La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Dubrava lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Plantilla31/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Bernardo Matić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Amet Korça estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
25 encuentros, 0 goles y una alternativa de plantilla que ha llegado sin traspaso. La pregunta interesante en el Dubrava ya no es si juega, sino a quién desplaza.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Josh Kelly está en ella.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stjepan Davidović estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Luka Pasariček y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el Dubrava tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
Una lesión de rodilla de las peores para David Puclin
105 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Hrvatski Dragovoljac pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jens Jenniskens está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stjepan Davidović estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luka Pasariček está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Amet Korça entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Plantilla05/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stjepan Davidović está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Šimun Šabijan, y el técnico lo permitió.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Josh Kelly está en ella.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Dubrava, otra semana sin la firma de Josh Kelly.
Puesto 4 con 33 puntos, y las plazas que dan billete europeo lo bastante cerca como para contarlas. Las temporadas así se deciden en dos resultados de abril, y el club sabe cuáles.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Dubrava saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
El banquilloJosh Kelly llama a la puerta del técnico
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jens Jenniskens estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hrvatski Dragovoljac cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Hrvatski Dragovoljac trata con un hombre que quiere otro país.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Pavle Smiljanić tiene 18 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luis Ibáñez estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stjepan Davidović estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Luka Pasariček estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Amet Korça está en ella.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Hrvatski Dragovoljac, y no se va a retirar.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Hrvatski Dragovoljac lo saben.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Hrvatski Dragovoljac ya lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Jens Jenniskens estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jens Jenniskens, y el técnico lo permitió.
7.30, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Hrvatski Dragovoljac tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Bernardo Matić estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Amet Korça estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Amet Korça está en ella.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Dubrava reconocería. Los sábados se nota.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Dubrava saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Regates completados: 28. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Giovanni Jerolimov y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
7.35, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Hrvatski Dragovoljac tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Kristijan Kramaric tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Radnik Krizevci con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Hrvatski Dragovoljac, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Dos goles y un 8.26 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Tiene 17 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Benjamin Dulčić, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Kristijan Kramaric podía permitirse ser generoso.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Regates completados: 13. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Cadu ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Hrvatski Dragovoljac, otra semana sin la firma de Tom Hill.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Bjelovar defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Marko Batur no pudo hacer
El banquilloTom Hill llama a la puerta del técnico
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hrvatski Dragovoljac cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Isaiah Ngbede está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jordan Zirkzee, y el técnico lo permitió.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Hrvatski Dragovoljac reconocería. Los sábados se nota.
Bo Geens estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ante Matić está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Karlovac 1919, y hay un hombre en el vestuario de Dubrava que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Luka Pasariček. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Hrvatski Dragovoljac lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Hrvatski Dragovoljac sabe decir en qué semana.
Shettima Ibrahim estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Hrvatski Dragovoljac lo saben.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.50 en la ficha, y la afición del Hrvatski Dragovoljac se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo26/10/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Kristijan Kramaric eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
En breve
El banquilloAhora mismo hay alguien mejor que Tom Hill
Pavle Smiljanić y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Hrvatski Dragovoljac sabe decir en qué semana.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
A Pavle Smiljanić le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Dubrava cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla12/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Dubrava sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Boško Jemo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A Raúl Torrente le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Dubrava donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Luka Pasariček firme algo — un contrato en Dubrava o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hrvatski Dragovoljac cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
7.67, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Hrvatski Dragovoljac tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Niek Vossebelt y Hrvatski Dragovoljac acuerdan 2 años más.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Lukas Zubović está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Kristijan Kramaric tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Hrvatski Dragovoljac dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hrvatski Dragovoljac cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tom Hill está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Calificado con 7.24. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo21/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Kristijan Kramaric eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Directiva07/09/2026
Pasa el cierre con 20 de alta y 0 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Hrvatski Dragovoljac hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hrvatski Dragovoljac cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$21.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Slaven Belupo pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Hrvatski Dragovoljac preguntó y Istra 1961 dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hace su trabajo y no se asienta. Hrvatski Dragovoljac iba a ser un paso adelante según sus propias cuentas, y sus propias cuentas se han revisado desde que llegó.
El entrenador ha reordenado su cabeza y Filip Šušković-Jakopac ha salido de ella más abajo. Le dirán que es temporal, y los jugadores que ya han oído eso antes evitarán mirarlo a los ojos.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $20.7K: un club que quiere a Adrian Sović lo suficiente como para preguntar dos veces.
$20.0K sobre la mesa de Slaven Belupo. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Kustosija quería más de $21.0K y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
Hrvatski Dragovoljac preguntó y Hajduk Split dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Hrvatski Dragovoljac cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hrvatski Dragovoljac ha hecho la llamada a Istra 1961. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Hrvatski Dragovoljac pueden fingir no haber oído.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $20.7K: un club que quiere a Niko Jemin lo suficiente como para preguntar dos veces.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Istra 1961 lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La oferta llegó a Kustosija esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Giovanni Jerolimov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hrvatski Dragovoljac preguntó y Sesvete dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Dubrava, y no se va a retirar.
Bo Geens estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 20. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla24/08/2026
Ante Matić choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.