Una lesión de rodilla de las peores para Jose Murillo
121 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Ya son 4 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Fabián Chaverra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Paulo Santos. 1‑0 ante Deportivo La Guaira, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Trujillanos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.80 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Ian De Filippi lo produjo, y el 8.15 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
José Cadenas estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.86 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». José Cadenas y Trujillanos acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La racha sin perder llega a 6. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 93. Llaneros repasará cada segundo del descuento durante una semana.
A los 35 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.83 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Miguel Savarino vuelve a ser jugador de Trujillanos, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Trujillanos no han contestado, que también es una forma de contestar.
79 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla26/03/2040
Palabras en el entrenamiento del Trujillanos sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Víctor Machado está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
93 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En Trujillanos todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La versión oficial será que fue rutinaria. No lo fue, el momento lo dice, y todas las personas de esa sala saben lo que cuesta el próximo mal resultado.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Simón Comesaña estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Carabobo? El debate seguirá vivo el jueves.
En breve
Notas de los jugadoresSteven Pabón cierra la puerta
Alan Salmantón se lesiona los ligamentos de la rodilla: 26 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 26 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Trujillanos hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Quedaban 85 minutos y Aragua tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el Trujillanos no se detuvo a dar explicaciones.
Ian De Filippi estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
10 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Brandon Rocha. 2‑1 ante Aragua, y la ovación final fue sobre todo suya.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Juan Machis es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Victor Osorio lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
82 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 90 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Valentín Herrera, y el técnico lo permitió.
15 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Fabián Chaverra estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
22 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Trujillanos pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Trujillanos lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Fabián Pacheco se lesiona los ligamentos de la rodilla: 20 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 20 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Trujillanos cosas que tardan más de una semana en retirarse.
A los 20 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Trujillanos ha sido explícito sobre la situación de Theodoros Torosidis, que es más de lo que reciben muchos.
En breve
Notas de los jugadoresCristian Machis lo cambia desde el banquillo