Martín Lucero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 75 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 75 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
Notas de los jugadores17/05/2027
Fabricio Pérez, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 7.64
Un 7.64 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
7.52, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
Antofagasta se llevó los puntos tras un 1‑2 que costará explicar en la grada.
Plantilla17/05/2027
Álvaro Cazula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Hay mañanas en las que te despiertas y todo lo que conoces sigue estando lejísimo». No es el fútbol y nunca lo fue: el San Marcos de Arica trata con un hombre que quiere otro país.
Una lesión de rodilla de las peores para Martín Lucero
82 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El San Marcos de Arica pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de San Marcos de Arica, y no se va a retirar.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Agustín Maidana marcó, fue calificado con 7.80 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Álvaro Cazula y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
89 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. San Marcos de Arica pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de San Marcos de Arica, y no se va a retirar.
La lesión más común del fútbol y de la que más prisa se tiene por volver. En San Marcos de Arica hablarán de 17 días y se andarán con cuidado, porque la segunda siempre es peor que la primera.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla03/05/2027
Álvaro Cazula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
96 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. San Marcos de Arica pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Lo más difícil de tener 21 años en un primer equipo es que nadie te lo perdona. Fabricio Pérez no lo necesitó: 7.91, y parecía el más cómodo del campo.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» San Marcos de Arica no han contestado, que también es una forma de contestar.
Martín Lucero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla26/04/2027
Álvaro Cazula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Una lesión de rodilla de las peores para Martín Lucero
104 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El San Marcos de Arica pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
Ya van 6 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Camilo Melivilú estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Maidana está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Mauricio Godoy ya tiene su respuesta de San Marcos de Arica; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
112 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. San Marcos de Arica pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
4 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el San Marcos de Arica sabe decir en qué semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Rodrigo Saracho, y el técnico lo permitió.
Plantilla12/04/2027
Álvaro Cazula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
En breve
El banquilloUn error, y Jaime Carreño todavía lo paga
Notas de los jugadoresJaime Carreño no arrancó nunca
36Edición
La Gaceta de San Marcos de Arica
05/04/2027
De nuestro corresponsal de fútbolCrisis
Plantilla05/04/2027
Una lesión de rodilla de las peores para Martín Lucero
119 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El San Marcos de Arica pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
0‑3 para Colo-Colo, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
A los 18 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Camilo Melivilú y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
3 partidos, ningún gol y una ciudad deportiva que lo ha probado todo. Terminará —las sequías siempre terminan—, pero nadie en el San Marcos de Arica sabe decir en qué semana.
Martín Lucero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 127 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 127 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Marcos de Arica, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Guillermo Cubillos está en ella.
El banquilloEl técnico planta su bandera en Fabricio Pérez
PlantillaFabricio Pérez entrena como quien tiene algo que demostrar
34Edición
La Gaceta de San Marcos de Arica
22/03/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla22/03/2027
Martín Lucero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 135 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 135 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
3 penaltis detenidos desde los once metros, y un estadio que los describirá uno por uno durante veinte años. A un portero le hace falta una noche así en toda su carrera, y esta fue la suya.
0‑3 para Universidad de Concepcion, y fue tan malo como sugiere el número. Hay derrotas que se discuten y derrotas por las que se pide perdón; esta fue de las segundas.
Martín Lucero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/03/2027
Álvaro Cazula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑3, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
143 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. San Marcos de Arica pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de San Marcos de Arica ha sido explícito sobre la situación de Guillermo Cubillos, que es más de lo que reciben muchos.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Matias Fernandez tras el empate 1‑1, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El banquilloMarcelo Vaca pide hablar con el técnico
Notas de los jugadoresÁlvaro Cazula, toda la tarde en la cuerda floja
32Edición
La Gaceta de San Marcos de Arica
08/03/2027
De nuestro corresponsal de fútbolEstable
Plantilla08/03/2027
Martín Lucero se lesiona los ligamentos de la rodilla: 150 días de baja
Las palabras que un fisio dice despacio. 150 días es lo que anunciará el club, y cualquiera que haya oído antes este diagnóstico sabe que la cifra es lo de menos: la rodilla vuelve antes que el jugador.
