La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un 1‑1 ante Huracán deja al vestuario entre el alivio y la lástima.
El banquillo22/05/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Ricardo Russo no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de Independiente Rivadavia tampoco lo escondía nadie.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Mater entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
En breve
MercadoLa historia de Tomás Bottari se niega a morir
Notas de los jugadoresMatías Fernández los encaró todo el partido
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Ammar Ramadan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Bottari estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Florentín, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Independiente Rivadavia le dijo a Luis Ángel Díaz que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 86, y Atlético Tucumán pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Independiente Rivadavia lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tomás Bottari choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Sheyko Studer sale de esa comparación dentro del equipo, y el Independiente Rivadavia se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑1, Ricardo Russo podía permitirse ser generoso.
Walter Reynoso, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.98
Un 7.98 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Álex Arce. 3‑1 ante Aldosivi, y la ovación final fue sobre todo suya.
Facundo Mater estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla24/04/2028
Facundo Mater choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonel Bucca, y el técnico lo permitió.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Mercado24/04/2028
Facundo Ortíz tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Independiente Rivadavia ha sido explícito sobre la situación de Facundo Ortíz, que es más de lo que reciben muchos.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Tigre? El debate seguirá vivo el jueves.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 6 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Ammar Ramadan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Ammar Ramadan. 2‑0 ante Sarmiento, y la ovación final fue sobre todo suya.
Plantilla17/04/2028
Facundo Mater choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Notas de los jugadores17/04/2028
Sheyko Studer jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.17. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Orsini, y el técnico lo permitió.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Ricardo Russo podía permitirse ser generoso.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Independiente Rivadavia sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
El banquillo10/04/2028
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Ricardo Russo no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Independiente Rivadavia tampoco lo escondía nadie.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ammar Ramadan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Mater está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Independiente Rivadavia tendrá que responderla con minutos o con una salida.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gonzalo Ríos, y el técnico lo permitió.
En breve
PlantillaUn sitio en el once del mes para Alejo Osella
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Gimnasia La Plata con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Ocupa el puesto 10 y estará esperando. Fuera de casa es donde una temporada enseña su verdadero carácter, y este equipo tiene algo que demostrar sobre el suyo.
20 canteranos de una academia valorada ahora en 9 sobre 20. Un club de este tamaño no sobrevive de otra manera, y en la ciudad se saben todos los nombres.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Santiago Cena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
8 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el Independiente Rivadavia trata con un hombre que quiere otro país.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Mater está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Notas de los jugadores13/03/2028
Tomás Bottari hizo el trabajo que nadie cuenta: 7.00
9 acciones combinadas y 7.00. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Ammar Ramadan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». José Florentín y Independiente Rivadavia acuerdan 3 años más.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Independiente Rivadavia nadie finge estar haciéndolo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Facundo Mater está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mael Macía, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloEl plan no tenía sitio para Ammar Ramadan
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo28/02/2028
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Ricardo Russo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Ammar Ramadan y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
4 partidos sin gol. Los delanteros dejan de levantar la cabeza, los medios dan el toque de más, y cada disparo que se va por encima va seguido de un lamento que lleva acumulándose desde el último gol.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
El banquilloGonzalo Ríos se lleva el toque del técnico
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
«La firma más fácil de mi carrera.» Luis Ángel Díaz y Independiente Rivadavia acuerdan 5 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Ammar Ramadan y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla14/02/2028
Tomás Bottari choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ammar Ramadan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Facundo Pérez lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Ricardo Martínez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los aficionados que cantan cuando va mal son aficionados. Los que se quedan concentrados a la salida son un problema, y dentro del edificio todos saben cuál de las dos cosas es esto ahora.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tomás Bottari firme algo — un contrato en Independiente Rivadavia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Bottari está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Facundo Mater y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Cena, y el técnico lo permitió.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcos Narváez está en ella.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Independiente Rivadavia no tiene una buena respuesta.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Objetivos de mercado10/01/2028
El cierre del mercado se lleva por delante el fichaje de Matías Fonseca
A Independiente Rivadavia se le acabó el tiempo con Instituto. El papeleo seguía abierto cuando pasó la hora límite, y un traspaso que estaba casi hecho es ahora un traspaso que nunca existió.
Ammar Ramadan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Huracán conserva a su hombre, y Independiente Rivadavia vuelve a una lista con un nombre tachado.
