Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
9 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Deportes Quindio fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Luciano Pons. 1‑0 ante Deportes Quindio, y la ovación final fue sobre todo suya.
Calificado con 7.52. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Bucaramanga hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Atletico Bucaramanga tiene que sacar un resultado de donde sea.
Independiente Medellin avanza y Atletico Bucaramanga se vuelve a casa, con el 1‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atletico Bucaramanga nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Empate en el minuto 89, tras una tarde que Atletico Bucaramanga tenía prácticamente cerrada. Patriotas lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Bucaramanga hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Atletico Bucaramanga tiene que sacar un resultado de donde sea.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Atletico Bucaramanga sabe decir en qué semana.
A Luciano Pons le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Abeldaño, y el técnico lo permitió.
El banquillo03/05/2027
Nicolás Castro se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Bucaramanga lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jhon Rivas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 42 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Atletico Bucaramanga sabe decir en qué semana.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Fabián Sambueza está en ella.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Torres, y el técnico lo permitió.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Adrián Alcaraz entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Cristian Romero tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 49 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
Puesto 19 y 9 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
El banquillo19/04/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Luciano Pons
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Bucaramanga hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Jefferson Mena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonardo Flores, y el técnico lo permitió.
200 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atletico Bucaramanga ha sido explícito sobre la situación de Juan Alfredo Arrieta, que es más de lo que reciben muchos.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Nilzo Ronaldo está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Acabó 1‑1, y de alguna manera siempre pareció que acabaría así. Una de esas tardes en las que la tabla se mueve menos que los ánimos.
El banquillo05/04/2027
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Cristian Romero no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Atletico Bucaramanga tampoco lo escondía nadie.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Bucaramanga, y no se va a retirar.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Martín Payares entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Jhon Rivas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Ivan Luquetta ya tiene su respuesta de Atletico Bucaramanga; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Aldair Quintana: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Atletico Bucaramanga necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Atletico Bucaramanga tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Bucaramanga, y no se va a retirar.
0‑1 ante el nivel de Sport Recife. Nadie va a fingir que esto sea un escándalo: la distancia es real, es medible, y recortarla es un proyecto, no una charla de vestuario.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Fabián Sambueza.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Dos goles y un 9.00 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atletico Bucaramanga lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Jefferson Mena ya tiene su respuesta de Atletico Bucaramanga; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Bucaramanga hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atletico Bucaramanga no han contestado, que también es una forma de contestar.
Un 8.03 de nota a los 21, en un equipo que no hace concesiones por la edad. No necesitó ninguna, y parecía el hombre menos nervioso del campo.
Notas de los jugadores08/03/2027
La edad todavía no ha alcanzado a Fabry Castro: 7.91
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.91 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«La firma más fácil de mi carrera.» Fabián Sambueza y Atletico Bucaramanga acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Atletico Bucaramanga y de Leones por igual; los demás se lo pasaron en grande.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Antony Medrano
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Atletico Bucaramanga dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atletico Bucaramanga no han contestado, que también es una forma de contestar.
1‑2 ante Sport Recife. El fútbol continental no perdona lo que una liga doméstica deja pasar, y esta fue una noche dedicada a averiguar cuáles de esas cosas sigue arrastrando el club.
Una actuación de 8.05 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Mercado01/03/2027
Kevin Londoño tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atletico Bucaramanga ha sido explícito sobre la situación de Kevin Londoño, que es más de lo que reciben muchos.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Bucaramanga hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Bucaramanga, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atletico Bucaramanga lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Bucaramanga cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Leonardo Flores. 2‑0 ante La Equidad, y la ovación final fue sobre todo suya.
Regates completados: 17. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Atletico Bucaramanga hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atletico Bucaramanga no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atletico Bucaramanga nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
En breve
El banquilloAldair Quintana se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Bucaramanga, y no se va a retirar.
«No era lo adecuado para mí. No voy a explicar por qué a nadie salvo a quienes les debo una explicación». Un acuerdo cerrado entre dos clubes, y un jugador que declinó formar parte de él.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atletico Bucaramanga lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Carlos Romaña, y el técnico lo permitió.
El banquillo08/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Cristian Romero ante una sala que ya las había oído.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Tomás Lavezzi lo ha hecho, en Atletico Bucaramanga, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
El nombre de Gleyfer Medina ha aparecido en conversaciones de las que Atletico Bucaramanga no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Martín Rea y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Deportivo Cali se llevó los puntos tras un 0‑2 que costará explicar en la grada.
