Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Le han quitado la capitanía a Deniz Undav. En el VfB Stuttgart lo llamarán una decisión de equipo; un vestuario lo lee como un veredicto sobre una persona.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en VfB Stuttgart, y 0 partidos en 14 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Atakan Karazor, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el VfB Stuttgart lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Keisuke Goto, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mateo Retegui. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Jamie Leweling no pudo hacer
Notas de los jugadoresLo único que Deniz Undav no pudo hacer
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maximilian Mittelstädt, y el técnico lo permitió.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Deniz Undav y VfB Stuttgart acuerdan 3 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Jamie Leweling no pudo hacer
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Mateo Retegui, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en VfB Stuttgart, y 0 partidos en 10 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que VfB Stuttgart lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya van 8 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En VfB Stuttgart nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Janis Blaswich entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Mateo Retegui no pudo hacer
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Pisa sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
La oferta de Bayer Leverkusen por Stefan Drljača se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La camiseta todavía le queda bien. Marcel Schulze está de vuelta en VfB Stuttgart, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Algunos fichajes necesitan una campaña de prensa. Este necesitaba una camiseta con el número de siempre. Richard Beck vuelve a ser jugador de VfB Stuttgart, y la ciudad ya tiene su historia del verano.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que VfB Stuttgart pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en VfB Stuttgart, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Stefan Lainer ya tiene su respuesta de VfB Stuttgart; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
VfB Stuttgart entrevistó al mercado y nombró al pasillo: Interim Coach se queda con el trabajo que ya hacía, ahora con el título. A veces las manos más seguras son las que ya sujetan el volante.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de VfB Stuttgart, y no se va a retirar.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que VfB Stuttgart lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
38 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Janis Blaswich y VfB Stuttgart acuerdan 2 años más.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Noah Allen, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Jamie Leweling. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que VfB Stuttgart pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Janis Blaswich y VfB Stuttgart acuerdan 2 años más.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En VfB Stuttgart saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Ermedin Demirović entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
En breve
PlantillaAlguien va a por el puesto de Deniz Undav
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que VfB Stuttgart lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
10 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de VfB Stuttgart, y no se va a retirar.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Janis Blaswich, y el técnico lo permitió.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Stefan Drljača ya tiene su respuesta de VfB Stuttgart; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de VfB Stuttgart se está agotando.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que VfB Stuttgart lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Deniz Undav firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en VfB Stuttgart, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La directiva ha dicho en público lo que ya decía en privado. Lo que pase de aquí a la próxima reunión lo decide todo, y en el club todo el mundo sabe hacer la cuenta.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Angelo Stiller firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en VfB Stuttgart, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Preguntádmelo en verano. Lo sabré antes que nadie.» Tiene 36 años y 171 partidos a la espalda, y VfB Stuttgart tienen que planificar con las dos respuestas.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jeff Chabot, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.02 a una edad en la que casi todos los de su quinta siguen en el filial. En VfB Stuttgart saben lo que tienen, y a estas alturas ya lo sabe todo el mundo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Janis Blaswich, y el técnico lo permitió.
20 goles y una media de 7.69 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que VfB Stuttgart lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.46 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Hamburger SV sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
19 goles y una media de 7.67 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Directiva02/04/2029
El silencio de arriba empieza a sonar en VfB Stuttgart
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 9 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.01 en un primer equipo para el que le sobran varios años de juventud. VfB Stuttgart tienen algo, y a estas alturas lo ha visto toda la categoría.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Deniz Undav firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
CedidosLos goles siguen llegando desde el destierro de Badredine Bouanani
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
Una media de 7.57 en la temporada con 16 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
3 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de VfB Stuttgart escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La racha sin perder llega a 7. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de VfB Stuttgart se está agotando.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en VfB Stuttgart la escuchó como otra cosa.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Mateo Retegui y VfB Stuttgart acuerdan 4 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
En breve
Notas de los jugadoresChema Andrés cierra la puerta
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.41 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jan Olschowsky, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en VfB Stuttgart, y 6 partidos en 37 dicen que se ha ganado que le escuchen.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.37 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
3‑0, y el margen no engaña a nadie: pudo llevar un gol o dos más sin que nadie protestara. Por tardes así la gente sigue viniendo.
Directiva12/02/2029
Sigue sin haber nombre sobre la puerta en VfB Stuttgart
Día 42 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya son 3 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
Una media de 7.50 en la temporada con 13 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nikolas Nartey, y el técnico lo permitió.
