Eduardo Kunde se lesiona los ligamentos de la rodilla: 56 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 56 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Botafogo seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Agustín Ramírez ha pactado su marcha al Grêmio, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Facundo Centurión ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Mineiro conserva a su hombre, y Grêmio vuelve a una lista con un nombre tachado.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Juan Ignacio Nardoni estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Giorgos Athanasiadis ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Grêmio se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Erick Noriega. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Sérgio Borges será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Grêmio cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Grêmio puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Plantilla29/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Grêmio, otra semana sin la firma de Facundo De La Vega.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Erick Noriega. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Dieguinho entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
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PlantillaBreno Vereza quiere saber por qué cobra menos
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Everton Cebolinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla17/03/2031
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los futbolistas se les pregunta tanto por el club de su infancia que nadie escucha la respuesta. Kauã Rocha acaba de firmar por el Grêmio y, por una vez, la respuesta importaba.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
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MercadoBreidablik están a punto de descolgar el teléfono
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Everton Cebolinha estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ilan Kebbal entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Quedan 3 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Grêmio puede pedir y sube el sueldo que Thomas Luciano puede exigir.
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El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Renzo Saravia
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de Grêmio se está agotando.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. Pedro Fonseca lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grêmio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Grêmio, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Grêmio nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Everton Cebolinha estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ya van 21 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 34. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Grêmio hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomas Luciano será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Everton Cebolinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla23/12/2030
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
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«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Zinho será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Everton Cebolinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mathías Villasanti estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Media liga jugada, puesto 15, 15 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Grêmio la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Breno Almeida será jugador de otro club este fin de semana, y en Grêmio las despedidas han empezado en voz baja.
Las ocasiones se generan y algo ocurre entre generarlas y rematarlas. Ya van 4 partidos, y la inquietud en el estadio llega un poco antes cada semana.
Plantilla24/06/2030
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Mathías Villasanti está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
122 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Grêmio pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Grêmio no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Grêmio pueden fingir no haber oído.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Plantilla15/04/2030
Palabras en el entrenamiento del Grêmio sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Juan Ignacio Nardoni está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Dieguinho estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.