«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Once Caldas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Giancarlo García será jugador de otro club este fin de semana, y en Once Caldas las despedidas han empezado en voz baja.
4 partidos ya sin victoria, y las excusas se han gastado más deprisa que la paciencia. Alguien en Once Caldas tiene que sacar un resultado de donde sea.
Kevin Chacón y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla23/02/2032
Hugo Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El banquillo23/02/2032
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 0‑1 Jorge Santos salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Kevin Chacón estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Lionel Jara quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Zaid Romero, y el técnico lo permitió.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hugo Murillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Veo todos los partidos de Once Caldas desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Deportes Quindio sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
En breve
DirectivaLos sueldos se tragan el 88% de los ingresos de Once Caldas
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Once Caldas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 14 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
Plantilla19/01/2032
Hugo Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Facundo Waller puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
«Quiero ganar cosas y me gustaría hacerlo aquí.» No se ha exigido nada ni se ha amenazado con nada, pero una directiva como la de Once Caldas escucha una frase así exactamente como está construida.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Freddy Montero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla12/01/2032
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
10 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Nicolás Meaurio y Once Caldas acuerdan 4 años más.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Once Caldas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 27 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Once Caldas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Johan Portilla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Nadie lo confirmará y nada más explica las alineaciones del último mes. Un error caro le compra a un jugador un periodo de suplencia que siempre dura más que el error.
A Estudiantes le han preguntado si lo prestaría. Las cesiones se acuerdan rápido o no se acuerdan, y esta será una cosa o la otra antes del fin de semana.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 16 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Johan Portilla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla01/12/2031
Hugo Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Once Caldas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Julián Bazán ya tiene su respuesta de Once Caldas; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Once Caldas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Juan José Mera. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Francisco Fydriszewski está en ella.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Once Caldas. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
Una cara nueva en su posición y una camiseta que creía suya, de repente en discusión. Once Caldas no ha prometido nada, que es lo que prometen los clubes en esta fase.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 31 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Johan Portilla estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla17/11/2031
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Jan Franc Lucumí entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Sebastián Caballero, y el técnico lo permitió.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Facundo Waller. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
El banquillo17/11/2031
Andrés Micolta se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Once Caldas lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Once Caldas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
Francisco Coirolo estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Plantilla10/11/2031
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
El banquillo10/11/2031
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Johan Portilla
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
El banquilloFacundo Waller se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 46 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Puesto 13 con 46 puntos. Cada temporada es una historia y esta es su última línea, y ahora el club tiene tres meses para decidir de qué va la siguiente.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Once Caldas la escuchó como otra cosa.
Johan Carbonero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Once Caldas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla27/10/2031
Hugo Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Por detrás, y batido según cualquier lectura honesta, hasta el minuto 87. America de Cali tenía los puntos en el bolsillo y un rincón de la grada seguía creyendo, que es cuando suele pasar.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Vicente Pizarro entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 60 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
Francisco Coirolo y un compañero se dijeron esta semana cosas que costará más de una semana retirar. No iba de fútbol, y los dos juegan el sábado.
Plantilla20/10/2031
Hugo Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Once Caldas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«No es el fin del mundo y no es suficiente. Las dos cosas son verdad». El entrenador, tras un empate 0‑0, dijo lo honesto y luego entró a decirlo otra vez.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Once Caldas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Vicente Pizarro quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
7 fichajes en un solo mercado. Puede que cada uno sea una mejora y el equipo puede seguir siendo peor durante un tiempo, que es la parte de una reconstrucción que los veredictos nunca mencionan.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Facundo Waller está en ella.
En breve
El banquilloHugo Murillo llama a la puerta del técnico
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Once Caldas dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla06/10/2031
Una lesión de rodilla de las peores para Kevin Hurtado
21 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Once Caldas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Johan Portilla y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla06/10/2031
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Andrés Díaz quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Brutal, inequívoca y, pese al horror del momento, normalmente menos determinante para una carrera que el ligamento al que todos temen más. 84 días, un calendario limpio y una fecha de vuelta con la que de verdad se puede planificar.
