1‑6 para Penedense, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Notas de los jugadores09/11/2026
Mateus Viana, 17 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.72
Un 7.72 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 17. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 7 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Henrique Nardo y Santa Cruz de Natal acuerdan 3 años más.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Santa Cruz de Natal y de Penedense por igual; los demás se lo pasaron en grande.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luís Queiroz lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Batido 6 veces y con 3 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Francisco Rivera tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
El Santos seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Jackson ha pactado su marcha al Floresta, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tiepo firme algo — un contrato en Floresta o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
1‑5 ante Bahia, y la carretera termina aquí. Las eliminaciones de copa son muertes rápidas: sin partido de vuelta, sin próxima semana, solo la liga de aquí a mayo.
Rafinha y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Floresta y de Bahia por igual; los demás se lo pasaron en grande.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. André ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Floresta se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
2 goles antes de que el estadio terminara de llenarse. Caxias pasó el resto de la tarde jugando un partido ya decidido, y todo el mundo en las gradas lo sabía.