Jemal Tabidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para Saburtalo es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Irakli Gvelesiani es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Phillip Čančar estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Dinamo Tbilisi.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Jemal Tabidze estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Mate Ghaghvishvili tiene 19 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Aleksandre Gvelesiani ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Guram Kobiashvili ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Derrota por 0‑1, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla14/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Saburtalo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Phillip Čančar está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo14/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Otar Chakvetadze salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
En breve
Notas de los jugadoresNadie pudo acercarse a Beka Dartsmelia
Cierra el mercado en Saburtalo: 24 de alta, 2 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 24; bajas, 2; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Santa Cruz lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Plantilla07/09/2026
Palabras en el entrenamiento del Saburtalo sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Beka Dartsmelia está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se explicará como un cambio por el bien del equipo, y puede que incluso lo sea. Nadie que lo haya llevado se lo cree, y tampoco el hombre al que acaban de quitárselo.
Cuando pasa esto no se anuncia nada y todo el mundo lo sabe. Es una parte mayor del plan en Saburtalo de lo que era hace un mes, y la ciudad deportiva se dio cuenta antes de que lo dijera la alineación.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Ha pasado un año y la ciudad sigue cerrada, el idioma sigue sin llegar, y el almuerzo en solitario se repite más de lo que nadie en Saburtalo reconocería. Los sábados se nota.