La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Regates completados: 14. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Guillaume Dequaire entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el CSC Șelimbăr sabe decir en qué semana.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franck Tchassem estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ionuţ Panţîru, y el técnico lo permitió.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑2, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Robert Boboc y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Robert Moldoveanu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darius Grosu, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Plantilla12/04/2027
6 caras nuevas y el CSC Șelimbăr todavía se está conociendo
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
Peto de calentamiento, noventa minutos mirando, y un apretón de manos al final que no engañó a nadie. Los partidos grandes dicen en quién confía un técnico; este se lo dijo a Guillaume Dequaire.
A Darius Grosu le dijeron algo y luego ocurrió. En este negocio eso pasa por extraordinario, y el vestuario se dio cuenta antes de lo que podría hacerlo cualquier aficionado.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 19 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
A los 24 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 33 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para CSC Șelimbăr es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el CSC Șelimbăr cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 22 años que siente suyo. Fanis Bakoulas la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Fanis Bakoulas. 2‑0 ante FC Bacău, y la ovación final fue sobre todo suya.
Notas de los jugadores05/04/2027
Fanis Bakoulas jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.22. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Un gol de defensa lo gana para el CSC Șelimbăr: 7.35
1 para Fanis Bakoulas, calificado con 7.35, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en CSC Șelimbăr tiene que sacar un resultado de donde sea.
Regates completados: 21. Siempre había un defensa delante de él y nunca hubo un defensa delante de él mucho rato.
Plantilla15/02/2027
Palabras en el entrenamiento del CSC Șelimbăr sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franck Tchassem está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Andrei Şerban y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
El banquillo15/02/2027
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Mihai Bancu salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
7.74, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Plantilla08/02/2027
Palabras en el entrenamiento del CSC Șelimbăr sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franck Tchassem está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
CSC Șelimbăr preguntó y Ikorodu City dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Hace los sábados cosas a las que nadie de su alrededor puede responder: durante una temporada resulta halagador y después es un problema. El CSC Șelimbăr no lo retendrá fingiendo lo contrario.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el CSC Șelimbăr cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla25/01/2027
Palabras en el entrenamiento del CSC Șelimbăr sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franck Tchassem está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rapid Bucharest conserva a su hombre, y CSC Șelimbăr vuelve a una lista con un nombre tachado.
Regates completados: 19. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Directiva25/01/2027
En CSC Șelimbăr el 113% de los ingresos se va en sueldos
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Daniel Benzar, y el técnico lo permitió.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franck Tchassem estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
CSC Șelimbăr preguntó y Botosani dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Robert Boboc y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
El banquillo18/01/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Mihai Bancu, sobre una victoria por 1‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
Palabras en el entrenamiento del CSC Șelimbăr sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franck Tchassem está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
0‑1 para Chindia Târgoviște, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Directiva28/12/2026
Los sueldos se llevan el 128% de lo que ingresa CSC Șelimbăr
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
El banquillo28/12/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Mihai Bancu salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
Toca Voluntari, y hay un hombre en el vestuario de CSC Șelimbăr que conoce su ciudad deportiva mejor que la propia. El recibimiento le dirá lo que pensaban de él.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en CSC Șelimbăr, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Nadie en el CSC Șelimbăr insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Plantilla14/12/2026
Palabras en el entrenamiento del CSC Șelimbăr sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Franck Tchassem está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Cristian Costin. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Nadie en el CSC Șelimbăr insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«No le pido a nadie que sea mejor de lo que es. Le pido a todos que sean tan buenos como son, cada semana». Dicho en voz alta, delante de todos, y el vestuario de CSC Șelimbăr fue distinto después.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 17 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Notas de los jugadores30/11/2026
Fanis Bakoulas, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.82
Un 7.82 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
8 partidos sin perder, y entonces Olimpia Satu Mare. Nadie en el estadio fingía que fuera a durar para siempre; nadie esperaba tampoco que se acabara aquí.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva30/11/2026
Los sueldos se llevan el 130% de lo que ingresa CSC Șelimbăr
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
Regates completados: 17. Hacia el minuto setenta aparece en la cara de un lateral una desesperación muy concreta, y ahí estaba.
El banquillo30/11/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑2 Mihai Bancu salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
A los 33 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 7.91 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Andrei Şerban estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el CSC Șelimbăr trata con un hombre que quiere otro país.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Guillaume Dequaire, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el CSC Șelimbăr hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El CSC Șelimbăr le dijo a Fanis Bakoulas que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Plantilla26/10/2026
Demasiado cambio y demasiado rápido en el CSC Șelimbăr
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Hay cosas que me han gustado y cosas que estaremos haciendo el martes hasta que salgan». 0‑0, y un entrenador que ya había decidido cómo iba a ser el martes.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
Noventa minutos de muy poco y luego todo de golpe. El gol llegó en el 86, y CS Afumați pasó lo que quedaba protestando al árbitro en lugar de perseguir el balón.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
A los 21 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
A los 33, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Franck Tchassem. 1‑0 ante CS Afumați, y la ovación final fue sobre todo suya.
No da para gran titular y es la razón por la que los jugadores se creen la siguiente promesa. El CSC Șelimbăr le dijo a Franck Tchassem que algo pasaría y pasó, lo que en esta industria ya es notable.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el CSC Șelimbăr hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franck Tchassem estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Miguel Muñoz y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Directiva05/10/2026
Los sueldos se llevan el 148% de lo que ingresa CSC Șelimbăr
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Abdulmajid Aminu, y el técnico lo permitió.
Ya se había levantado el cartel del añadido, la victoria estaba descontada, y entonces marcó CSC Dumbrăvița. No hay peor minuto para encajar, y el estadio se vació en el silencio que sigue a uno de esos.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.67 en la ficha, y la afición del CSC Șelimbăr se fue a casa repitiendo un nombre.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Lucian Buzan ya tiene su respuesta de CSC Șelimbăr; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el CSC Șelimbăr hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Robert Moldoveanu estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo28/09/2026
La vista desde el banquillo
«No hemos perdido. Hay semanas en que eso es todo lo que hay, y prefiero tener el punto a no tenerlo». Mihai Bancu eligió la versión del vaso medio lleno del 0‑0; la afición se fue con la otra.
El banquillo28/09/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Ciprian Natea
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
Noventa minutos, cero goles, y la discusión empezó antes de vaciarse el aparcamiento: ¿un punto sumado o dos regalados ante Politehnica Iași? El debate seguirá vivo el jueves.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Eduard Pap: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y CSC Șelimbăr necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En CSC Șelimbăr saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 95 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Franck Tchassem estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el CSC Șelimbăr cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Fanis Bakoulas. 1‑0 ante CSM Reșița, y la ovación final fue sobre todo suya.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 1‑0, Mihai Bancu podía permitirse ser generoso.
Se fue a celebrarlo como quien llevaba meses cargando con ello, porque lo llevaba. CSC Șelimbăr tienen a su fichaje desatascado y una pregunta menos en cada rueda de prensa.
En breve
Lo que vieneIonuţ Panţîru se enfrenta a su antiguo club
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de CSC Șelimbăr, y no se va a retirar.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Palestino lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
El acuerdo con Barau está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Rapid Bucharest conserva a su hombre, y CSC Șelimbăr vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y George Monea estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
El banquillo31/08/2026
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Ciprian Natea
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.