Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Chacarita Juniors se está agotando.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Napolitano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Nicolás Lucero la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Valentino Morales y Chacarita Juniors acuerdan 3 años más.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Napolitano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Franco Acosta lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Diego Fernández es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
1‑6 para UAI Urquiza, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Ya van 9 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Toda primera aparición es una de dos historias, y esta fue la más dura: 5.73, y un paseo largo hasta el túnel. La segunda aparición es la que decide lo que significó la primera.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Lautaro Napolitano está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
358 partidos en 10 temporadas con una sola camiseta. Ya nadie construye carreras así a propósito, y en Chacarita Juniors saben exactamente lo que tienen.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Carlos Alberto Gómez y Chacarita Juniors acuerdan 3 años más.
Chacarita Juniors preguntó y Villa Dálmine dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Belgrano lo dice, y a nadie en Chacarita Juniors le divierte adivinarlo.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lautaro Napolitano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Chacarita Juniors preguntó y Barracas Central dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Directiva21/07/2036
Chacarita Juniors cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 0; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Lanús conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla21/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Derrota por 0‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo21/07/2036
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Lautaro Napolitano lo produjo, y el 8.70 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Chacarita Juniors y de Almirante Brown por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Chacarita Juniors ha hecho la parte difícil con San Martín de Burzaco, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Chacarita Juniors preguntó y Belgrano dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El acuerdo con San Martín de Burzaco está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Chacarita Juniors preguntó y Defensa y Justicia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 10 acciones, 6.55, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Arsenal lo dice, y a nadie en Chacarita Juniors le divierte adivinarlo.
Chacarita Juniors preguntó y Banfield dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo23/06/2036
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑4 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
Objetivos de mercadoUna cesión de Diego Vidal está en marcha
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores16/06/2036
Valentino Gómez, 20 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.60
Un 7.60 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 20. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Chacarita Juniors lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Deportivo Riestra, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 35 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Chacarita Juniors ha hecho la parte difícil con Arsenal, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Chacarita Juniors preguntó y Gimnasia La Plata dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla09/06/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 17 años que siente suyo. Narigón la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
12 puntos al llegar a la mitad. La primera vuelta es una promesa; la segunda es una factura, y la ciudad está a punto de descubrir cuál de las dos ha sido esta.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla26/05/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La puerta siguió cerrada mucho después del pitido final. Lo que se dijo allí es cosa suya; si sirvió, lo dirá el sábado.
El banquillo26/05/2036
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑4, pronunciadas por Interim Coach ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ezequiel Varela, y el técnico lo permitió.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chacarita Juniors nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 7 goles entre el Chacarita Juniors y Unión de Santa Fe, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Plantilla19/05/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Medina, y el técnico lo permitió.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Chacarita Juniors pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Millonario, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chacarita Juniors saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
15 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Dos goles y un 8.92 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Quedaban 87 minutos y Colón tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Chacarita Juniors no se detuvo a dar explicaciones.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
6 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Colón. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
Plantilla05/05/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Valentino Gómez, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Cristian González ya tiene su respuesta de Chacarita Juniors; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejandro González será jugador de otro club este fin de semana, y en Chacarita Juniors las despedidas han empezado en voz baja.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Chacarita Juniors ha sido explícito sobre la situación de Tigre, que es más de lo que reciben muchos.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
0‑9 para UAI Urquiza, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Defender era opcional y nadie ejerció la opción. 9 goles entre el Chacarita Juniors y UAI Urquiza, y ni uno solo de los que pagaron la entrada pedirá que le devuelvan el dinero.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gonzalo Dell Aquila y Chacarita Juniors acuerdan 2 años más.
Temperley se llevó los puntos tras un 2‑4 que costará explicar en la grada.
Plantilla07/04/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 2‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Maximiliano Ramos está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie le ha prohibido gastar al club; simplemente no tiene nada que gastar que no haya ingresado antes. Cada nombre que entra viene con otro que sale adjunto.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Gonzalo Dell Aquila. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Roberto Aguirre entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Canteranos: 103, salidos de un departamento valorado hoy en 4 sobre 20. Nada de la cantera aparece en un resultado, y nada del futuro del club existe sin ella.