Notas de los jugadores08/03/2027
Fabricio Pérez, 21 años, juega como si llevara aquí una vida: 8.23
Un 8.23 significa una cosa junto al nombre de un futbolista de veintinueve y otra muy distinta junto al de uno de 21. En el estadio nadie necesitó que se lo explicaran.
Álvaro Cazula y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Tiene 21 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Una actuación de 8.07 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
El banquillo08/03/2027
La vista desde el banquillo
«Lo hemos controlado. Hubo fases que no me gustaron y las miraremos, pero el grupo me ha enseñado algo». Matias Fernandez, sobre una victoria por 2‑0 que ya iba desmenuzando de camino a la sala de prensa.
En breve
El banquilloEl técnico pone a Luis Murillo de ejemplo
Derrota por 1‑2, y merecida. El entrenador fue breve después, lo cual probablemente fue prudente.
Plantilla01/03/2027
Álvaro Cazula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Diego Bravo Naranjo, y el técnico lo permitió.
En breve
Notas de los jugadoresJaime Carreño no arrancó nunca
Camilo Melivilú estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Algunos partidos los decide un instante; este lo decidió un hombre. 7.72 en la ficha, y la afición del San Marcos de Arica se fue a casa repitiendo un nombre.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
El banquillo22/02/2027
El veredicto del entrenador
«No me voy a venir arriba y tampoco dejaré que ellos lo hagan. Ha sido un buen día. Los habrá más difíciles». Matias Fernandez fue breve tras ganar 1‑0, que es lo que hacen los entrenadores cuando están contentos.
Aquí no cabe queja y todos los implicados lo saben, lo que no acorta el camino hasta el banquillo. El estado de forma es la única moneda del fútbol contra la que no se puede pedir un préstamo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
4 chavales suben, y en algún punto del edificio quienes los entrenaron con doce años están teniendo, en silencio, la mejor mañana de su año laboral. Nada de esto sale en un resultado, y es para esto que existe la cantera.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Francisco Sagal lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Nicolas Jara es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Luis Aravena ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Pablo Osorio ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. San Marcos de Arica dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Fabricio Pérez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. San Marcos de Arica dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Álvaro Cazula estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. San Marcos de Arica dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Álvaro Cazula está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en San Marcos de Arica nadie finge estar haciéndolo.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Velazco. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Marcos de Arica, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 48 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Mercado11/01/2027
Tan cerca: el traspaso de Mauricio Godoy muere sobre la bocina
El precio estaba acordado y el vuelo, mirado — y entonces el teléfono dejó de sonar. Santiago Wanderers pasó página, Mauricio Godoy se reincorpora a San Marcos de Arica, y todos fingen que el lunes es solo un lunes.
Camilo Melivilú y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Cazula estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«La firma más fácil de mi carrera.» Valentín Senatore y San Marcos de Arica acuerdan 3 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Enrique Blanco, y el técnico lo permitió.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Santiago Wanderers esperando con una camiseta. En San Marcos de Arica nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
Se le ofreció un contrato y lo declinó. Si fue la ficha, el papel o la ciudad, nadie en Huracán lo dice, y a nadie en San Marcos de Arica le divierte adivinarlo.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. Boca Juniors conserva a su hombre, y San Marcos de Arica vuelve a una lista con un nombre tachado.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de San Marcos de Arica ha sido explícito sobre la situación de Benjamín Tapia, que es más de lo que reciben muchos.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. San Marcos de Arica dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $27.8K: un club que quiere a Gabriel Oliva lo suficiente como para preguntar dos veces.
Camilo Melivilú estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
$26.0K era lo máximo que el club iba a pagar y Cobresal pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
Ni ahora, ni a ningún precio que el club estuviera dispuesto a decir en voz alta. San Lorenzo conserva a su hombre, y San Marcos de Arica vuelve a una lista con un nombre tachado.
Plantilla28/12/2026
Álvaro Cazula choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
10 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
A San Lorenzo le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
$24.0K sobre la mesa de Cobresal. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
$25.0K era lo máximo que el club iba a pagar y San Luis pedía más. Operaciones así resucitan en la última semana del mercado más o menos la mitad de las veces, y todos los implicados lo saben.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Maidana está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Una consulta de cesión a Lanús: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Marcos de Arica, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. San Marcos de Arica dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
La oferta de Iquique por Bairon Monroy se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
La cifra aprobada no bastaba. La directiva ha vuelto a reunirse y ha subido su propia oferta hasta $27.8K: un club que quiere a Mateo Guerra lo suficiente como para preguntar dos veces.