El banquillo01/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Cristian Romero ante una sala que ya las había oído.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabry Castro, y el técnico lo permitió.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Una lesión de rodilla de las peores para Jhon Rivas
19 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Atletico Bucaramanga pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
Toda racha termina una tarde que alguien había apuntado como trámite. Esta duró 8 partidos: los bastantes para que la ciudad dejara de contarlos, y los justos para que recuerde exactamente quién la paró.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Bucaramanga cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Dorsales del primer equipo para chavales a los que los técnicos conocen desde los doce años. La mayoría no llegará, y todos han hecho ya la parte más difícil.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Gabriel Valencia es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Camilo Rios lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
27 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atletico Bucaramanga pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atletico Bucaramanga lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Atletico Bucaramanga nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Aldair Quintana está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Oswaldo Henríquez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
36 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atletico Bucaramanga pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Atletico Bucaramanga vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Ortiz está en ella.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Luciano Pons. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Atletico Bucaramanga. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Una lesión de rodilla de las peores para Brayan Llanos
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Atletico Bucaramanga pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Atletico Bucaramanga la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
La operación que iba a llevar a Aldair Quintana al Atletico Nacional se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Atletico Bucaramanga con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atletico Bucaramanga lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Atletico Bucaramanga preguntó y Tigres dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Bucaramanga cosas que tardan más de una semana en retirarse.
44 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Atletico Bucaramanga pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Bucaramanga, y no se va a retirar.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Cruz Azul conserva a su hombre, y Atletico Bucaramanga vuelve a una lista con un nombre tachado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oswaldo Henríquez, y el técnico lo permitió.
A River Plate le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
La clasificación está hecha y la próxima temporada los focos se encenderán para algo más grande. Un escenario para los jugadores, oxígeno para las cuentas y un pasaporte para los demás.
El acuerdo con Pachuca está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Pachuca conserva a su hombre, y Atletico Bucaramanga vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega Atletico Bucaramanga donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Aldair Quintana puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Aldair Quintana. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Jefferson Mena
1‑1 ante Atlético Mineiro, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Fabián Sambueza está en el centro de esa descripción.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Tigres esperando con una camiseta. En Atletico Bucaramanga nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Depor tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Gimnasia y Tiro conserva a su hombre, y Atletico Bucaramanga vuelve a una lista con un nombre tachado.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Valledupar esperando con una camiseta. En Atletico Bucaramanga nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Atletico Bucaramanga preguntó y Fortaleza CEIF dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Mercado07/12/2026
Aldair Zárate tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atletico Bucaramanga ha sido explícito sobre la situación de Aldair Zárate, que es más de lo que reciben muchos.
A Fortaleza CEIF le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Una consulta de cesión a Gimnasia y Tiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
3‑0 ante Atletico Venezuela, en una noche que se volverá a poner en este club durante una generación. Las reputaciones continentales se hacen en noches sueltas, y esta fue la noche.
Puesto 3, 20 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Notas de los jugadores30/11/2026
Fredy Salazar jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.36. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
En breve
El banquilloJosé Ortiz se queda fuera del partido grande
El banquilloEl técnico pone a Fabry Castro de ejemplo
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Atletico Bucaramanga pueden fingir no haber oído.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Atletico Bucaramanga lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Martín Rea, y el técnico lo permitió.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atletico Bucaramanga ha sido explícito sobre la situación de Fredy Hinestroza, que es más de lo que reciben muchos.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonardo Flores está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Atletico Bucaramanga, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
En breve
PlantillaCarlos Romaña es la comidilla de la ciudad deportiva
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Atletico Bucaramanga no han contestado, que también es una forma de contestar.
Oswaldo Henríquez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Atletico Bucaramanga ha sido explícito sobre la situación de Leonardo Flores, que es más de lo que reciben muchos.
A Aldair Zárate le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Ortiz está en ella.
Martín Payares estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Un jugador que esperaba ser titular lo vio desde fuera. El técnico lo llamará una decisión de equipo; Cristopher Fiermarin lo llamará otra cosa en privado.
Regates completados: 16. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El banquillo09/11/2026
Luciano Pons se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Bucaramanga lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
El banquillo09/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Cristian Romero no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Atletico Bucaramanga tampoco lo escondía nadie.
400 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kevin Londoño, y el técnico lo permitió.
El banquillo02/11/2026
Aldair Zárate se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Bucaramanga lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Ivan Luquetta está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
El banquillo02/11/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Cristian Romero no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Atletico Bucaramanga tampoco lo escondía nadie.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
1‑1 ante Liverpool Montevideo, y una actuación que se le describirá durante el resto de la temporada a quienes no estuvieron. Aldair Zárate está en el centro de esa descripción.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Aldair Zárate marcó, fue calificado con 7.92 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
8 partidos sin ganar, y entonces esto, contra Union Magdalena. El alivio es un ruido extraño en un campo de fútbol, y al final fue el único que se oyó.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Regates completados: 20. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Martín Rea estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Fabián Sambueza. 1‑0 ante Union Magdalena, y la ovación final fue sobre todo suya.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Fabián Sambueza.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.77 en la ficha, y la afición del Atletico Bucaramanga se fue a casa repitiendo un nombre.
