Ezequiel Gerez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Luca Acevedo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Ezequiel Esquivel está en ella.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luca Acevedo entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Chacarita Juniors saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Su pasado entró por la puerta antes que él. A los jugadores que han estado donde él ha estado un vestuario los escucha antes de que se lo hayan ganado, y lo tendrá mientras le dure la forma.
Chacarita Juniors abrió la puerta y nadie la cruzó. Así que Ezequiel Gerez se queda — transferible, entrenado y disponible — mientras ambas partes tachan los días hasta enero en el mismo calendario.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ezequiel Gerez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 1‑2, pronunciadas por Miguel Quiroga ante una sala que ya las había oído.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Chacarita Juniors hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Chacarita Juniors nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Plantilla08/01/2029
Palabras en el entrenamiento del Chacarita Juniors sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Ezequiel Esquivel está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ezequiel Gerez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Alexis Domínguez firme algo — un contrato en Chacarita Juniors o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Chacarita Juniors dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Chacarita Juniors, y no se va a retirar.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Chacarita Juniors la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Unión de Santa Fe lo dice, y a nadie en Chacarita Juniors le divierte adivinarlo.
Chacarita Juniors preguntó y Estudiantes dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Ezequiel Esquivel estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Daniel Muñoz ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Roberto Quiroga es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.