Una amarilla que no hacía falta, en una noche en la que el partido ya estaba ganado. Diosgyor pierden a un jugador por el motivo más evitable que existe.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 34 años y 13 partidos a la espalda, y Diosgyor tienen que planificar con las dos respuestas.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Norbert Balogh ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Diosgyor. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
En breve
PlantillaBrian Garino llama a la puerta del técnico
La gradaLa prensa ha encontrado a su hombre en Ivan Šaponjić
La racha sin perder llega a 9. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Diosgyor tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
La racha sin perder llega a 8. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Diosgyor, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Diosgyor saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Ádám Zubor tiene 19 años, y Diosgyor lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Diosgyor saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Diosgyor no han contestado, que también es una forma de contestar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
La camiseta todavía le queda bien. Dominik Gazdag está de vuelta en Diosgyor, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Balazs Botka está de vuelta en Diosgyor, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
La camiseta todavía le queda bien. Janos Lisztes está de vuelta en Diosgyor, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Diosgyor saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
En breve
PlantillaMarco Lund conserva el voto de su entrenador
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Máté Sajbán puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Diosgyor, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Marco Lund tiene que reconquistar lo que creía suyo. El Diosgyor no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Respaldo público, y del que le cuesta caro a un entrenador si se equivoca. A Yohan Croizet-Kollár le han dicho delante de todos que la camiseta es suya.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Diosgyor saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Diosgyor, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Diosgyor saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«Ahora veo los entrenamientos de otra manera. Me sorprendo pensando por qué hacemos este ejercicio.» A los 32, así empezó casi todo el que hoy está en un banquillo.
En breve
PlantillaEl técnico sale a defender a Ákos Kecskés
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Diosgyor no han contestado, que también es una forma de contestar.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Diosgyor, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Diosgyor saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Diosgyor, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Diosgyor saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Diosgyor tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
Colocado en un puesto que no es el suyo, o sustituido antes de la hora una vez de más: Marco Lund ha dejado claro que no le gusta cómo lo está usando el Diosgyor. Los entrenadores se enteran de esto mucho antes que la prensa.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
Un 2-1 ante Debrecen, más trabajado que regalado, y una de esas tardes que mandan a todos a casa hablando de la próxima jornada y no de esta.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 216% de lo que ingresa Diosgyor
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
Directiva02/11/2026
Los sueldos se llevan el 216% de lo que ingresa Diosgyor
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Diosgyor, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
Directiva05/10/2026
En Diosgyor el 344% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Diosgyor tiene que sacar un resultado de donde sea.
La grada14/09/2026
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 5 de los 25 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Diosgyor, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
MTK Budapest avanza y Diosgyor se vuelve a casa, con el 2-2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Gábor Megyeri: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. Diosgyor tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Csaba Szatmári puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Diosgyor pueden fingir no haber oído.
La grada esperó un gol que nunca llegó. Ujpest defendió con todos, se marchó con lo que había venido a buscar, y los dos equipos podrían seguir jugando a estas horas sin estrenar el marcador.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
La grada03/08/2026
Los silbidos bajan desde tres lados
«Pagamos esto cada quince días. Lo mínimo es alguien a quien se le note que le importa.» 6 de los 25 del primer equipo se metieron ahí dentro; el resto no jugaba.