Un error en defensa es un susto; un error bajo palos es un gol. Jan Olschowsky lo sabe, la grada lo supo al instante y detrás de él no había nadie para convertirlo en otra cosa.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Racing Genk sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
En breve
Notas de los jugadoresLo único que Mateo Retegui no pudo hacer
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Bayer Leverkusen pagó $7.7M y VfB Stuttgart lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 15 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que VfB Stuttgart pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Directiva15/01/2029
Sigue sin haber nombre sobre la puerta en VfB Stuttgart
Día 14 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
A VfB Stuttgart se le acaba la paciencia con el entrenador
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y el entrenador vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Interim Coach la recitó a la perfección.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». András Schäfer y VfB Stuttgart acuerdan 3 años más.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Racing Genk sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Un nombre más en la lista: VfL Wolfsburg ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Rafel Bauzà. La respuesta de VfB Stuttgart no ha cambiado. De momento.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de VfB Stuttgart, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.48 en la temporada con 11 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.43 en la temporada con 10 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Maximilian Mittelstädt entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.36 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Tiago Tomás, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mateo Retegui firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
Notas de los jugadoresJamie Leweling las deja todas atrás
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de VfB Stuttgart, y no se va a retirar.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en VfB Stuttgart la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. el entrenador lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de VfB Stuttgart escucha una frase así exactamente como está construida.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Janis Blaswich y VfB Stuttgart acuerdan 2 años más.
En breve
Notas de los jugadoresUna exhibición de Deniz Undav
Fuera, 0‑2 contra Borussia Mönchengladbach, y la larga discusión sobre cuál de los pequeños momentos lo decidió. Ya solo queda la liga, y todos lo saben.
La grada27/11/2028
La grada ya no se calla
«Os seguimos a todas partes y nos dais esto.» 9 de los 38 jugadores del primer equipo lo oyeron al retirarse, y los que no lo oyeron es que no jugaron.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Naïs Djouahra, y el técnico lo permitió.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Racing Genk sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Directiva06/11/2028
El silencio de arriba empieza a sonar en VfB Stuttgart
Nadie en la directiva ha dicho nada contra el entrenador, y ese es justo el problema: tampoco dicen ya nada a favor.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que VfB Stuttgart pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jeff Chabot, y el técnico lo permitió.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en VfB Stuttgart, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Angelo Stiller firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 15 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en VfB Stuttgart, y 3 partidos en 17 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya van 10 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de VfB Stuttgart, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el VfB Stuttgart lo saben.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 14 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maximilian Mittelstädt, y el técnico lo permitió.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en VfB Stuttgart, y 0 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 9 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
8 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Borussia Dortmund sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Jamie Leweling firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ya van 7 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de VfB Stuttgart escucha una frase así exactamente como está construida.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
6 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
La camiseta todavía le queda bien. Martin Kuhn está de vuelta en VfB Stuttgart, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de VfB Stuttgart, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el VfB Stuttgart trata con un hombre que quiere otro país.
La persecución de Naïs Djouahra terminó con $5.1M cambiando de manos y Heidenheim sin razones para decir que no. La afición juzgará el precio de la única manera que importa: los sábados.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de VfB Stuttgart, y no se va a retirar.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
13 días con la silla libre, una lista de nombres que crece y mengua cada día y ninguna firma. Cada semana que pasa se lleva a los mejores candidatos de esa lista.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Borussia Dortmund sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Karim Coulibaly entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«No pienso más allá del sábado, y no aconsejaría a nadie que lo hiciera». La primera regla del interino es fingir que el trabajo es pequeño; Gabriel Hahn la recitó a la perfección.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«No vine aquí a calentar delante de la gente». El contrato se acaba algún día, sabe contar las semanas, y el VfB Stuttgart tendrá que darle un motivo para quedarse o una salida.
«Veo todos los partidos de VfB Stuttgart desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en St. Pauli sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Stefan Lainer tiene 35 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Puesto 16 y 32 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mateo Retegui firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Nikolas Nartey entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en VfB Stuttgart, y 0 partidos en 5 dicen que se ha ganado que le escuchen.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en VfB Stuttgart, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El comunicado de la junta tenía tres frases y una mencionaba los resultados. el entrenador lleva bastante en esto para traducirlo: ganar pronto, o el próximo comunicado será más corto.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Karim Coulibaly entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Se empieza a mirar la tabla antes de que acaben los partidos, y eso siempre es la señal. En el VfB Stuttgart nadie dice la palabra en voz alta, y todo el mundo la está pensando.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Yannik Keitel y VfB Stuttgart acuerdan 4 años más.
