Una lesión de rodilla de las peores para Chris Führich
93 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El VfB Stuttgart pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en VfB Stuttgart la escuchó como otra cosa.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Borussia Dortmund sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Deniz Undav. 1‑0 ante Borussia Dortmund, y la ovación final fue sobre todo suya.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.79 en la ficha, y la afición del VfB Stuttgart se fue a casa repitiendo un nombre.
Regates completados: 47. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Plantilla23/11/2026
Una lesión de rodilla de las peores para Chris Führich
111 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El VfB Stuttgart pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que VfB Stuttgart lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Una tanda se recuerda por su final, y esta termina con Fabian Bredlow: 1 penaltis detenidos y una afición que los describirá uno por uno durante los próximos veinte años.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Una lesión de rodilla de las peores para Chris Führich
119 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El VfB Stuttgart pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Jeff Chabot: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y VfB Stuttgart necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que VfB Stuttgart tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
127 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. VfB Stuttgart pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en VfB Stuttgart la escuchó como otra cosa.
A los 22 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Con 6 jugadores fuera con sus selecciones, las sesiones son pequeñas y el entrenador por fin se oye a sí mismo. Es la única pausa de la temporada, y nunca acaba de parecerlo.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
Las palabras que un fisio dice despacio. 63 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Lorenz Assignon y VfB Stuttgart acuerdan 4 años más.
Toca FC Augsburg, y hay un hombre en el vestuario de VfB Stuttgart que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Chris Führich ha apuntado la fecha.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y VfB Stuttgart no tiene una buena respuesta.