Puesto 9 y 5 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Juan Molina, y el técnico lo permitió.
A los 16 fue mejor que todos los de su edad en la categoría durante cuatro semanas seguidas, que es más difícil que una buena tarde. En Ferro Carril Oeste intentarán no darle demasiada importancia.
Media liga jugada, puesto 9, 5 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
Cuatro o cinco fines de semana de regularidad, medidos contra todos los demás de la categoría. Un elogio más discreto que un premio, y más fiable.
El banquillo07/04/2036
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». George Foster no lo escondía tras el 0‑0, y en el vestuario de Ferro Carril Oeste tampoco lo escondía nadie.
Leonel Szalich y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los clubes prometen constantemente y el periódico solo suele enterarse cuando incumplen. Esta se cumplió, y el vestuario lo notó antes que cualquier aficionado.
Chueco tiene 16 años y durante un fin de semana fue el mejor de todos los de su edad en la división. Nadie debería construir una carrera sobre eso, y todo el mundo lo hace en silencio.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Carlos Arias ha apuntado la fecha.
Arsenal querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Ferro Carril Oeste fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Ferro Carril Oeste lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Gonzalo Larghi lo produjo, y el 8.86 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Ferro Carril Oeste cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
2 goles en veinte minutos con Gonzalo Larghi en medio de todo, y Arsenal sin poder acercarse al balón el tiempo suficiente para cambiar nada. Hay partidos que se ganan antes de la primera consumición.
En breve
Notas de los jugadoresSimón Guajardo en cifras de sobresaliente
PlantillaPalabras en el entrenamiento del Ferro Carril Oeste sobre quién trabaja
Notas de los jugadoresEl error de Petiso lo decide
Puesto 9 y 1 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Ferro Carril Oeste tiene que sacar un resultado de donde sea.
Notas de los jugadores10/03/2036
Chueco, 16 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.94
Un 7.94 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 16. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Ferro Carril Oeste, y no se va a retirar.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». George Foster tras el 1‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Chuequito, y el técnico lo permitió.
En breve
Lo que vieneFerro Carril Oeste se enfrenta al equipo al que todos persiguen
Una lesión de rodilla de las peores para Juan Molina
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Ferro Carril Oeste pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». George Foster tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Plantilla11/02/2036
Chuequito choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
60 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Ferro Carril Oeste pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Ferro Carril Oeste pueden fingir no haber oído.
Leonel Szalich estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Juan Molina se lesiona los ligamentos de la rodilla: 67 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 67 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Lobo es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Luis Muñoz lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Petiso es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
Una operación que a mediodía estaba a una llamada de cerrarse había muerto a medianoche. Ferro Carril Oeste volverá a intentarlo cuando se abra el mercado; puede que para entonces Racing Club ya no venda.