Una lesión de rodilla de las peores para Gustavo Sosa
94 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Independiente Rivadavia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La clasificación está sellada y la próxima temporada las grandes noches bajo los focos serán continentales. Para los jugadores es un escaparate; para las cuentas, un salvavidas; para la afición, pasaportes.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Independiente Rivadavia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Una lesión de rodilla de las peores para Gustavo Sosa
101 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Independiente Rivadavia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Independiente Rivadavia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una lesión de rodilla de las peores para Gustavo Sosa
108 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Independiente Rivadavia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 32 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
En breve
PlantillaTomás Bottari, en un rifirrafe con un compañero
Una lesión de rodilla de las peores para Gustavo Sosa
115 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Independiente Rivadavia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Independiente Rivadavia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Tomás Bottari estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaStefano Moreyra choca con un compañero por las exigencias
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 48 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Matías Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaHarol Romaña choca con un compañero por las exigencias
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 55 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
PlantillaStefano Moreyra choca con un compañero por las exigencias
PlantillaMatías Fernández se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Ha dejado de ser un ambiente en la grada y ha pasado a ser algo organizado. Las directivas pueden ignorar mucho tiempo un mal clima; esta fase no la pueden ignorar demasiado.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Independiente Rivadavia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Matías Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 71 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Notas de los jugadores27/10/2036
La edad todavía no ha alcanzado a Sheyko Studer: 8.92
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.92 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Harol Romaña está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Bautista Fernández, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Independiente Rivadavia hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Bautista Fernández estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.