Ya van 13 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 44 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 7 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Directiva01/09/2036
Zaragoza cierra el mercado con una plantilla hecha a su medida
Altas, 29; bajas, 21; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Zaragoza ofreció $1.3M; Espanyol dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Zaragoza lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Sevilla, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zaragoza, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zaragoza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Rayo Vallecano ha aceptado el dinero. Lo que Zaragoza no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Zaragoza ofreció $7.3M; Sevilla dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
La oferta de Sydney FC por Justin Vidic se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Andres Sfaiţ será jugador de otro club este fin de semana, y en Zaragoza las despedidas han empezado en voz baja.
Los clubes se han dado la mano con Espanyol; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Zaragoza lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Ponferradina, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zaragoza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cristian Ibañez se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zaragoza, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zaragoza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Zaragoza ofreció $8.2M; Sevilla dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Carlos Lumbreras estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
Objetivos de mercadoPuerta cerrada por Vicente Sosa
PlantillaBruno Carmarán choca con un compañero por las exigencias
El banquilloDuvan Valencia se lleva el toque del técnico
La oferta llegó a Sevilla esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Andres Sfaiţ será jugador de otro club este fin de semana, y en Zaragoza las despedidas han empezado en voz baja.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Zaragoza ha hecho la parte difícil con Barcelona, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Real Sociedad lo dice, y a nadie en Zaragoza le divierte adivinarlo.
Bruno Carmarán y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla21/07/2036
Palabras en el entrenamiento del Zaragoza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Lumbreras está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Emil Møller lo ha hecho, en Zaragoza, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zaragoza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Osasuna conserva a su hombre, y Zaragoza vuelve a una lista con un nombre tachado.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Andres Sfaiţ estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Zaragoza, otra semana sin la firma de Luka Jurak.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zaragoza pueden fingir no haber oído.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Brennan Johnson estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Carlos Lumbreras estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zaragoza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Zaragoza sabe decir en qué semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zaragoza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla19/05/2036
Palabras en el entrenamiento del Zaragoza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Lumbreras está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Zaragoza nadie finge estar haciéndolo.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Puesto 18 y 21 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zaragoza pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Partido10/05/2036
Nadie fue capaz de dejar de marcar
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zaragoza y de Sevilla por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zaragoza lo saben.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Zaragoza sabe decir en qué semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zaragoza pueden fingir no haber oído.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La grada28/04/2036
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 8 de los 38 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Carlos Lumbreras estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zaragoza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Diego García y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla31/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Zaragoza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Lumbreras está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla31/03/2036
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Zaragoza
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Diego Piñeiro está en ella.
Algunas tardes el portero es toda la defensa. 15 paradas, varias de esas que nadie espera ver hechas, y diez jugadores de campo que le deben una copa.
Plantilla17/03/2036
Palabras en el entrenamiento del Zaragoza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Carlos Lumbreras está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Zaragoza nadie finge estar haciéndolo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Joel Gonzalez, y el técnico lo permitió.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Alassan lo llamará otra cosa en privado.
El banquillo17/03/2036
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Interim Coach salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zaragoza pueden fingir no haber oído.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Zaragoza nadie finge estar haciéndolo.
Andres Sfaiţ estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ramiro Centurión, y el técnico lo permitió.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Zaragoza, otra semana sin la firma de Andres Sfaiţ.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zaragoza hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zaragoza pueden fingir no haber oído.
Zaragoza preguntó y Real Madrid dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Diego Piñeiro vuelve a Zaragoza con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zaragoza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zaragoza lo saben.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Zaragoza volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Osasuna ya no venda.
35 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Zaragoza pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 51 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Zaragoza la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Zaragoza ofreció $3.6M; Real Sociedad dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Real Madrid conserva a su hombre, y Zaragoza vuelve a una lista con un nombre tachado.
29 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zaragoza pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 93 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zaragoza, y no se va a retirar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Zaragoza la escuchó como otra cosa.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Zaragoza sabe decir en qué semana.
Victoria por 2‑1 ante Racing Ferrol, un sitio en la siguiente ronda y la aritmética silenciosa que todo aficionado hace de camino a casa: ¿cuántas quedan para una final?
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Zaragoza hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
0‑3 para Mallorca, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Minuto 89, medio estadio ya camino de la salida, y Ernest Boateng decidió que nadie se iba a ninguna parte. A Racing Ferrol no le quedó tiempo para responder.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zaragoza pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores12/11/2035
Izei Prieto, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.80
Un 7.80 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zaragoza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Zaragoza, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Bruno Carmarán estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zaragoza lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Álvaro Fernández, y el técnico lo permitió.
Todo vestuario sabe leer un fichaje así. Andres Sfaiţ no ha venido a esperar indefinidamente, y el hombre cuyo puesto ha sido comprado lo sabe mejor que nadie.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zaragoza nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Zaragoza pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Gustavo Núñez al Ibiza se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Zaragoza con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Plantilla10/09/2035
Palabras en el entrenamiento del Zaragoza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Brennan Johnson está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Zaragoza lo saben.
