenador que haya pasado un mal octubre lo quiere de todos modos, y el Juazeirense ha ido a buscar el suyo pronto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Juazeirense, y no se va a retirar.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Willian acaba de firmar por el Juazeirense y, por una vez, la respuesta importaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Juazeirense cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Objetivos de mercado10/01/2028
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Levi
A Juazeirense se le acabó el tiempo con Paysandu. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Directiva10/01/2028
Los sueldos se llevan el 93% de lo que ingresa Juazeirense
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Tiene 20 años, y los informes de los ojeadores coinciden en la única línea que importa: el techo. Fichajes así son décimos de lotería escritos por profesionales.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Juazeirense saben en cuál de las dos están.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Juazeirense, otra semana sin la firma de Éverton.
En breve
PlantillaTiti choca con un compañero por las exigencias
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Guarani lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.12 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Guarani lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Água Santa, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Felipe Anderson y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Partido26/06/2027
Tras 8 partidos, Guarani vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Volta Redonda; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
A los 20 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 38 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Regates completados: 21. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla17/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Guarani sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Willian Farias está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Isaque, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
26 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Guarani pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Plantilla22/03/2027
Willian Farias choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Vinícius Yuji, y el técnico lo permitió.
El banquillo22/03/2027
Emerson Barbosa se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Guarani lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Guarani, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Guarani saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Guarani no han contestado, que también es una forma de contestar.
La operación que iba a llevar a Emerson Júnior al Sport Recife se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Guarani con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Léo Porfírio será jugador de otro club este fin de semana, y en Guarani las despedidas han empezado en voz baja.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Minuto 91. Guilherme Maranhão encontró el remate en un tiempo que solo existía por las interrupciones anteriores, y Caxias pasó del punto a la nada en un solo movimiento.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Guarani pueden fingir no haber oído.
A los 19 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Guarani nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Isaque y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Guarani pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La oferta de Dunav Ruse por Rafael Freitas se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Dentinho ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Guarani cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rafael Donato, y el técnico lo permitió.
Un nombre más en la lista: Shukura ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Kewen. La respuesta de Guarani no ha cambiado. De momento.
En breve
PlantillaNathan Melo choca con un compañero por las exigencias