$23.0K sobre la mesa de San Luis. El entrenador lo quería, la directiva acordó una cifra, y las únicas voces que faltan por oírse son las del otro club.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». César Valenzuela y San Marcos de Arica acuerdan 1 años más.
Álvaro Cazula y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Agustín Maidana está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
MercadoBoris Sagredo tiene permiso para buscarse otro sitio
El banquilloNicolás Zedan se lleva el toque del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 84 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«La firma más fácil de mi carrera.» Franco Di Santo y San Marcos de Arica acuerdan 1 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Cazula estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Velazco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
La ventana de inscripciones está abierta y el teléfono ha empezado a sonar. De aquí al cierre, a este club lo relacionarán con cuarenta jugadores y fichará a tres, que es la proporción habitual.
San Marcos de Arica ha hecho saber al mercado que Mauricio Godoy está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 91 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Camilo Melivilú estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
En breve
PlantillaPalabras en el entrenamiento del San Marcos de Arica sobre quién trabaja
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En breve
Plantilla10 caras nuevas y el San Marcos de Arica todavía se está conociendo
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Camilo Melivilú y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Cazula estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
113 días de baja para Martín Lucero por una fractura
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. San Marcos de Arica dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Andrés Barboza y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Álvaro Cazula estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Sigue sin haber oferta sobre la mesa, y el contrato de Mario Larenas sigue encogiendo. En el idioma de los despachos, un silencio tan largo deja de ser un descuido y empieza a ser una respuesta.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 128 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de San Marcos de Arica, y no se va a retirar.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gonzalo Reyes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 38 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para San Marcos de Arica es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Reiner Campos, y el técnico lo permitió.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 135 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si San Marcos de Arica puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Camilo Melivilú y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
En el San Marcos de Arica todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 36 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Facundo Velazco entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
César Valenzuela tiene 34 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 37 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Guillermo Cubillos está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en San Marcos de Arica, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Carlos Vera Benítez tiene 38 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» San Marcos de Arica no han contestado, que también es una forma de contestar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Facundo Velazco quiere fútbol continental; si el San Marcos de Arica puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Camilo Melivilú estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 18 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gonzalo Reyes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todos lo vieron antes de que alguien lo dijera. A los 36 los números marcan 3 puntos menos de lo que era, y la pregunta para San Marcos de Arica es cómo tratar a un hombre al que debe muchísimo.
Martín Lucero llega con 36 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
Franco Di Santo llega con 37 años, sin nada que demostrar y con mucho que transmitir. Las piernas son moneda de jóvenes; saber dónde colocarse no envejece.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de San Marcos de Arica, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Benjamín Tapia, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Velazco. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
En un vestuario las cifras no se quedan en secreto. No pide más de lo que vale; pregunta por qué el de al lado vale más, y San Marcos de Arica no tiene una buena respuesta.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Nicolás Orrego ha apuntado la fecha.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y D'Hidier Pereira entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Contrato liquidado, apretón de manos y ningún traspaso de por medio. Matías Moya Godoy deja San Marcos de Arica por la puerta discreta, y la masa salarial respira un poco mejor.
A los centrales se les permite subir dos veces por temporada y se los juzga por lo que hacen cuando llegan. Camilo Rencoret marcó, fue calificado con 7.77 y volvió antes de que nadie notara que se había ido.
Encajar es una cosa; la respuesta es lo que habla de un vestuario. Camilo Rencoret puso al San Marcos de Arica en tablas en 2 minutos, y Palestino no llegó a jugar nunca con ventaja.
1‑1, y los dos vestuarios lo llamarán dos puntos perdidos. Un empate que planteó muchas preguntas y no respondió ninguna.
El banquillo21/09/2026
El veredicto del entrenador
«Estoy frustrado, sinceramente. Hicimos lo suficiente para ganar y no ganamos». Matias Fernandez no lo escondía tras el 1‑1, y en el vestuario de San Marcos de Arica tampoco lo escondía nadie.