En breve
MercadoLa historia de Mateo Retegui se niega a morir
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Puesto 16 y 32 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
Arriba nadie ha dicho nada, que es lo más ruidoso que podían hacer. Los resultados compran silencio en este oficio; la cuenta de VfB Stuttgart se está agotando.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Chema Andrés y VfB Stuttgart acuerdan 5 años más.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en VfB Stuttgart, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En VfB Stuttgart saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Le he dado todo a esto, pero mi familia no está aquí, y yo tampoco, en realidad». A un futbolista se le puede corregir el mal momento. De esto nunca se ha corregido nadie, y en el VfB Stuttgart lo saben.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ramon Hendriks, y el técnico lo permitió.
En breve
PlantillaTiago Tomás llama a la puerta del técnico
MercadoLa historia de Mateo Retegui se niega a morir
«He visto a esta plantilla. Hay más de lo que dice la tabla». Primera rueda de prensa, primera promesa: el entrenador hizo la que hace todo técnico nuevo, y ahora viene la parte en la que se comprueba.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que VfB Stuttgart lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en VfB Stuttgart, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Puesto 16 y 32 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» VfB Stuttgart no han contestado, que también es una forma de contestar.
37 días desde que quedó libre el banquillo, una lista de nombres circulando y nadie ha firmado nada. Cada semana que esto se alarga, la lista se acorta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Karim Coulibaly y VfB Stuttgart acuerdan 5 años más.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En VfB Stuttgart saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Uchenna Ogundu, y el técnico lo permitió.
En breve
MercadoLa historia de Mateo Retegui se niega a morir
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
Ramon Hendriks estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nota de 8.92: de esas cifras que un cronista apunta dos veces para asegurarse. Le salió todo lo que intentó, y lo que no intentó no merecía la pena.
Plantilla17/04/2028
Deniz Undav está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.49 en la temporada con 5 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ermedin Demirović, y el técnico lo permitió.
Puesto 16 y 31 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
10 goles y una media de 7.59 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Directiva10/04/2028
Sigue sin haber nombre sobre la puerta en VfB Stuttgart
Día 9 de la vacante. Se ha puesto precio a candidatos, se les ha tanteado y se les ha descartado en silencio — y el balance del interino empieza a ser un argumento por sí solo.
El final llegó un martes, como suele: una reunión corta, un comunicado más corto, y Christoph Braun vaciando el despacho antes del mediodía. El ritual más cruel del fútbol, ejecutado según el calendario.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 8 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el VfB Stuttgart trata con un hombre que quiere otro país.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Una media de 7.56 en la temporada con 9 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
11 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en VfB Stuttgart la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
10 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
Lo que se decía a puerta cerrada ya se ha dicho delante de un micrófono. En VfB Stuttgart todos saben hacer la cuenta, incluido el hombre al que va dirigida.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de VfB Stuttgart escucha una frase así exactamente como está construida.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
9 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
8 goles y una media de 7.55 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Maximilian Mittelstädt, y el técnico lo permitió.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Deniz Undav firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en VfB Stuttgart tiene que sacar un resultado de donde sea.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Una media de 7.53 en la temporada con 8 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Janis Blaswich, y el técnico lo permitió.
Todos han dejado de fingir: Lumezzane hará la llamada por Agustín Cortez esta semana. En VfB Stuttgart tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
El traspaso es de $11.3M, el contrato está firmado y la discusión sobre si los vale puede empezar. FC Augsburg negoció duro; el tiempo dirá quién ganó.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
3 goles y una media de 7.44 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Deniz Undav firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
Notas de los jugadoresMateo Retegui las deja todas atrás
Notas de los jugadoresLo único que Jamie Leweling no pudo hacer
La oferta de RB Leipzig por Jeremy Arévalo se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.49 en la temporada con 7 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Agustín Cortez tiene 20 años, y VfB Stuttgart lo ha fichado por el jugador que será, no por el que es. El primer equipo puede esperar; el sentido de una operación así son los años que compra.
Es el nombre de todas las columnas y de todas las tertulias, y eso pesa a cualquier edad. Hay futbolistas que crecen ahí dentro y otros que se apagan sin ruido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Mateo Retegui firme algo — un contrato en VfB Stuttgart o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Jamie Leweling estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Una media de 7.20 en la temporada con 4 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Deniz Undav estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 11 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
Puesto 16 y 15 puntos, y en esta parte de la ciudad la tabla se lee de abajo arriba. El calendario ha dejado de ser un programa y ha empezado a ser una cuenta atrás.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en VfB Stuttgart la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el VfB Stuttgart cosas que tardan más de una semana en retirarse.