0‑4 para Dock Sud, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chacarita Juniors nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Hubo un error y acabó dentro. A los defensas se los juzga por lo peor que hicieron y no por los ochenta y nueve minutos de alrededor: es injusto y es también el oficio.
Batido 4 veces y con 2 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Chacarita Juniors y de San Telmo por igual; los demás se lo pasaron en grande.
San Telmo se llevó los puntos tras un 2‑4 que costará explicar en la grada.
Plantilla17/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Valentino Gómez, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 2‑4, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
0‑2 ante Arsenal, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Medina, y el técnico lo permitió.
Calificado con 7.65. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
El banquillo10/03/2036
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Interim Coach fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Maximiliano Ramos tiene 20 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lautaro Napolitano y Chacarita Juniors acuerdan 4 años más.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑4, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Maximiliano Ramos está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Chacarita Juniors ha hecho saber al mercado que Francisco Facello está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
El entrenador tiene una lista y la directiva le ha puesto una condición. No es una crisis, medio fútbol funciona así, pero decide cuál de los dos se sale con la suya en agosto.
En breve
El banquilloLuis Gutiérrez se lleva el toque del técnico
Notas de los jugadoresValentino Gómez los va pasando de uno en uno
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Chacarita Juniors no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chacarita Juniors nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Es una forma dura de conocer a una grada. Calificado con 5.72 el día en que le dieron la camiseta, y lo importante ahora es qué aspecto tiene el siguiente partido.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Interim Coach tras el 1‑5, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Día 10 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
Plantilla11/02/2036
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Tiene 16 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Nota de 7.79 en una tarde que corrió del primer al último pitido. Fallara lo que fallara en Chacarita Juniors, el mejor del campo era suyo.
El banquillo11/02/2036
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Interim Coach, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Hernán Godoy vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
Iban 15 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
No es un nombramiento interino: es una institución con el despacho técnico vacío. Esta semana las sesiones las dirigirá alguien desconocido, y la pregunta de cómo se llega a este estado se le hará a la directiva y no la responderá.
Dos goles y un 8.97 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Ya son 100 con el club, cada uno archivado en la memoria de alguien con una fecha y un marcador. Sobre cifras así discuten los aficionados dentro de veinte años.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chacarita Juniors nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jorge Medina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Gonzalo Dell Aquila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Francisco Facello está en ella.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Cuti, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Platense pasó página, Lautaro Napolitano se reincorpora a Chacarita Juniors, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Boca Juniors conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Miguel Villalba y Chacarita Juniors acuerdan 3 años más.
Chacarita Juniors ha hecho la llamada a Temperley. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Villalba, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Francisco Facello firme algo — un contrato en Chacarita Juniors o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejandro González será jugador de otro club este fin de semana, y en Chacarita Juniors las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Chacarita Juniors preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla31/12/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Chacarita Juniors ha hecho la llamada a Defensa y Justicia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Boca Juniors lo dice, y a nadie en Chacarita Juniors le divierte adivinarlo.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Chacarita Juniors preguntó y Acassuso dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Chacarita Juniors ha hecho la llamada a Defensa y Justicia. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Chacarita Juniors ha hecho la llamada a Tristán Suárez. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Gimnasia y Tiro esperando con una camiseta. En Chacarita Juniors nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
El acuerdo con Boca Juniors está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Chacarita Juniors preguntó y River Plate dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una consulta de cesión a Acassuso: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Arsenal lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Sarmiento conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Franco Rodríguez, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Brian Calderara está en ella.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Hernán Godoy lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Brian Calderara ya tiene su respuesta de Chacarita Juniors; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Chacarita Juniors, otra semana sin la firma de Ignacio Colombo.
El banquillo03/12/2035
La salida del técnico deja a Iván Costa a la intemperie
Toda plantilla tiene hombres que fichó un entrenador concreto y hombres que simplemente se heredaron. Iván Costa está en el primer grupo, y quien lo quiso aquí ya no está en el edificio.