9 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Independiente Rivadavia cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Los clubes se han dado la mano con Instituto; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Hay futbolistas que hacen una buena temporada y futbolistas por los que se recuerda una temporada; a los segundos les leen el nombre en un salón en verano. En el Independiente Rivadavia estarán calladamente encantados y en privado nerviosos.
Ammar Ramadan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Independiente Rivadavia volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Maipú ya no venda.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Independiente Rivadavia lo saben.
Se hizo la consulta y la respuesta llegó en una frase. No hay cifra sobre la mesa porque no había cifra que hubiera bastado.
Plantilla03/01/2028
Tomás Bottari choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La oferta se quedó lejos y en Independiente Rivadavia no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Independiente Rivadavia preguntó y Maipú dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Florentín entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Independiente Rivadavia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La persecución de Ammar Ramadan terminó con $12.6M cambiando de manos y Gil Vicente sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
Rodrigo Atencio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A las directivas les dicen durante años lo que hacen mal y no oyen nada los días que aciertan. Este es uno de esos días: Ammar Ramadan del Gil Vicente por $12.6M, y una taquilla que está teniendo una mañana excelente.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Independiente Rivadavia preguntó y Newell's Old Boys dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Cedidos20/12/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Luis Ángel Díaz
11 goles en 29 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Independiente Rivadavia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Independiente Rivadavia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
Fabrizio Sartori se ha ido, en las cuentas hay $4.9M más, y la afición se ha quedado con la sensación de que también le han vendido algo a ella. Un buen negocio y una buena decisión no siempre son lo mismo.
Lanús pagó $4.9M y Independiente Rivadavia lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
El interés es lo bastante real como para haber llegado a la prensa. Independiente Rivadavia no dice nada, que en pleno mercado también es una respuesta.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Tomás Bottari está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Racing Club conserva a su hombre, y Independiente Rivadavia vuelve a una lista con un nombre tachado.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Independiente Rivadavia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Un mal ambiente se puede esperar a que pase. Un grupo de gente que se reúne después para decidir qué hacer al respecto, no, y todos en el club saben en qué fase están.
$12.6M sobre la mesa de Gil Vicente. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Independiente Rivadavia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Sheyko Studer y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Independiente Rivadavia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Joaquín Ibáñez está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y José Florentín ha apuntado la fecha.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Alejo Osella será jugador de otro club este fin de semana, y en Independiente Rivadavia las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Bottari estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Facundo Mater y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nicolás Bolcato entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
El banquillo22/11/2027
Kevin Vázquez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independiente Rivadavia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Florentín entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Independiente Rivadavia ha sido explícito sobre la situación de Marcos Narváez, que es más de lo que reciben muchos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
José Florentín estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Regates completados: 22. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Renzo Lo Bianco ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Independiente Rivadavia se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ricardo Russo tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
16 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Independiente Rivadavia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Independiente Rivadavia lo saben.
0‑2 para Rosario Central, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
El banquillo01/11/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Ricardo Russo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Sheyko Studer entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Mercado01/11/2027
Nahuel Suárez tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Independiente Rivadavia ha sido explícito sobre la situación de Nahuel Suárez, que es más de lo que reciben muchos.
23 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Independiente Rivadavia pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
1 para Tomás Bottari, calificado con 7.90, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
No hay peor forma de perder a un futbolista. Fernando Bravo ha pactado su salida, lo que significa que cada partido de aquí a junio lo juega un hombre al que el club ya no puede vender, y arriba alguien tendrá que explicar por qué se llegó a esto.
Iván Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
30 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Independiente Rivadavia pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Puesto 15 y 7 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Las normas lo permiten y escuece igual. Agustín Córdoba ha acordado condiciones con el San Martín SJ para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Fabrizio Sartori y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Álex Arce. 2‑0 ante Tigre, y la ovación final fue sobre todo suya.
En breve
Notas de los jugadoresMatías Fernández jugó una tarde distinta a la de todos los demás
Iván Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Bottari estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Independiente Rivadavia, y 6 partidos en 11 dicen que se ha ganado que le escuchen.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Tomás Bottari. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Luis Sequeira entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Kevin Vázquez
Iban 16 partidos. Los jugadores no lo celebraron como hombres que han ganado un partido; lo celebraron como hombres a los que acaban de soltar de algo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 5 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
7 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Independiente Rivadavia y de Sarmiento por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Independiente Rivadavia nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Las normas lo permiten y escuece igual. Axel Leiva ha acordado condiciones con el Tigre para el verano, y hasta entonces viste esta camiseta como alguien que ya ha elegido la siguiente.
