Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Ferro Carril Oeste hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«La firma más fácil de mi carrera.» Enzo Pérez y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
El banquillo06/11/2034
Leonel Szalich se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Ferro Carril Oeste lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Matías Kabalín. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Molina, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Gino Olguín firme algo — un contrato en Ferro Carril Oeste o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Leonel Szalich ha hecho la cuenta y no le gusta el resultado. Nada corroe más rápido a un grupo, y ningún club lo ha resuelto nunca explicándole a un futbolista la estructura salarial.
Quedan 7 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Ferro Carril Oeste puede pedir y sube el sueldo que Cristian Matosas puede exigir.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
Vélez ha aceptado el dinero. Lo que Ferro Carril Oeste no tiene aún es al hombre, y entre aquí y la fotografía hay una conversación sobre la ficha que las dos partes temen.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Racing Club lo dice, y a nadie en Ferro Carril Oeste le divierte adivinarlo.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Gino Olguín y Ferro Carril Oeste acuerdan 3 años más.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Instituto conserva a su hombre, y Ferro Carril Oeste vuelve a una lista con un nombre tachado.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Ferro Carril Oeste volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Banfield ya no venda.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Ferro Carril Oeste saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
El Ferro Carril Oeste pasó todo el mercado intentando colocar a Cristian Matosas y no apareció nadie. Entrena con un grupo que ya le ha dicho que no cuenta con él, y ambas partes esperan ahora la siguiente ventana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Leonel Szalich está en ella.