En breve
El banquilloMateo Rey se lleva el toque del técnico
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jorge Medina entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Plantilla26/11/2035
Los informes de entrenamiento de Ignacio Colombo no son buenos
Un mal sábado se perdona; un mal martes se elige. El nivel ha bajado, y en un edificio donde todos miran a todos, se ha notado.
En breve
El banquilloLiam Alonso conserva el voto de su entrenador
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Chacarita Juniors.
Plantilla19/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Jorge Medina
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla12/11/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Brian Calderara está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Francisco Facello firme algo — un contrato en Chacarita Juniors o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Caco se lesiona los ligamentos de la rodilla: 16 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 16 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Chacarita Juniors lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Chacarita Juniors es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Roberto Aguirre estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chacarita Juniors, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chacarita Juniors saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Plantilla29/10/2035
Caco se lesiona los ligamentos de la rodilla: 23 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 23 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Esto no es rotación. Sali Boubakary Li lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Chacarita Juniors ya nadie finge lo contrario.
Plantilla29/10/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Millonario, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chacarita Juniors pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Gonzalo Dell Aquila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Maximiliano Ramos y Chacarita Juniors acuerdan 3 años más.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Francisco Facello está en ella.
El banquillo22/10/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Jorge Medina
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Puesto 17 y 13 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Esto no es rotación. Fernando López lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Chacarita Juniors ya nadie finge lo contrario.
El banquillo15/10/2035
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Ignacio Colombo
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jorge Medina, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Brian Calderara está en ella.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Francisco Facello firme algo — un contrato en Chacarita Juniors o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Quedan 2 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Chacarita Juniors puede pedir y sube el sueldo que Ignacio Colombo puede exigir.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el Chacarita Juniors nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 17 con 13 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
12 acciones combinadas y 7.09. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Ya van 14 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
13 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 25 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
15 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
En breve
El banquilloA medias: Hernán Godoy, sobre el empate
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla10/09/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
A Roberto Aguirre le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
Gonzalo Dell Aquila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas son de lectura incómoda. Primero los salarios y después la ambición: ese es ahora el orden en Chacarita Juniors.
Plantilla27/08/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
0‑1 para Estudiantes, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo27/08/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Hernán Godoy ante una sala que ya las había oído.
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
En breve
El banquilloFrancisco Facello se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Jorge Medina
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
1‑10 para Villa Dálmine, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Puesto 17 y 11 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
11 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Chacarita Juniors y de Villa Dálmine por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 37 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Chacarita Juniors es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Plantilla20/08/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
11 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
6 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Chacarita Juniors sabe decir en qué semana.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brian Calderara, y el técnico lo permitió.
En breve
MercadoTigre tiene permiso para buscarse otro sitio
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 74 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
5 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Chacarita Juniors sabe decir en qué semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Búfalo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Chacarita Juniors sabe decir en qué semana.
Chacarita Juniors preguntó y Central Córdoba SdE dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
En breve
PlantillaThiago Etcheverry choca con un compañero por las exigencias
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Directiva23/07/2035
Chacarita Juniors cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 0; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
El acuerdo con Lanús está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Chacarita Juniors preguntó y Atlético Tucumán dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Chacarita Juniors preguntó y Deportivo Merlo dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia La Plata conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 6.96, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Puesto 17 y 11 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Lautaro Napolitano había puesto su parte para construir un colchón de 3 goles. Lo que vino después fue colectivo, y a Barracas Central le dejaron volver a un partido que estaba liquidado.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
11 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Defensores Unidos fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Chacarita Juniors lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El acuerdo con Lanús está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Thiago Etcheverry. 1‑0 ante Defensores Unidos, y la ovación final fue sobre todo suya.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Chacarita Juniors ya lo saben.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 135 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
5 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el Chacarita Juniors todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 37 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tigre, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloBrian Calderara se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La firma más fácil de mi carrera.» Jorge Medina y Chacarita Juniors acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo14/05/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Hernán Godoy ante una sala que ya las había oído.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En breve
El banquilloIván Costa se lleva el toque del técnico
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Brian Calderara está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
14 acciones combinadas y 6.60. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑5, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
19 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chacarita Juniors pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 17 acciones, 6.85, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lautaro Napolitano firme algo — un contrato en Chacarita Juniors o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
26 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chacarita Juniors pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Sosa, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 2‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
33 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chacarita Juniors pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Francisco Facello está en ella.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 16 acciones combinadas y un 6.68, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Derrota por 1‑3, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo26/03/2035
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑3, pronunciadas por Hernán Godoy ante una sala que ya las había oído.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sali Boubakary Li, y el técnico lo permitió.
