Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Saburtalo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Sandro Kiteishvili estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Saburtalo hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Saburtalo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Saburtalo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Saburtalo sobre quién trabaja
Levan Janelidze se lesiona los ligamentos de la rodilla: 19 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 19 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Saburtalo lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Saburtalo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No hay forma más cruel de perder un partido. El Saburtalo marcó en el 98, el saque de centro apenas llegó a producirse, y la afición visitante seguía de pie cuando sonó el final.
La oferta de Shukura por Bachana Kashia se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Maxim Fedorov vuelve a Saburtalo con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Saburtalo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Dato Kvaratskhelia. 2‑1 ante Sioni, y la ovación final fue sobre todo suya.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Mikheil Kvaratskhelia la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Temur Daraselia
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Saburtalo pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Saburtalo cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 17 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Dato Kvaratskhelia. 1‑0 ante Sapovnela, y la ovación final fue sobre todo suya.