Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Bucaramanga cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Martín Payares está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra America de Cali con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Kevin Londoño ha apuntado la fecha.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Aldair Gutiérrez firme algo — un contrato en Atletico Bucaramanga o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
0‑3 ante Atletico Nacional, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Diego Lopez ante una sala que ya las había oído.
1 error, un gol y una noche delante de los mismos tres segundos. La verá hoy, mañana y probablemente en febrero, y cualquiera que haya jugado sabe en qué fotograma se queda parado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 35 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Notas de los jugadores24/08/2026
Fabry Castro, 34 años, hace retroceder el reloj: 8.22
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.22 con 34 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
La primera derrota en 5 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Santa Fe; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Leonardo Flores quiere fútbol continental; si el Atletico Bucaramanga puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Emerson Batalla y Atletico Bucaramanga acuerdan 4 años más.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Nilzo Ronaldo. 2‑1 ante Deportes Tolima, y la ovación final fue sobre todo suya.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Jefferson Cuadrado ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Miguel Palacios ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Pablo Castillo lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 7.37, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.