Regates completados: 10. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gonzalo Reyes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Sebastian Diaz ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Diego Isla es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Gonzalo Reyes, y el técnico lo permitió.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Matias Fernandez tras el 0‑1, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gonzalo Reyes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Álvaro Cazula estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Álvaro Cazula está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
Una plantilla reconstruida en un solo mercado lo paga en una moneda que nadie presupuesta. El fútbol no es peor que la suma de los jugadores: es peor que la suma de los jugadores que ya han jugado juntos.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Gonzalo Reyes entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Celso Castillo, y el técnico lo permitió.
En breve
Lo que vieneBoris Sagredo se enfrenta a su antiguo club
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
7.69, 1 en el marcador y la comedia concreta de un jugador de la línea de cuatro celebrando como quien hace esto cada semana. No lo hace, y por eso el estadio reaccionó como reaccionó.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«El mérito es de los jugadores. Hoy mi trabajo ha sido fácil». No lo fue, y todos en la sala lo sabían; después de un 2‑0, Matias Fernandez podía permitirse ser generoso.
11 veces se puso por medio. De los centrales se escribe cuando fallan y se los ignora cuando no, así que una tarde así hay que decirla en voz alta: él es la razón de que el marcador diga lo que dice.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si San Marcos de Arica puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en San Marcos de Arica tiene que sacar un resultado de donde sea.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Cazula estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Nadie lo confirmará y las alineaciones lo confirman cada semana. Un error le ha costado una etapa de suplente que ya es más larga de lo que el error merecía.
En breve
El banquilloNicolás Zedan se lleva el toque del técnico
Universidad Catolica avanza y San Marcos de Arica se vuelve a casa, con el 0‑2 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
Dos de los goles llevaban su nombre en alguna parte, que es la tarde que un entrenador quiere de cualquiera a quien pida crear y rematar. 7.92 y 2 participaciones.
6 goles. Los dos banquillos pasaron la segunda parte mirándose entre ellos más que al césped. Los puristas se quejarán del San Marcos de Arica y de O'Higgins por igual; los demás se lo pasaron en grande.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo17/08/2026
La vista desde el banquillo
«Lo analizaremos, aprenderemos de ello y seguiremos adelante». Las tres frases que todo entrenador guarda para una derrota por 2‑4, pronunciadas por Matias Fernandez ante una sala que ya las había oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Mauricio Iturra estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Batido 4 veces y con 3 paradas por toda compañía. Estos marcadores se quedan en la ficha del portero los provoque quien los provoque, y esa es la injusticia silenciosa del oficio.
En breve
El banquilloLa tabla de forma ha alcanzado a Boris Sagredo
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Los clubes gastan fortunas buscando jugadores y de vez en cuando encuentran uno al final del pasillo. Erick Sierralta es eso, y el recibimiento de su primera aparición será de otra naturaleza que el de cualquier fichaje.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Jose Sagal ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
La cantera existe exactamente para esta mañana. Gary Nunez ha pasado por todas las categorías del club y ya tiene dorsal del primer equipo; los más orgullosos del edificio serán quienes lo entrenaron con doce años.
No hay traspaso, ni presentación, ni agente en la escalinata. Juan Montecinos lleva en este club desde niño y ahora forma parte, formalmente, del primer equipo, lo que para un lector local supera a cualquier fichaje del tamaño que sea.
No es que lo dejen fuera. Simplemente no hay ningún lugar en el sistema con el que juega San Marcos de Arica donde poner a un hombre que hace lo que él hace, y eso es más duro de oír que cualquier alineación.
En breve
Plantilla15 caras nuevas y el San Marcos de Arica todavía se está conociendo
Quedaban 88 minutos y Union Espanola tenía el punto prácticamente guardado. El fútbol rara vez lee el ambiente, y el San Marcos de Arica no se detuvo a dar explicaciones.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Rodrigo Saracho y San Marcos de Arica acuerdan 2 años más.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Álvaro Cazula está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La historia favorita de todo periódico y la menos favorita de todo entrenador. Lo ocurrido «se está tratando internamente», que es lo que dicen los clubes cuando preferirían que nadie volviera a preguntar.
Quedan 24 meses y de los despachos solo llega silencio: ni oferta, ni conversaciones, nada que su gente pueda contestar. Los clubes que dejan negociar al calendario acaban negociando con el calendario.