Iván Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Central Córdoba SdE seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Walter Reynoso ha pactado su marcha al Independiente Rivadavia, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Cedidos27/09/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Luis Ángel Díaz
11 goles en 29 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Independiente Rivadavia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
16 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
Puesto 15 y 1 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«La firma más fácil de mi carrera.» Tomás Bottari y Independiente Rivadavia acuerdan 5 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Bottari estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El Barracas Central seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Mateo Zárate ha pactado su marcha al Independiente Rivadavia, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
4 partidos, dos o más encajados en todos ellos. Los equipos que generan tanto pueden convivir con eso una temporada corta. Nadie convive con eso para siempre.
15 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Facundo Mater estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Iván Villalba, y el técnico lo permitió.
100 veces con esta camiseta, con cualquier tiempo y bajo cuatro o cinco entrenadores distintos. Esa clase de servicio se está yendo del fútbol sin hacer ruido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El Argentinos Juniors seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. Alan Ovelar ha pactado su marcha al Independiente Rivadavia, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Independiente Rivadavia, y 2 partidos en 6 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
Un nombre más en la lista: Rubin ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Fabrizio Sartori. La respuesta de Independiente Rivadavia no ha cambiado. De momento.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el Independiente Rivadavia lo saben.
Plantilla30/08/2027
Tomás Bottari choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
13 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Atlético Tucumán se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.
Notas de los jugadores23/08/2027
Diego Crego jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.09. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
El banquillo23/08/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Ricardo Russo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Ya van 12 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Jugará aquí hasta el verano y luego saldrá por la puerta sin coste, después de haber firmado ya en otra parte. Con la primera parte de esa frase la afición puede; con la segunda, no tanto.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Independiente Rivadavia sabe decir en qué semana.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Marcos Narváez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo16/08/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Ricardo Russo ante una sala que ya las había oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla09/08/2027
Tomás Bottari choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el Independiente Rivadavia sabe decir en qué semana.
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑1, pronunciadas por Ricardo Russo ante una sala que ya las había oído.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
José Florentín y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. River Plate conserva a su hombre, y Independiente Rivadavia vuelve a una lista con un nombre tachado.
La cantera existe exactamente para esta mañana. José Aguirre ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Federico Moreno ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
«Sé lo que va a decir la gente. Sé lo que quiero, y está aquí». Villa Dálmine tenía el traspaso acordado y la camiseta lista; no tenía al jugador, y ahora ya no lo tendrá.
Estaba todo acordado hasta que dejó de estarlo, y Fabrizio Sartori vuelve a Independiente Rivadavia con un verano para olvidar. Ninguno de los dos clubes dice quién se levantó de la mesa.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Independiente Rivadavia y Huracán han fijado $350.0K. El resto pertenece al jugador y a su agente, y un aficionado que ya ha visto una de estas sabe que todavía no hay que comprar la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Altas, 3; bajas, 7; y ningún cambio más en meses. El entrenador tiene lo que tiene, la afición tiene su opinión al respecto, y la tabla tendrá la última palabra.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Villa San Carlos esperando con una camiseta. En Independiente Rivadavia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Iván Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Independiente Rivadavia ha acudido a Sarmiento con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del Independiente Rivadavia y de Gimnasia La Plata por igual; los demás se lo pasaron en grande.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Tomás Bottari estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La oferta se quedó lejos y en Independiente Rivadavia no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Los clubes han cerrado el traspaso y él ha cerrado su ficha. Queda un reconocimiento médico y una fotografía, y alrededor de Independiente Rivadavia la gente ha empezado a hablar de él en pasado.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Matías Fernández y Independiente Rivadavia acuerdan 4 años más.
Fabrizio Sartori estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Independiente Rivadavia ofreció $110.0K; Deportivo Riestra dijo que ni de lejos. Al entrenador le dirán que el dinero sigue ahí para el jugador adecuado, que es lo que se les dice a los entrenadores.
El nombre de Alejo Osella ha aparecido en conversaciones de las que Independiente Rivadavia no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Independiente Rivadavia preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
El interés es lo bastante real como para haber llegado a la prensa. Independiente Rivadavia no dice nada, que en pleno mercado también es una respuesta.
El traspaso es de $1.6M, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. Barracas Central negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Iván Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Independiente Rivadavia ha acudido a Deportivo Riestra con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No pasa nada durante meses y de pronto aparece, sin coste, tras firmar un precontrato mientras seguía jugando para otro. Es la forma menos dramática de fichar a un futbolista y a menudo la más astuta.