Plantilla29/09/2031
Una lesión de rodilla de las peores para Kevin Hurtado
28 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Once Caldas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«He dado todo aquí y necesito un reto nuevo.» La petición es formal, y la relación ya no volverá a ser exactamente la misma.
Plantilla29/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Lionel Jara estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Un hueso, que es la única lesión que viene con calendario. Once Caldas dará una fecha de vuelta y, cosa rara en este negocio, probablemente acertará.
Plantilla22/09/2031
Una lesión de rodilla de las peores para Kevin Hurtado
36 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Once Caldas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Vicente Pizarro y Once Caldas acuerdan 5 años más.
Johan Carbonero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Luciano Peraggini, y el técnico lo permitió.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑2, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Once Caldas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Johan Carbonero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla08/09/2031
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El sistema ha cambiado y su posición no. Un futbolista puede mejorar su forma; no puede mejorar el dibujo del entrenador, y ese es todo el problema.
El banquillo08/09/2031
El técnico no ha terminado de olvidar el error de Johan Portilla
En público está superado para todos. No lo está para quien pone el equipo, y el único sitio donde se nota es una alineación. Tendrá otra oportunidad: la tendrá en un partido que importe menos.
En breve
Plantilla5 caras nuevas y el Once Caldas todavía se está conociendo
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Coirolo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Hoy no hemos estado a la altura y no lo voy a maquillar». Jorge Santos tras el 0‑2, con el tono de quien sabe cuál es la siguiente pregunta y no piensa responderla.
El banquillo19/05/2031
Facundo Waller se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
Nadie en el Once Caldas lo dirá para la grabadora y las alineaciones llevan semanas diciéndolo. En toda plantilla hay un grupo pequeño al que se recurre cuando el partido es difícil, y él ya está dentro.
En breve
El banquilloHugo Murillo pide hablar con el técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Once Caldas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Freddy Montero y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla28/04/2031
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Francisco Coirolo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Podría hablar de decisiones arbitrales y podría hablar de suerte. No lo voy a hacer. Hemos perdido». El entrenador, el 0‑1, y una rueda de prensa que duró cuatro minutos.
Otro ha estado mejor, el entrenador lo ha dicho con una alineación, y no hay discusión posible. Recuperará la camiseta de la única manera en que se puede recuperar.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonardo Felissia será jugador de otro club este fin de semana, y en Once Caldas las despedidas han empezado en voz baja.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Once Caldas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Hugo Murillo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Me lo dijeron claro, y lo prefiero así.» El entrenador de Once Caldas ha sido explícito sobre la situación de Juan Manuel Rengifo, que es más de lo que reciben muchos.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 7 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Once Caldas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Tengo ambiciones y me gustaría que el club las compartiera». Nadie ha pedido salir ni le han señalado la puerta, pero un jugador elige esa frase con cuidado y un despacho la escucha exactamente como fue pensada.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Francisco Coirolo estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Santiago Ferez, y el técnico lo permitió.
Les pasa a todos y sigue siendo el párrafo más difícil que tiene que escribir un periódico local. 34 años, 3 puntos por debajo de donde estaba, y un cuerpo que ha empezado a cobrar intereses sobre una carrera.
9 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los huesos sueldan. Es lo único piadoso de esta lesión y la razón por la que en el Once Caldas hablarán de ella con más franqueza que de una rodilla. Volverá, y más o menos cuando digan.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla10/03/2031
Hugo Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
El Real Cartagena seguirá alineándolo hasta junio y no recibirá nada por él después. José Enamorado ha pactado su marcha al Once Caldas, y los únicos que pierden en ese arreglo son quienes dejaron correr el contrato.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jan Franc Lucumí quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
En breve
El banquilloFacundo Waller se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Once Caldas lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Thomas Vergara será jugador de otro club este fin de semana, y en Once Caldas las despedidas han empezado en voz baja.