El Athletic Bilbao seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Lucas Rojas ha pactado su marcha al Zaragoza, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Ramiro Centurión estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
24 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zaragoza pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Teruel esperando con una camiseta. En Zaragoza nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Zaragoza preguntó y Sevilla dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Carlos Lumbreras estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla16/07/2035
Palabras en el entrenamiento del Zaragoza sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Leon Hien está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Zaragoza donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Una lesión de rodilla de las peores para Justin Vidic
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Zaragoza pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Zaragoza la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla09/07/2035
Yahya Jlidi consigue el traspaso que siempre quiso
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Yahya Jlidi acaba de firmar por el Zaragoza y, por una vez, la respuesta importaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zaragoza cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Gonzalo Gallardo ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Zaragoza se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Ya es aritmética, y la aritmética está hecha. En Mérida el verano de las preguntas difíciles empieza antes de tiempo, y el calendario de la próxima temporada se lee muy distinto.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
Plantilla02/07/2035
Una lesión de rodilla de las peores para Lucas Núñez
14 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mérida pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yahya Jlidi será jugador de otro club este fin de semana, y en Mérida las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Mérida la escuchó como otra cosa.
La oferta llegó a Gijón esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Benjamin Dibrani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
46 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mérida pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Mérida lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Cătălin Vulturar y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla04/06/2035
Palabras en el entrenamiento del Mérida sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benjamín Ortíz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Alessandro Bolzan ya tiene su respuesta de Mérida; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
55 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mérida pueden fingir no haber oído.
Cătălin Vulturar y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/05/2035
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Marín, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Capi está en ella.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
62 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 18 con 25 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mérida, y no se va a retirar.
Benjamin Dibrani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Calificado con 7.91. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ihojan Pérez, y el técnico lo permitió.
Una lesión de rodilla de las peores para Lucas Núñez
69 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mérida pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 18 y 24 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
1 para Mikkel Vernon, calificado con 7.22, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Mérida nadie finge estar haciéndolo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mérida cosas que tardan más de una semana en retirarse.
2‑4 para Celta, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla14/05/2035
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
78 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Directiva07/05/2035
el entrenador tiene hasta la próxima junta
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Mérida todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Dos goles y un 8.62 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mérida, y no se va a retirar.
7.22, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Benjamin Dibrani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Una lesión de rodilla de las peores para Lucas Núñez
94 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mérida pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mérida no han contestado, que también es una forma de contestar.
Plantilla23/04/2035
Palabras en el entrenamiento del Mérida sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benjamín Ortíz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Sam Lewis estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Calificado con 7.38. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
6 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo23/04/2035
el entrenador, sobre el punto
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». el entrenador tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
111 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Lautaro Alfieri quiere fútbol continental; si el Mérida puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Alessandro Bolzan estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nikita Lobusov, y el técnico lo permitió.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Mérida lo saben.
El banquillo09/04/2035
el entrenador da la cara
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
En breve
El banquilloNo hay sitio para Lautaro Alfieri en la cita grande
Benjamin Dibrani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Štěpán Konečný está viviendo esa versión en el Mérida, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla26/03/2035
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: João Costa. 3‑1 ante Málaga, y la ovación final fue sobre todo suya.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo26/03/2035
Un el entrenador satisfecho
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑1, el entrenador podía permitirse ser generoso.
En breve
MercadoÓscar Melendo tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloYahya Jlidi pide hablar con el técnico
Iban 18 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mérida, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yahya Jlidi será jugador de otro club este fin de semana, y en Mérida las despedidas han empezado en voz baja.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Alessandro Bolzan lo produjo, y el 7.74 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Adrián Murillo está viviendo esa versión en el Mérida, y suele notarse en el primer mes.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Mérida trata con un hombre que quiere otro país.
Benjamin Dibrani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Benjamín Ortíz estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Mérida se está agotando.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 14 acciones combinadas y un 6.82, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Nicolás Chaves se compromete con Mérida 2 años más.
Plantilla05/03/2035
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Mérida volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Celta ya no venda.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 16 acciones, 7.06, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Benjamin Dibrani y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
Plantilla12/02/2035
Palabras en el entrenamiento del Mérida sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Benjamín Ortíz está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ya van 11 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
0‑2 ante Villarreal, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
La oferta llegó a Celta esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Mérida pueden fingir no haber oído.
El acuerdo con Barcelona está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Yahya Jlidi ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mérida cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Yahya Jlidi será jugador de otro club este fin de semana, y en Mérida las despedidas han empezado en voz baja.
Barcelona quería más de $4.1M y la directiva no estaba dispuesta a llegar ahí. Se retira, por ahora, que en pleno mercado significa hasta que alguien parpadee.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mérida no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Villarreal conserva a su hombre, y Mérida vuelve a una lista con un nombre tachado.
Benjamín Ortíz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
15 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
$4.1M sobre la mesa de Barcelona. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mérida, y no se va a retirar.
Mérida preguntó y Athletic Bilbao dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Mérida trata con un hombre que quiere otro país.
Mérida ha acudido a Tenerife con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Plantilla08/01/2035
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
El banquilloNikita Lobusov se lleva el toque del técnico
Una lesión de rodilla de las peores para Martí Vidal
31 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mérida pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 22 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Benjamin Dibrani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Odil Akhmedov, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloel entrenador: «Sin excusas»
El banquilloYahya Jlidi llama a la puerta del técnico
46 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Mérida pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 38 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Jordan Díaz está viviendo esa versión en el Mérida, y suele notarse en el primer mes.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Ulises Delgado ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Mérida se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Mérida sabe decir en qué semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Alessandro Bolzan, y el técnico lo permitió.
Martí Vidal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 78 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 78 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Benjamín Ortíz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Favour Fawunmi ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Mérida se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Plantilla13/11/2034
Facundo Bacci choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo13/11/2034
el entrenador: «Tenemos que ser mejores»
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Óscar Melendo, y el técnico lo permitió.
Martí Vidal se lesiona los ligamentos de la rodilla: 86 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 86 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Mérida lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Mérida cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla06/11/2034
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Miguel Fernandes, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo06/11/2034
A medias: el entrenador, sobre el empate
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.