No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Marcos de Arica, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Preguntó por su futuro y le dieron una respuesta con minutos dentro. El entrenador ha hecho una promesa en un edificio donde las promesas se recuerdan, y el reloj ya ha empezado a correr.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Félix Villacorta estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Derrota por 0‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑2 Alexis Aravena salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Augusto Barrios entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que San Marcos de Arica lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Recuperó y luego hizo algo con ello, que son dos trabajos y la razón de que el marcador tenga el aspecto que tiene. 12 acciones combinadas y un 6.67, y ninguna de ellas saldrá en un resumen.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Alexis Aravena tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Camilo Melivilú: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y San Marcos de Arica necesitando que juegue como si nada de eso importara.
Nadie en el San Marcos de Arica insinúa que esté en baja forma. El entrenador simplemente quería otras cualidades para noventa minutos concretos, y contra eso un jugador no puede entrenar nada.
«De fuera no va a venir nadie a salvarnos». Fue corto, fue incómodo y, según todos, el vestuario del San Marcos de Arica quedó después más callado que en toda la temporada.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gonzalo Reyes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Álvaro Cazula estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Álvaro Cazula está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Cuatro o cinco jornadas de regularidad, medidas contra todos los de la división que hacen su trabajo. Agustín Maidana sale de esa comparación dentro del equipo, y el San Marcos de Arica se ha beneficiado de cada una de esas tardes.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Camilo Rencoret: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y San Marcos de Arica necesitando que juegue como si nada de eso importara.