«Quiero jugar por títulos mientras las piernas me lo permitan». Nada en esa frase es una petición de traspaso, y nadie en Once Caldas la escuchó como otra cosa.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Plantilla10/02/2031
Hugo Murillo choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
La versión general de esta queja es que un jugador quiere más. La versión concreta le pone nombre: quiere salir bajo los focos contra clubes de otros países, y ha dejado de disimularlo.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Santiago Ferez lo ha hecho, en Once Caldas, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Leonardo Felissia será jugador de otro club este fin de semana, y en Once Caldas las despedidas han empezado en voz baja.
La camiseta todavía le queda bien. Hugo Murillo está de vuelta en Once Caldas, y medio estadio ya lo recuerda con estos colores. Hay fichajes que hay que venderle a la ciudad; este se vendió solo.
Once Caldas preguntó y Atletico Nacional dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
Plantilla30/12/2030
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Freddy Montero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Once Caldas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
«Agradezco los partidos, pero no me hice futbolista para ser el recambio de nadie.» Quiere estar en Once Caldas, y 3 partidos en 9 dicen que se ha ganado que le escuchen.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Facundo Waller está en ella.
Quedan 1 meses, y ambas partes saben lo que significa: cada semana sin firma baja el traspaso que Once Caldas puede pedir y sube el sueldo que Nelson Quiñones puede exigir.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Once Caldas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
La lista es un documento discreto con un significado ruidoso. Weibmar Asprilla puede hablar con quien pregunte, y en el club todos saben lo que eso quiere decir.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Darío Cáceres
PlantillaFreddy Montero entrena como quien tiene algo que demostrar
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Once Caldas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Freddy Montero quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Esto no es rotación. Felipe Cifuentes lleva tiempo fuera de los planes del entrenador, y en el Once Caldas ya nadie finge lo contrario.
Plantilla18/11/2030
Andrés Micolta choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Darío Cáceres, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Once Caldas, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Todo entrenador guarda en la cabeza una lista corta de los hombres que quiere sobre el campo cuando sube la apuesta, y nunca se publica. Las alineaciones de las tardes grandes dicen que Freddy Vargas está en ella.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Once Caldas no han contestado, que también es una forma de contestar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Once Caldas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Zaid Romero y Once Caldas acuerdan 4 años más.
Freddy Montero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
America de Cali se llevó los puntos tras un 1‑3 que costará explicar en la grada.
Plantilla28/10/2030
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Andrés Micolta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El banquillo28/10/2030
El veredicto del entrenador
«Es culpa mía. Yo elijo el equipo y elegí mal». Los entrenadores dicen eso cuando lo sienten y cuando necesitan que se vea que lo dicen, y después del 1‑3 Jorge Santos salió de la sala antes de que nadie pudiera preguntar cuál de las dos era.
En breve
El banquilloFacundo Waller se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Once Caldas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Ya van 4 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Regates completados: 23. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Partido28/09/2030
Tras 8 partidos, Once Caldas vuelve a saber lo que es perder
La primera derrota en 8 partidos. El entrenador dirá que tenía que llegar; el vestuario dirá que no tenía por qué llegar contra Millonarios; la afición dirá las dos cosas, en ese orden, toda la semana.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
0‑2 para Millonarios, y ninguna queja que merezca tinta. La actuación no pidió más de lo que obtuvo.
Plantilla30/09/2030
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Andrés Micolta está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jan Franc Lucumí quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
Ya son 6 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
La carrera de un portero se cuenta en los partidos en los que nadie marcó, y Weibmar Asprilla ya acumula 50 en 209 encuentros. En ese número no hay nada de suerte.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Uriel Perpetto estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Un mes es tiempo suficiente para que nadie entre por casualidad. Kevin Angulo está en el mejor once de la categoría, que es un elogio más discreto que un premio y más fiable.
