Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ferro Carril Oeste hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gino Olguín firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Ferro Carril Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 38 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Liam Gómez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Alejandro Ojeda es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Pablo Castro ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonel Szalich está en ella.
17 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferro Carril Oeste lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«La firma más fácil de mi carrera.» Sebastián Pereyra y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Valentín Sánchez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
24 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Objetivos de mercado08/08/2033
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Tobías Zárate
A Ferro Carril Oeste se le acabó el tiempo con Barracas Central. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
«La firma más fácil de mi carrera.» Chuequito y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo08/08/2033
Leonel Szalich se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.