Ahora se pesa cada toque, en la prensa y fuera de ella. Hay quien crece con eso y quien se rompe en silencio, y no se sabe cuál de los dos hasta después.
Palmeiras avanza y Oeste se vuelve a casa, con el 0-1 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
«Nunca quise estar en otro sitio. Aquí queda trabajo por terminar.» Sérgio Raphael se compromete con Oeste 2 años más.
Directiva08/03/2027
Los sueldos se llevan el 88% de lo que ingresa Oeste
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
30 años, todas las categorías de esta casa a la espalda y, cada sábado, un cedido de nivel parecido por delante. Los padres en la grada se han dado cuenta, y los chavales de abajo también.
Con 30 años, Lucas Silva ha pasado por todas las categorías del club y ve cómo un cedido de nivel parecido sale de inicio cada semana. En la cantera se toma nota de estas cosas, y en la grada también.
Todos los clubes del fútbol pagan a sus jugadores la mayor parte de lo que ingresan. Pagarles casi todo es otro invento, y ha acabado igual todas las veces que alguien lo ha intentado.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Oeste, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Con 29 años, Lucas Silva ha pasado por todas las categorías del club y ve cómo un cedido de nivel parecido sale de inicio cada semana. En la cantera se toma nota de estas cosas, y en la grada también.