Independiente Rivadavia preguntó y Racing Club dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes se han dado la mano con Barracas Central; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
La oferta de Wadi Degla por Santiago Cena se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Joaquín Ibáñez y Independiente Rivadavia acuerdan 4 años más.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo28/06/2027
Luis Sequeira se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independiente Rivadavia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Independiente Rivadavia lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Iván Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Una consulta de cesión a Corinthians: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
El nombre de Nicolás Bolcato ha aparecido en conversaciones de las que Independiente Rivadavia no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Bahia lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Independiente Rivadavia preguntó y Maipú dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y José Florentín entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enzo Rivamar, y el técnico lo permitió.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Independiente Rivadavia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La oferta de Independiente por Fabrizio Sartori se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Bautista Carboni lo ha hecho, en Independiente Rivadavia, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
Tiene 20 años y nadie en Independiente Rivadavia lo ha fichado para esta temporada. Estas operaciones se juzgan dentro de cuatro años, por gente que quizá ya no esté en el club.
Marcos Narváez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Independiente Rivadavia cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Cedidos07/06/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Luis Ángel Díaz
7 goles en 16 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Independiente Rivadavia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
El banquillo31/05/2027
Luis Sequeira se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independiente Rivadavia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Fabrizio Sartori firme algo — un contrato en Independiente Rivadavia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
8 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
7 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Ezequiel Bonifacio ya tiene su respuesta de Independiente Rivadavia; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
No tenía presión encima ni ningún sitio al que ir. El Independiente Rivadavia encajó un gol por una decisión de medio segundo que se comentará toda la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 9 acciones combinadas y un 6.98, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ricardo Russo tras el 1‑3, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Independiente Rivadavia tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Facundo Ortíz y Independiente Rivadavia acuerdan 4 años más.
El banquillo10/05/2027
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 0‑2, pronunciadas por Ricardo Russo ante una sala que ya las había oído.
«Prefiero decírselo a la cara antes que leerlo en el periódico.» La reunión la pidió el jugador, y eso ya dice casi todo.
Cedidos10/05/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Luis Ángel Díaz
7 goles en 13 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Independiente Rivadavia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 23 años que siente suyo. Nicolás Bolcato la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«La firma más fácil de mi carrera.» Facundo Ortíz y Independiente Rivadavia acuerdan 4 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
En breve
El banquilloA medias: Ricardo Russo, sobre el empate
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia José Florentín, y el técnico lo permitió.
A un centrocampista se lo mide por si el equipo funciona cuando él está en el campo, algo casi imposible de ver y completamente obvio a posteriori. 9 acciones, 6.96, y un entrenador que no volverá a cambiarlo con prisas.
Santiago Cena y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Marcos Narváez y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Alex Vigo: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Independiente Rivadavia necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Joaquín Ibáñez está en ella.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Álex Arce ha apuntado la fecha.
Cedidos19/04/2027
Los goles siguen llegando desde el destierro de Luis Ángel Díaz
5 goles en 10 partidos en Sol de America: números que viajan a casa más rápido que él. En Independiente Rivadavia alguien actualiza una hoja de cálculo cada lunes, y cada semana se lee mejor.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y Independiente Rivadavia no tiene una buena respuesta.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El gol que puso a Belgrano por delante todavía se repetía en las pantallas del pasillo cuando el Independiente Rivadavia empató, 3 minutos después. Una ventaja vale lo que hagas con ella.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 1‑1, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
2 goles en veinte minutos con Maximiliano Salas en medio de todo, y Huracán sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo05/04/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Ricardo Russo fue breve tras ganar 2‑1, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Belgrano.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tomás Bottari entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Independiente Rivadavia le dijo a Alejo Osella que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
El banquillo29/03/2027
Luis Sequeira se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independiente Rivadavia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Toca Huracán, y hay un hombre en el vestuario de Independiente Rivadavia que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«No fiché para mirar. Nadie ficha para eso». La queja más vieja del fútbol, y Independiente Rivadavia tendrá que responderla con minutos o con una salida.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Independiente Rivadavia saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ricardo Russo tras el 3‑4, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
No tenía presión encima ni ningún sitio al que ir. El Independiente Rivadavia encajó un gol por una decisión de medio segundo que se comentará toda la semana.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Kevin Vázquez, y el técnico lo permitió.
