«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el Zenit 2 nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Posición 15, 2 puntos y una grada que llega ya en tensión. Las temporadas de descenso se pierden exactamente en este ambiente, y cualquiera que haya vivido una lo reconoce al instante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Zenit 2 cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla29/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Júlio Romão está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Si nos van a ganar, que no sea porque a alguien de aquí le daba pereza». Se levantó y lo dijo delante de todos, y eso es algo que un grupo recuerda de un hombre durante años.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 7 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Plantilla08/12/2031
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Júlio Romão está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El premio al mejor joven del mes va para un futbolista de 18 años del Zenit 2 que ha parecido un jugador hecho durante cuatro jornadas seguidas. Las cuatro siguientes son las que deciden si lo es.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Júlio Romão está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Alexandr Degtev estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/11/2031
Fedor Rusakov, 18 años, es el mejor joven del fin de semana
Medido contra todos los demás chavales de la categoría, y el primero de ellos. En Zenit 2 querrían que esto llevara al premio de los mayores.
Ya van 15 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Dos goles y un 8.49 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo más difícil de tener 19 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Stepan Shestakov no lo necesitó: 7.69, y parecía el más cómodo del campo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Zenit 2 nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Notas de los jugadores10/11/2031
Júlio Romão, 33 años, hace retroceder el reloj: 7.84
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.84 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Stepan Shestakov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 34 a cada buena tarde la llaman un viaje al pasado, y esta lo fue: 8.30, y nadie mejor sobre el campo.
Plantilla27/10/2031
Palabras en el entrenamiento del Zenit 2 sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Júlio Romão está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 partidos con esta camiseta, a través de entrenadores, descensos y todo lo demás. Una entrega así está desapareciendo del fútbol, y la grada sabe lo que está viendo.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Stepan Shestakov firme algo — un contrato en Zenit 2 o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Zenit 2 y de Luki-Energiya por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Stepan Shestakov estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Júlio Romão estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El partido alrededor del cual se ordena el calendario. La forma se tira por la ventana, la tabla no se consulta, y durante noventa minutos a Zenit 2 se le juzgará por una sola cosa.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Zenit 2 lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Júlio Romão estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit 2, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Matvey Bardachev tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Zenit 2 no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Maxim Borisko se lesiona los ligamentos de la rodilla: 33 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 33 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Artem Karpukas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Matvey Bardachev estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
24 goles en 28 partidos en Rostov: números que viajan a casa más rápido que él. En Zenit alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Cedidos26/05/2031
Los goles siguen llegando desde el destierro de Dmitry Vorobjov
18 goles en 26 partidos en Akhmat Grozny: números que viajan a casa más rápido que él. En Zenit alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zenit, y 0 partidos en 13 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Douglas Santos está en ella.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Zenit, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Lo menos glamuroso que hace un fichaje extranjero y lo que decide a la mayoría. Un jugador que entiende el grito que llega por detrás es otro futbolista distinto del que no lo entiende.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 27 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Oleg Tyulkov será jugador de otro club este fin de semana, y en Veles las despedidas han empezado en voz baja.
El agujero lo ha vuelto a tapar el de arriba. La afición tiene derecho a respirar y derecho a preguntar qué pasará el mes en que no lo tape, y las dos cosas suelen llegar juntas.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Fedor Rusakov y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
El banquillo05/05/2031
Zakhar Tarasenko se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Veles lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Zenit puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
David Semenchuk y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Zenit, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
28 partidos en Rostov y los goles no paran. En Zenit lo siguen más de cerca de lo que le gustaría al club que lo tiene.
Cedidos31/03/2031
Los goles siguen llegando desde el destierro de Dmitry Vorobjov
18 goles en 26 partidos en Akhmat Grozny: números que viajan a casa más rápido que él. En Zenit alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Veo todos los partidos de Zenit desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Veles sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Igor Leschuk y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Andrey Mostovoy. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Ilja Lantratov ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gleb Kombarov entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Veles hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Veles, y no se va a retirar.
El acuerdo con Rotor está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Veles ha hecho la llamada a Zenit. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Puesto 2, 58 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Zenit lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
El traspaso es de $5.8M, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Dinamo Moscow negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Llegó por un traspaso y se va por una fracción de él. $622.5K de lo que el Zenit pagó por Dmitry Barinov es dinero que el club no volverá a ver, y en el palco se lo recordarán durante dos temporadas.
La oferta de Spartak Trnava por Riccardo Fogliata se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Nail Umyarov lo ha hecho, en Zenit, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
La oferta llegó a Lokomotiv Moscow esta semana y a ellos les toca responder. Las primeras ofertas rara vez se hacen para que salgan; se hacen para saber con qué fuerza se cierra la puerta.
74 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zenit pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Puesto 2, 44 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Cedidos16/12/2030
Los goles siguen llegando desde el destierro de Henrique Carmo
21 goles en 16 partidos en Nizhniy Novgorod: números que viajan a casa más rápido que él. En Zenit alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.01 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Hay una versión de cada carrera en la que el jugador acaba donde él eligió y no donde lo eligieron. Jacob Chapman está viviendo esa versión en el Zenit, y suele notarse en el primer mes.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Ilja Pomazun ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Zenit se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Regates completados: 19. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
El partido que el resto de la categoría espera con más ganas que cualquiera de los dos equipos que lo juegan. Ambos saben que una victoria cambia la temporada y una derrota no la acaba, que es lo que lo hace difícil de jugar.
100 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Zenit pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Las eliminatorias esperan a que alguien las agarre, y Mohamed Konaté lo hizo ante Textilschik. 2‑0 al final, y en el bombo de la siguiente ronda está Zenit.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
13 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.