«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Universitario Popayan pueden fingir no haber oído.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
En breve
El banquilloEl técnico sale a defender a Brian Borja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Diego Cabrera está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Herrera, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Fernando Garcia tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
De los campos de la cantera a una convocatoria del primer equipo a los 18. El debut es la parte fácil; el segundo partido es el que todo joven tiene que ganarse.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Universitario Popayan no tiene una buena respuesta.