«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Directiva22/03/2027
Los sueldos se llevan el 305% de lo que ingresa Veles
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Un parón con la selección, y una camiseta de Veles que durante unos días hace también de anuncio. Una convocatoria halaga al jugador y al club que lo formó en la misma frase.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
Veles pasaron un mes intentando colocarlo y nadie devolvió la llamada. Entrena con un vestuario que ya le ha dicho dónde está, y las dos partes empiezan la cuenta atrás para el siguiente.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Directiva22/02/2027
Los sueldos se llevan el 353% de lo que ingresa Veles
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Elgün Bayramov puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Veles saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Artur Koloskov puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Los clubes de fútbol se endeudan; eso no es noticia. Endeudarse por encima de lo concedido sí lo es, porque a partir de aquí es el dinero del dueño o la decisión de otro, y ninguna de las dos cosas le pertenece a la directiva.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Veles saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Los sueldos han adelantado a los ingresos y los contables han empezado a sentarse en reuniones a las que antes se excusaban. La ambición va segunda en una temporada así.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Ishkhan Geloyan puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
MercadoEl reloj corre para el contrato de Elgün Bayramov
13Edición
El Diario de Veles
26/10/2026
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
La grada26/10/2026
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 7 de los 27 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Ilja Kuptsov lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Rasul Mitsaev lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Veles saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Puesto 9, 8 puntos y un calendario con menos partidos que excusas. Las matemáticas todavía no son crueles, pero ya han dejado de ser amables.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 1405% de lo que ingresa Veles
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Tyumen defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una prueba de temporada entera: Dinamo St Petersburg sigue teniendo su ficha, pero la camiseta y los minutos los reparte Veles. Una cesión es una apuesta que ambos clubes creen estar ganando.
En breve
PlantillaAlguien va a por el puesto de Oleg Smirnov
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Textilschik se llevó los puntos tras un 1-2 que costará explicar en la grada.
Directiva07/09/2026
Los sueldos se llevan el 1044% de lo que ingresa Veles
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
Khimik avanza y Veles se vuelve a casa, con el 0-1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
El nombre de Alexandr Krasnopevtsev ha aparecido en conversaciones de las que Veles no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Veles, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Veles pueden fingir no haber oído.
La grada17/08/2026
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 5 de los 25 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
Bjørn Marwa tiene 18 años, y Veles lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Tomasz Dusik tiene 20 años, y Veles lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Rasul Mitsaev puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Veles ha sido explícito sobre la situación de Matvey Zakharzhevskiy, que es más de lo que reciben muchos.
El nombre de Ionafan Sapozhnikov ha aparecido en conversaciones de las que Veles no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Quedan 49 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.