Una lesión de rodilla de las peores para Gustavo Gómez
137 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Atenas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atenas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Pablo Coates será jugador de otro club este fin de semana, y en Atenas las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atenas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla31/03/2036
Matías Núñez choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Atenas, otra semana sin la firma de Lucas Cesano.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Matías Ghiringhelli está en ella.
75 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atenas pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Diego Cabrera ya tiene su respuesta de Atenas; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Atenas donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Diego Cabrera entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Atenas saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Salto pueden fingir no haber oído.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En Salto hablarán de 14 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
Bruno Firpo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Lucas Cesano, y el técnico lo permitió.
Plantilla16/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Salto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Raúl De Luca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a La Luz: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Nacional: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Durazno conserva a su hombre, y Salto vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Exequiel Fernández, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Salto, otra semana sin la firma de Exequiel Fernández.
Plantilla09/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Salto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Chris Colvey está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Bella Vista lo dice, y a nadie en Salto le divierte adivinarlo.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Plantilla02/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Salto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Raúl De Luca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Salto trata con un hombre que quiere otro país.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Exequiel Fernández y Salto acuerdan 4 años más.
Nicol Martínez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
Salto preguntó y Rampla Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Directiva04/06/2035
Los sueldos se tragan el 132% de los ingresos de Salto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Raúl De Luca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Salto ha hecho la llamada a Durazno. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Salto ha hecho la llamada a Defensor Sporting. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Salto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Salto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Plantilla02/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Salto sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Raúl De Luca está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Bryan Paz está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Salto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Salto lo saben.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Cristian Olivera ya tiene su respuesta de Salto; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Salto ha hecho saber al mercado que Juan Pedro Riva está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Raúl De Luca lo ha hecho, en Salto, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El agujero de las cuentas se ha vuelto a tapar desde arriba. La afición tiene derecho a estar agradecida y a preguntar qué pasará el mes en que no se tape, y las dos cosas llegan juntas.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Raúl De Luca estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Salto, otra semana sin la firma de Lucas Cesano.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Salto nadie finge estar haciéndolo.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Bryan Paz está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Salto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Salto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 96 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Salto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Salto ha hecho saber al mercado que Gonzalo Vitureira está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
84 canteranos de una academia valorada ahora en 7 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Robert Machado se lesiona los ligamentos de la rodilla: 51 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 51 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Salto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Salto nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Salto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Salto nadie finge estar haciéndolo.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Salto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
58 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Salto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Salto preguntó y Danubio dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Lucas Cesano estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
4 grupos que no se mezclan, y 3 sin sitio en ninguno de ellos. Aquí no hay nada que se pueda multar ni castigar con el banquillo, y por eso dura más que cualquier bronca que sí.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Robert Machado firme algo — un contrato en Salto o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
65 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Salto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Salto pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Nicol Martínez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Deportivo Colonia conserva a su hombre, y Salto vuelve a una lista con un nombre tachado.
En breve
PlantillaLucas Cesano choca con un compañero por las exigencias
Robert Machado se lesiona los ligamentos de la rodilla: 93 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 93 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Salto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Salto lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Salto, y no se va a retirar.
Salto preguntó y Deportivo Colonia dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
10 porterías a cero en una temporada y el único premio al que nadie más puede aspirar sobre el césped. La mayoría de los porteros no vive nunca un año así.
100 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Salto pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Salto hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Salto ha hecho la parte difícil con Cerro, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Salto cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es dinero que mantiene la luz encendida, no dinero que compra un central, y esa diferencia es toda la historia. Un club que vive de su propietario y no de su fútbol solo tiene una conversación por delante.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Tacuarembo conserva a su hombre, y Salto vuelve a una lista con un nombre tachado.
A Central Espanol le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
En breve
El banquilloLucas Cesano pide hablar con el técnico
MercadoGonzalo Garcia tiene permiso para buscarse otro sitio
Robert Machado se lesiona los ligamentos de la rodilla: 107 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 107 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Bruno Firpo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El veto impide pagar un traspaso por cualquier jugador, piense lo que piense el entrenador. Cada rumor que se publique sobre este club hasta que se levante es un rumor sobre una operación imposible.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Salto le dijo a Gonzalo Garcia que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Salto saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Salto, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Puesto 2, 35 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Salto, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Robert Machado estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mauro Ledesma y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo13/11/2034
Bryan Paz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Salto lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Puesto 2, 35 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Salto pueden fingir no haber oído.
Bruno Firpo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo16/10/2034
Bryan Paz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Salto lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gonzalo Garcia, y el técnico lo permitió.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Salto pueden fingir no haber oído.
Robert Machado y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
26 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Salto pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 1; bajas, 7; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Salto ha hecho la parte difícil con Defensor Sporting, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Nacional conserva a su hombre, y Salto vuelve a una lista con un nombre tachado.
Cada sábado hace cosas a las que nadie a su alrededor sabe responder. Es halagador durante una temporada y un problema a partir de la siguiente, y en Salto saben en cuál de las dos están.
«Estamos muy lejos, y fingir lo contrario no ayuda a nadie.» Nadie se ha movido, y el calendario no juega a favor del club.
Directiva24/07/2034
Los sueldos se tragan el 90% de los ingresos de Salto
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Salto sobre quién trabaja