En breve
MercadoGustavo Vidal tiene permiso para buscarse otro sitio
0‑4 ante San Miguel, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 30 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
7 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Chacarita Juniors tiene que sacar un resultado de donde sea.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
6 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
El banquillo26/02/2035
Francisco Facello se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Chacarita Juniors lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑5, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sebastián Sosa está en ella.
Con 2 goles de desventaja esto era un trámite, y el trámite duró hasta que dejó de serlo. El Chacarita Juniors encontró algo que la primera parte no había anunciado, y Gimnasia y Esgrima no supo sostener lo que tenía.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.05 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Chacarita Juniors lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Sebastián Moretti la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
En breve
MercadoUno de los nuestros: Fede se incorpora al primer equipo del Chacarita Juniors
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Francisco Facello y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla22/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Chacarita Juniors hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Brian Calderara está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Liam Alonso, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Francisco Facello. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chacarita Juniors, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fernando López está en ella.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Chacarita Juniors ofreció $31.0K; Gimnasia y Tiro dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Defensa y Justicia conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla08/01/2035
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Thiago Etcheverry está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Objetivos de mercado08/01/2035
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Miguel Ángel Rossi
A Chacarita Juniors se le acabó el tiempo con Argentinos Juniors. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Argentinos Juniors ha aceptado el dinero. Lo que Chacarita Juniors no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
La oferta llegó a Gimnasia y Tiro esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sebastián Moretti entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Lautaro Napolitano firme algo — un contrato en Chacarita Juniors o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Chacarita Juniors pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Chacarita Juniors ofreció $4.0K; Argentinos Juniors dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Facello estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chacarita Juniors pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
$4.0K sobre la mesa de Argentinos Juniors. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
29 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Chacarita Juniors pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Chacarita Juniors pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Ignacio Colombo y Chacarita Juniors acuerdan 1 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla11/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Facello está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Unión de Santa Fe conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Unión de Santa Fe le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a Defensa y Justicia: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Franco Rodríguez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 36 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 36 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Gonzalo Dell Aquila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla04/12/2034
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Facello está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Vélez conserva a su hombre, y Chacarita Juniors vuelve a una lista con un nombre tachado.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Emiliano Núñez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Pichi ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Noah Herrera lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Sosa, y el técnico lo permitió.
Francisco Facello y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo27/11/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Luis Blanco
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Chacarita Juniors no han contestado, que también es una forma de contestar.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
Plantilla20/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Facello está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sebastián Moretti entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Chacarita Juniors cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla13/11/2034
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Facello está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Sebastián Sosa está en ella.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chacarita Juniors saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Thiago Etcheverry estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lautaro Napolitano, y el técnico lo permitió.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo30/10/2034
Brian Calderara se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Chacarita Juniors lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo30/10/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Jorge Medina
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Lautaro Napolitano. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Gonzalo Dell Aquila estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Las cuentas se leen ahora con más atención que los resultados. Primero los sueldos y después la ambición: ese es el orden del día, y al entrenador ya se lo han dicho.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Tomás Iglesias está en ella.
El banquillo23/10/2034
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Luis Blanco
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chacarita Juniors saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Francisco Facello estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La firma más fácil de mi carrera.» Juan Martín Vázquez y Chacarita Juniors acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chacarita Juniors saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Chacarita Juniors, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Puesto 11 con 35 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
Gonzalo Dell Aquila y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Hernán Godoy tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquillo09/10/2034
Francisco Facello se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Chacarita Juniors lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.