«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Deportes La Serena no han contestado, que también es una forma de contestar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportes La Serena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«He hecho todo lo que se me ha pedido en los entrenamientos y no ha cambiado nada un sábado». La queja más conocida del fútbol, y una a la que Deportes La Serena tendrá que responder con minutos o con un traspaso.
Los clubes se habían puesto de acuerdo y el jugador no. Un desplante, y público: Estudiantes lo conserva, y la afición de aquí se queda preguntándose qué le habrían contado de este sitio.
Luis Acevedo y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Daniel Castillo tras el empate 2‑2, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
En breve
El banquilloGonzalo Jara pide hablar con el técnico
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Deportes La Serena no han contestado, que también es una forma de contestar.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Media liga jugada, puesto 10, 17 puntos en el casillero. Multiplicarlo por dos es la cuenta que ha hecho todo aficionado y la única que nadie en el club hará en voz alta.
«La afición tiene derecho a estar enfadada. Yo también lo estoy. Lo vamos a arreglar». 0‑1, un entrenador diciendo lo que toca, y un vestuario que escuchó una versión distinta.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javier Rivera, y el técnico lo permitió.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Deportes La Serena dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportes La Serena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
En el Deportes La Serena todos lo vieron antes de que nadie lo dijera, que es como va siempre. A los 35 la caída es real y medible —3 puntos— y lo único que queda por saber es cómo trata el club a alguien a quien debe muchísimo.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javier Rivera, y el técnico lo permitió.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Deportes La Serena dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Deportes La Serena cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Maycon está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«La firma más fácil de mi carrera.» Rodrigo Escandar y Deportes La Serena acuerdan 1 años más, y el entrenador ya puede planificar con él, no sobre él.
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Javier Rivera, y el técnico lo permitió.
«Un punto es un punto y me lo quedo, pero debimos llevarnos los tres». Daniel Castillo tras el empate 0‑0, y la frase que todo entrenador del país ha dicho en algún momento de este fin de semana.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
Deportes La Serena preguntó y Deportes Santa Cruz dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Esto no es fondo de armario y nadie finge que lo sea. Se han pagado $640.0K porque Javier Rivera es sencillamente mejor que lo que ya había, y el club ha decidido dejar de esperar.
Ángelo Henríquez estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Nicolás Stefanelli estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Una consulta de cesión a Atlético Mineiro: un recambio, o un vistazo a alguien que el club todavía no puede permitirse comprar. Sea como sea, la respuesta llegará antes de que acabe la semana.
A Sport Recife le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Deportes La Serena ha hecho la llamada a Bragantino. Sin traspaso, con una parte de la ficha, y una camiseta de repuesto en el puesto donde la plantilla ha estado más corta toda la temporada.
Todo sistema tiene posiciones y este no tiene la suya. Deportes La Serena cambiará el dibujo, cambiará su función o le cambiará de club, y él está esperando a saber cuál.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el San Marcos de Arica hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La grada14/12/2026
La afición se rebela por la venta de Javier Rivera por $640.0K
Se va al Deportes La Serena, el club tiene $640.0K que el viernes no tenía, y las tertulias ya han decidido cómo se sienten al respecto. Vender bien y vender a alguien al que querían no son la misma habilidad.
La oferta de Cobresal por Mauricio Godoy se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
San Marcos de Arica ha acudido a Palestino con una oferta, y la afición ha acudido a internet con una opinión sobre ella. Que alguna de las dos cambie algo depende del club vendedor.
Camilo Melivilú y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Deportes La Serena paga $640.0K, y la operación queda cerrada. El número luce en el balance; si luce en el campo es la pregunta de la próxima temporada.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
San Marcos de Arica preguntó y Universidad de Concepcion dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Los clubes se han dado la mano con San Marcos de Arica; el jugador todavía no. Lo siguiente es el contrato, y en el contrato mueren más operaciones de las que nadie publica.
Deportes La Serena preguntó y San Luis dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Nicolás Stefanelli está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Matías Pinto estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Francis Mac Allister firme algo — un contrato en Deportes La Serena o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. San Marcos de Arica dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y José Leguizamón estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de San Marcos de Arica, y no se va a retirar.
Nahuel Donadell y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gonzalo Reyes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
20 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Nicolás Zedan, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en San Marcos de Arica. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
En breve
El banquilloBenjamín Tapia llama a la puerta del técnico
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
Bruno Camiletti tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Francisco Ayala tiene 37 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
Una cara nueva en su posición y, de repente, Augusto Barrios tiene que reconquistar lo que creía suyo. El San Marcos de Arica no ha prometido nada: en esta fase casi nunca se promete.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Facundo Velazco quiere fútbol continental; si el San Marcos de Arica puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Gonzalo Reyes está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
A los 37, 3 puntos por debajo de lo que era, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses. Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil de esta página.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
Maximiliano Acosta tiene 38 y ya no le queda nada por demostrar. Le queda saber dónde colocarse, cuándo bajar el ritmo y qué decir en el descanso, y nada de eso sale en una gráfica física.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de San Marcos de Arica, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Agustín Maidana estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Mauricio Godoy entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Javier Rivera
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que San Marcos de Arica pueden fingir no haber oído.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Gonzalo Reyes estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Álvaro Cazula está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
En toda plantilla hay uno de estos partidos para alguien cada temporada. Este es el de Camilo Rencoret: el club que lo conoció primero, la afición que decidirá en el primer minuto si aplaude, y San Marcos de Arica necesitando que juegue como si nada de eso importara.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en San Marcos de Arica, otra semana sin la firma de Facundo Loeiro.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en San Marcos de Arica. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
San Marcos de Arica ha hecho saber al mercado que Matías Moya Godoy está disponible. El anuncio no lleva precio, pero todos en el gremio saben más o menos lo que pone.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el San Marcos de Arica cosas que tardan más de una semana en retirarse.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
15 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 1‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
«Nos seguimos reuniendo, y seguimos saliendo de la sala con los mismos números con los que entramos». Otra ronda de conversaciones en San Marcos de Arica, otra semana sin la firma de Francisco Peña.
Noventa minutos muy concretos pedían otro tipo de jugador, y el entrenador eligió uno. No está en mala forma y no está en el once, y las dos cosas son ciertas.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Francisco Peña lo ha hecho, en San Marcos de Arica, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si San Marcos de Arica puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Camilo Melivilú y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Camilo Melivilú. 3‑1 ante Deportes Temuco, y la ovación final fue sobre todo suya.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Álvaro Cazula estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.