«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Mérida no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un reconocimiento médico, una firma, una camiseta sostenida delante de un panel de patrocinadores. Mérida ha hecho la parte difícil con Valladolid, y lo que queda es la parte que la afición ve de verdad.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Barcelona lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La oferta llegó a Real Madrid esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
Ambas partes esperan hablar en los próximos días. Mérida pondrá un precio, y todo lo que venga después será aritmética.
Plantilla07/07/2036
Pedro Villalba choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Mérida preguntó y Sevilla dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mérida ha acudido a Valladolid con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Mérida, y no se va a retirar.
Benjamin Dibrani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Mérida lo saben.
Una consulta de cesión a Zaragoza: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Capi está en ella.
Una lesión de rodilla de las peores para Lucas Núñez
119 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Mérida pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. el entrenador lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Mérida se está agotando.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Dani Recagno será jugador de otro club este fin de semana, y en Mérida las despedidas han empezado en voz baja.
Benjamin Dibrani y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla02/04/2035
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Toda plantilla es mitad jugadores que el entrenador eligió y mitad jugadores que heredó. A Cătălin Vulturar lo eligieron, el que lo eligió se ha ido, y con el siguiente empieza otra vez de cero.
En breve
El banquilloÓscar Melendo se lleva el toque del técnico
Benjamin Dibrani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Štěpán Konečný está viviendo esa versión en el Mérida, y suele notarse en el primer mes.
Plantilla26/03/2035
Benjamín Ortíz choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: João Costa. 3‑1 ante Málaga, y la ovación final fue sobre todo suya.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo26/03/2035
Un el entrenador satisfecho
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 3‑1, el entrenador podía permitirse ser generoso.
En breve
MercadoÓscar Melendo tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloYahya Jlidi pide hablar con el técnico