En breve
El banquilloÁlex Arce llama a la puerta del técnico
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
A Stefano Moreyra le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Tomás Bottari firme algo — un contrato en Independiente Rivadavia o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Calificado con 7.90. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
Santiago Cena estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo08/03/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Ricardo Russo fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Toca el líder, y la medida honesta de dónde está en realidad este equipo. Cualquiera le gana al club que tiene debajo; la pregunta es qué pasa contra Atlético Tucumán.
Nadie en el Independiente Rivadavia insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 1‑1, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kevin Vázquez está en ella.
Iván Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Fabrizio Sartori. 1‑0 ante Mitre, y la ovación final fue sobre todo suya.
7.83, y ninguna discusión seria por parte de quien estuvo allí. El Independiente Rivadavia tenía once hombres sobre el campo y uno de ellos decidió cómo salía.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Ricardo Russo podía permitirse ser generoso.
La única versión de quedarse fuera contra la que un jugador no puede alegar, y la que peor lleva. Otro lo ha hecho mejor y la alineación lo dice, en público, cada semana hasta que cambie.
Tomás Bottari y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Fabrizio Sartori. 1‑0 ante Banfield, y la ovación final fue sobre todo suya.
Regates completados: 15. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo15/02/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Ricardo Russo, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
José Florentín y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
5 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Enzo Herrera lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Pato ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Gustavo Rossi lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Stefano Moreyra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Ezequiel Bonifacio: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Independiente Rivadavia necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Marcos Narváez está en ella.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
La oferta se quedó lejos y en Independiente Rivadavia no necesitaron pensarlo mucho. Nadie en este negocio entiende una primera negativa como un final.
Iván Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Independiente Rivadavia, otra semana sin la firma de Sheyko Studer.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Álex Arce. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo25/01/2027
Joaquín Ibáñez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independiente Rivadavia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Independiente Rivadavia. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Leonard Costa y Independiente Rivadavia acuerdan 4 años más.
Marcos Narváez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El banquillo11/01/2027
Luis Sequeira se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independiente Rivadavia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Es el negocio menos glamuroso que hace un club y la razón por la que las temporadas no se caen en febrero. Nahuel Suárez está aquí para las semanas en que hay tres lesionados y alguien tiene que jugar igual.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en Independiente Rivadavia, otra semana sin la firma de Facundo Ortíz.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Kevin Vázquez entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Sol de America esperando con una camiseta. En Independiente Rivadavia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Independiente Rivadavia, y no se va a retirar.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Independiente Rivadavia lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El banquillo04/01/2027
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Tomás Bottari
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Una consulta de cesión a La Equidad: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Boca Juniors lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Atlético Mineiro conserva a su hombre, y Independiente Rivadavia vuelve a una lista con un nombre tachado.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Álex Arce. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo28/12/2026
Joaquín Ibáñez se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Independiente Rivadavia lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Sheyko Studer
La clasificación está hecha y la próxima temporada los focos se encenderán para algo más grande. Un escenario para los jugadores, oxígeno para las cuentas y un pasaporte para los demás.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Independiente Rivadavia lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Un nombre más en la lista: Colo-Colo ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Tomás Bottari. La respuesta de Independiente Rivadavia no ha cambiado. De momento.
Independiente Rivadavia lo había hecho todo salvo convencer al hombre en cuestión. Se queda en Atlético Mineiro, y el entrenador vuelve a empezar de cero con el dinero todavía en el banco.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Santiago Cena tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Stefano Moreyra está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ezequiel Bonifacio estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Iván Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una consulta de cesión a Atlético Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
Una consulta de cesión a Atlético Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Tomás Bottari entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Luis Sequeira está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Independiente Rivadavia. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Respeto al entrenador y no voy a sentarme aquí a fingir que estoy contento». Es la frase más repetida del fútbol y nunca ha sido el final de una historia.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Liniers esperando con una camiseta. En Independiente Rivadavia nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
El acuerdo con Huracán está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano Salas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Mercado07/12/2026
Iván Villalba tiene permiso para buscarse otro sitio
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Independiente Rivadavia ha sido explícito sobre la situación de Iván Villalba, que es más de lo que reciben muchos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Álex Arce, y el técnico lo permitió.
El banquillo07/12/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Tomás Bottari
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Luis Ángel Díaz está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Independiente Rivadavia lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Salas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Leonel Bucca estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Victorio Ramis, y el técnico lo permitió.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El Independiente Rivadavia le dijo a Tomás Bottari que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Stefano Moreyra ha apuntado la fecha.
Iván Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Tomás Bottari estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luis Ángel Díaz, y el técnico lo permitió.