En breve
El banquilloFacundo Waller se ha convertido en un hombre de confianza del técnico
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Andrés Micolta
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Weibmar Asprilla será jugador de otro club este fin de semana, y en Once Caldas las despedidas han empezado en voz baja.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.96 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Once Caldas cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Leonardo Felissia quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
130 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Once Caldas pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
La Equidad querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Once Caldas fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Once Caldas lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Facundo Waller lo produjo, y el 8.31 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Facundo Waller y Once Caldas acuerdan 3 años más.
El acuerdo con Chelsea está cerrado en todos los sentidos menos en el que lo pone sobre el campo. En esta fase nunca sale nada mal, salvo las veces en que sale.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
«Antes de firmar se me dijeron cosas. No las voy a repetir, pero me acuerdo de todas.» Once Caldas no han contestado, que también es una forma de contestar.
La oferta de Carabobo por Freddy Vargas se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Facundo Waller y Once Caldas acuerdan 3 años más.
Freddy Montero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El nombre de Felipe Cifuentes ha aparecido en conversaciones de las que Once Caldas no formaba parte. Nada formal, nada firmado, pero nada de esto es casual.
Once Caldas preguntó y Boca Juniors dijo que no sin discutir una cifra. Es la respuesta menos ambigua del fútbol y la que los clubes más a menudo vuelven a poner a prueba.
«El míster no usó muchas palabras, y no le hicieron falta». Weibmar Asprilla ya tiene su respuesta de Once Caldas; lo que haga con ella es la historia de la próxima ventana.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Once Caldas nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Kevin Angulo quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
11 acciones combinadas y 6.91. Su labor se manifiesta en que otros parezcan buenos, y la única manera fiable de notarla es mirar qué pasa las tardes en que él no está.
Plantilla27/05/2030
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
El once lo repite en público cada semana hasta que deje de ser verdad. Es la única forma de suplencia contra la que un futbolista no tiene argumentos, y la que más le cuesta digerir.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Once Caldas, y no se va a retirar.
Freddy Montero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
El papeleo se termina mucho antes que el jugador. Daniel Ayala ha acordado venir cuando expire su contrato actual, lo que significa que el Once Caldas se ha ahorrado un presupuesto de verano con una llamada.
Tiene 23 años y el estadio ya canta su nombre, algo que les pasa a los chicos de la casa y casi nunca a los fichajes. Todo lo que venga a partir de aquí se medirá contra un cariño que no hizo nada por ganarse salvo ser de aquí.
No es una queja y no es una exigencia: quiere jugar fútbol continental, y ha dejado de esconderlo. Si Once Caldas puede dárselo es una pregunta sobre el club, no sobre él.
Plantilla06/05/2030
Palabras en el entrenamiento del Once Caldas sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Hugo Murillo está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
En breve
Notas de los jugadoresUno de esos días de Freddy Montero
Los clubes lo tienen todo cerrado y lo que queda son papeles y una foto. En Once Caldas ya hablan de él en pasado.
Notas de los jugadores29/04/2030
Un gol de defensa lo gana para el Once Caldas: 7.21
1 para Andrés Colorado, calificado con 7.21, y el nombre de un central en la parte de la crónica a la que normalmente solo llega por error. En el vestuario no le dejarán olvidarlo en un mes.
Es la ambición más legítima del deporte y la más difícil de satisfacer para la mayoría de los clubes. Jan Franc Lucumí quiere fútbol continental; si el Once Caldas puede ofrecerlo es una pregunta sobre las dos próximas temporadas, no sobre él.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Plantilla29/04/2030
Luis Palacios choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
Real Cartagena querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Once Caldas fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Once Caldas pueden fingir no haber oído.
Johan Carbonero estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Plantilla22/04/2030
Luis Palacios choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.