La racha llega a 7 y las preguntas alrededor de Atletico Bucaramanga ya no son amables.
Notas de los jugadores19/10/2026
La edad todavía no ha alcanzado a Luciano Pons: 7.87
A los 36 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.87 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Carlos Romaña estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oswaldo Henríquez, y el técnico lo permitió.
Empate en el minuto 93, tras una tarde que Atletico Bucaramanga tenía prácticamente cerrada. Deportivo Pasto lo llamará un punto ganado; el vestuario local lo llamará dos regalados, y los dos tienen razón.
A Fabián Sambueza le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
El banquillo19/10/2026
José Ortiz se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Bucaramanga lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«La firma más fácil de mi carrera.» Félix Charrupí y Atletico Bucaramanga acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Deportivo Pasto, y hay un hombre en el vestuario de Atletico Bucaramanga que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase. En Atletico Bucaramanga lo quieren de vuelta de una pieza y saben que nadie va a consultarles.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Kevin Londoño ha apuntado la fecha.
10 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Aldair Zárate quiere fútbol continental; si el Atletico Bucaramanga puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Atletico Bucaramanga tiene que sacar un resultado de donde sea.
Cristopher Fiermarin estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 88. Patriotas tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo28/09/2026
Leonardo Flores se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Bucaramanga lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
0‑0. El fútbol continental es donde un club descubre lo que realmente es, y el Atletico Bucaramanga salió bien parado de ese descubrimiento ante Atletico Venezuela.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Atletico Bucaramanga, y no se va a retirar.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Cristopher Fiermarin.
16 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que José Ortiz está en ella.
La oferta se quedó lejos y en Atletico Bucaramanga no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Notas de los jugadores14/09/2026
Luciano Pons, 36 años, hace retroceder el reloj: 7.91
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.91 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Un punto rescatado en el minuto 87 vale exactamente un punto y bastante más que eso para un vestuario. Este equipo no se rinde, y esa es una reputación que vale más que el resultado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Brandon Caicedo, y el técnico lo permitió.
Hizo falta que Luciano Pons marcara para llevarse algo: 1‑1 ante America de Cali, y medio vestuario lo llamará un punto ganado.
El banquillo14/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Cristian Romero eligió la versión del vaso medio lleno del 1‑1; la afición se fue con la otra.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
Lo que vieneJefferson Mena se enfrenta a su antiguo club
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Bucaramanga cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Atletico Bucaramanga de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra America de Cali con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Kevin Londoño ha apuntado la fecha.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Jhon Rivas puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Se le ha ido el desconcierto, el idioma va llegando y discute en los entrenamientos como alguien que cuenta con estar aquí el año que viene. La mitad del valor de un fichaje es esto, y nada de ello aparece en el traspaso.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Emerson Batalla. 1‑0 ante Once Caldas, y la ovación final fue sobre todo suya.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo31/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Cristian Romero, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Atletico Bucaramanga tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Nadie en el Atletico Bucaramanga insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
El banquillo31/08/2026
Carlos Romaña se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Atletico Bucaramanga lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
1‑2 ante Independiente Medellin, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Regates completados: 26. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Una nota de 7.41, y nadie en el estadio la discutiría. Estuvo en todo lo que importaba y en casi todo lo que no.
El banquillo24/08/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Cristian Romero eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Santa Fe defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Gleyfer Medina, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.80
Un 7.80 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Notas de los jugadores17/08/2026
Luciano Pons, 36 años, hace retroceder el reloj: 8.16
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.16 con 36 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Nilzo Ronaldo la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Oswaldo Henríquez, y el técnico lo permitió.
7.86, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Regates completados: 24. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Leonardo Flores quiere fútbol continental; si el Atletico Bucaramanga puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Emerson Batalla y Atletico Bucaramanga acuerdan 4 años más.
José Ortiz estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Brian Garcia lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Felipe Perez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Edwin Martinez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Gleyfer Medina acaba de firmar por el Atletico Bucaramanga y, por una vez, la respuesta importaba.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«La firma más fácil de mi carrera.» Fabián Sambueza y Atletico Bucaramanga acuerdan 2 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Atletico Bucaramanga cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La camiseta todavía le queda bien. Gleyfer Medina está de vuelta en Atletico Bucaramanga, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 10 acciones combinadas y un 7.56, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.