El banquillo09/11/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Tomás Bottari
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Independiente Rivadavia ha sido explícito sobre la situación de Ezequiel Bonifacio, que es más de lo que reciben muchos.
Calificado con 4.94. Nada de lo que intentó salió y a partir de la hora dejó de intentar gran cosa, que es la parte en la que se fija un entrenador, más que en los errores.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
La primera derrota en 5 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra River Plate; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabrizio Sartori, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Emmanuel Gómez Riga está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
1 para Tomás Bottari, calificado con 7.81, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano Salas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Tomás Bottari. 2‑1 ante Atlético Tucumán, y la ovación final fue sobre todo suya.
Dos equipos de lo alto de la tabla, una tarde, y un mes de conversaciones resuelto en noventa minutos. Independiente Rivadavia no usará la palabra título esta semana y no dejará de pensarla.
Iván Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano Salas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
2 goles en veinte minutos con Tomás Bottari en medio de todo, y Barracas Central sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Stefano Moreyra y Independiente Rivadavia acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Kevin Vázquez está en ella.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Matías Salvo: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y Independiente Rivadavia necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Las cifras no se guardan en un vestuario y nunca se han guardado. No pide más de lo que vale: pregunta por qué el de al lado vale más, y en el Independiente Rivadavia esa pregunta es más difícil de responder.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Álex Arce lo produjo, y el 9.30 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Iván Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La firma más fácil de mi carrera.» Diego Crego y Independiente Rivadavia acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Ricardo Russo sobre una tarde de 3‑1 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Independiente Rivadavia no han contestado, que también es una forma de contestar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Tomás Bottari marcó, fue calificado con 7.70 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Salas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Ricardo Russo sobre una tarde de 3‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
7 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Stefano Moreyra y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Santiago Cena tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Victorio Ramis ya tiene su respuesta de Independiente Rivadavia; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«Nos lo hemos ganado. Les pedí una reacción y la he tenido, y ahora quiero lo mismo el sábado». Ricardo Russo sobre una tarde de 1‑0 que le gustó más de lo que estaba dispuesto a enseñar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Maximiliano Salas estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Dos o más goles en contra en cada uno de los últimos 4 partidos. No es un error que se repite, que sería lo fácil de corregir; es uno distinto cada semana.
Ezequiel Bonifacio y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo14/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Ricardo Russo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Leonel Bucca, y el técnico lo permitió.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Fabrizio Sartori, y el técnico lo permitió.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Alex Vigo está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Antes era una de las opciones. Ahora es uno de los hombres alrededor de los cuales se eligen las opciones, y el cambio ocurrió tan en silencio que solo el vestuario lo notó ese día.
No se anuncia nunca y se ve del todo: las tardes más grandes de la temporada lo siguen incluyendo. Una tribuna de prensa lo deduce mucho antes de que nadie en el club confirme una sola palabra.
Toca Gimnasia La Plata, y hay un hombre en el vestuario de Independiente Rivadavia que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Argentinos Juniors avanza y Independiente Rivadavia se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Independiente Rivadavia pueden fingir no haber oído.
Minuto 88, contra Racing Club, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
11 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
3 goles de ventaja y luego una rendición lenta de todo lo ganado. Maximiliano Salas no será el señalado, pero nadie en el Independiente Rivadavia se libra de la conversación que sigue a un desplome así.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Kevin Vázquez lo produjo, y el 8.28 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
7.54, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Iván Villalba estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Salas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Regates completados: 18. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Independiente Rivadavia cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.78 en la ficha, y la afición del Independiente Rivadavia se fue a casa repitiendo un nombre.
El banquillo17/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Ricardo Russo, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Todo fichaje lo espera y en todas las ruedas de prensa preguntan por él hasta que llega. Ha llegado, Independiente Rivadavia tiene a su hombre estrenado, y el segundo siempre es más fácil.
Antes llevaba la otra camiseta. El sábado juega contra Rosario Central con esta, y todo lo que diga esta semana sobre que es un partido más será mentira.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Álex Arce y Independiente Rivadavia acuerdan 4 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Álex Arce, y el técnico lo permitió.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. José Luna es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Pablo Pereyra es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Ezequiel Herrera lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Juan Pablo Suárez es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Ricardo Russo tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». José Florentín y Independiente Rivadavia acuerdan 3 años más.
Iván Villalba y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maximiliano Salas está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
12 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
El banquillo03/08/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑5 Ricardo Russo salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Independiente Rivadavia, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.