6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Maximiliano Meléndez la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alexis Domínguez, y el técnico lo permitió.
Calificado con 8.15. Hay carreras enteras sin una sola tarde así, y él acaba de tener una delante de todo el Chacarita Juniors.
Plantilla20/09/2027
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Facello está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Simón Ávalos estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo20/09/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Diego Correa salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Gonzalo Dell Aquila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Veo todos los partidos de Chacarita Juniors desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Talleres sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lisandro Montenegro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Francisco Facello, y el técnico lo permitió.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Maximiliano Meléndez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Colón llega como líder. A un equipo de arriba se le gana más o menos una vez al mes, y el club que lo consigue se lleva una semana que recuerda durante un año.
En breve
El banquilloLorenzo Brun se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Thomas Correa
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El error de un portero no tiene detrás a ningún defensa que lo arregle. Él lo supo antes de que el balón cruzara la línea, la grada un segundo después, y esta noche no hay nada que nadie pueda decir.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Diego Correa tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Directiva26/07/2027
Pasa el cierre con 0 de alta y 31 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Chacarita Juniors hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mario Sanabria estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo26/07/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Sergio Vittor
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Francisco Facello ya tiene su respuesta de Chacarita Juniors; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
5 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Cedidos31/05/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Pablo Ortiz
15 goles en 18 partidos en Ureña: números que viajan a casa más rápido que él. En Chacarita Juniors alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lisandro Montenegro estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Gonzalo Dell Aquila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla29/03/2027
Mario Sanabria choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chacarita Juniors, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gonzalo Mottes. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Valentín Chocobar ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Mario Sanabria choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Calificado con 7.76. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo22/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Diego Correa, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chacarita Juniors, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mario Sanabria estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mario Sanabria, y el técnico lo permitió.
Plantilla25/01/2027
Franco Pulian sufre una lesión muscular: 14 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Lisandro Montenegro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chacarita Juniors saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Chacarita Juniors tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Thomas Correa
La cantera existe exactamente para esta mañana. Benicio Álvarez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Juan Pablo Ramírez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Maxi lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Plantilla18/01/2027
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mario Sanabria está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gonzalo Dell Aquila, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chacarita Juniors, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Chacarita Juniors lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Axel Guerra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergio Vittor entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Chacarita Juniors preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Bautista García será jugador de otro club este fin de semana, y en Chacarita Juniors las despedidas han empezado en voz baja.
Milton Leyendeker y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/11/2026
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Axel Guerra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sergio Vittor entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Thomas Correa, y el técnico lo permitió.