Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Al-Sobhi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Riyadh las despedidas han empezado en voz baja.
«Hay decisiones que llevan mucho tiempo. Esta llevó diez minutos, y la mayoría fueron para encontrar un bolígrafo». Rodrigo Abascal y Al-Riyadh acuerdan 2 años más.
Plantilla04/10/2027
Teddy Okou choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Pregunte a cualquiera a la salida qué separó a los dos equipos y escuchará un nombre: Leandro Antunes. 1‑0 ante Al-Shabab, y la ovación final fue sobre todo suya.
Faisal Al-Sobhi y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Calificado con 7.89. Pregunte a cualquiera que salga del estadio qué lo decidió y obtendrá un nombre, que es el único premio que de verdad ha contado nunca.
La degradación que un club no anuncia nunca y un vestuario nota siempre. Ali Al-Masoud está más lejos del once de lo que estaba, y el motivo no se le dará hasta que lo pregunte.
En breve
El banquilloLa vista desde el banquillo
El banquilloEl técnico no ha terminado de olvidar el error de Saud Zaydan
Notas de los jugadoresTeddy Okou los va pasando de uno en uno
Al-Diriyah querrá olvidar esto cuanto antes: 3‑0, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Riyadh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
Dos goles y un 8.07 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.27 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
5 partidos sin ganar es la clase de racha que cambia cómo una ciudad habla de su club, y Al-Diriyah fue la tarde en que se detuvo. Un resultado no arregla nada y con uno todo parece distinto.
Notas de los jugadores27/09/2027
Khalil Al-Absi jugó una tarde distinta a la de todos los demás
8.40. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Plantilla27/09/2027
Demasiado cambio y demasiado rápido en el Al-Riyadh
6 fichajes en tres meses. Cada uno puede ser una mejora y el equipo puede ser peor durante un tiempo igualmente, que es la parte de una reconstrucción que nunca sale en los balances del mercado.
Al-Ettifaq avanza y Al-Riyadh se vuelve a casa, con el 0‑0 como sentencia. El vestuario dirá ahora que la prioridad es la liga, porque eso es lo que dicen los vestuarios.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Riyadh lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
1 detenidos en la tanda y un estadio que seguirá describiéndolos dentro de veinte años. A un portero le basta una noche así para quedarse en la memoria.
Regates completados: 27. Se fue de la gente como si le hubieran dicho que había un premio por hacerlo, y al final el lateral había dejado de fingir que lo intentaba.
Ya van 5 sin ganar, y el estadio ha desarrollado ese silencio especial de la grada que espera lo peor. Un 1-0 feo lo curaría casi todo; eso es lo desesperante.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 23 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Hay tardes en las que el portero es todo el equipo. 10 paradas, varias de ellas de las que nadie espera ver detenidas, y un marcador que favorece a los diez que tenía delante.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al-Riyadh lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 21 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Directiva06/09/2027
Pasa el cierre con 15 de alta y 11 de baja
Ese es todo el negocio hecho en Al-Riyadh hasta que vuelva a abrirse el mercado. Si fue suficiente se responderá los sábados y no en una columna, y el primer sábado está cerca.
Directiva06/09/2027
Orden desde arriba en el Al-Riyadh: alguien tiene que salir
Los balances no entienden de estado de forma ni de sobre quién pensaba construir el entrenador. La junta ha decidido que hace falta una venta, y lo único que queda por saber es qué nombre acaba cargando con ella.
Dos goles y un 9.03 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al-Riyadh lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
«Me acuerdo de la reunión. Me acuerdo exactamente de lo que se prometió en ella». Puede que Al-Riyadh lo recuerde de otra manera, que es precisamente el problema.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Talal Al-Shubili tiene 22 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
Hay una calidez concreta que un estadio reserva para un chico de 21 años que siente suyo. Mohammed Al-Essa la tiene ya, y todo lo que haga durante el resto de su etapa aquí se medirá contra esa buena voluntad que le regalaron.
«El que no corre por esta camiseta no la lleva mucho tiempo.» No hubo nombres y no hacían falta; en el vestuario todos supieron para quién iba.
Plantilla23/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Teddy Okou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Al-Mojzel esperando con una camiseta. En Al-Riyadh nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
El estado de forma va y viene; esto no se ha ido. Mohammed Al-Essa tiene 21 años, y la versión que entrena ahora no habría entrado en el equipo en el que estaba hace un año.
La oferta de Najran por Nasser Al-Bishi se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Milan Borjan estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
Se fue siendo un chaval y regresa sabiendo todavía dónde está la grada visitante. A la mayoría de los fichajes hay que explicarlos; a este le bastó una foto.
A los 25 lo de mejorar debería haber terminado. No lo ha hecho: 3 puntos por encima de la marca de principios de año, que es lo que les pasa a los jugadores que se toman en serio las partes aburridas del oficio.
Plantilla09/08/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Teddy Okou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Veo todos los partidos de Al-Riyadh desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Al-Diriyah sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Todos han dejado de fingir: ES Setif hará la llamada por Trezeguet esta semana. En Al-Riyadh tienen una cifra en mente, y la cifra no es tímida.
Plantilla02/08/2027
Teddy Okou choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Riyadh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
No un contrato nuevo, no un dorsal nuevo: un lugar nuevo en la cabeza del entrenador, que es el único ascenso del fútbol que importa de verdad. Mohammed Al-Khaibari acaba de subir en él.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Teddy Okou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Treinta minutos, puerta cerrada, todo dicho. Después nos dimos la mano». Lo que hubo en esa sala se quedó en esa sala, y Eyad Houssa entrenó a la mañana siguiente como un hombre con menos peso encima.
Lo que era una línea en la contraportada se ha convertido en cántico, y el cántico no es amable. En Al-Riyadh preferirían resolverlo con discreción, y de discreto ya no le queda nada.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al-Riyadh. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
A los 23 años hace esta temporada cosas que no podía hacer la pasada, y las hace cada semana. La forma va y viene; esto se ha quedado lo bastante como para llamarlo de otra manera.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Teddy Okou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ali Al-Masoud, y el técnico lo permitió.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Trezeguet firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
En breve
El banquilloMishal Saad llama a la puerta del técnico
Puesto 2, 81 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Teddy Okou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Jan Petek, y el técnico lo permitió.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Riyadh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Matemáticamente seguro, y esta noche en la ciudad nadie se acuesta pronto. Pasara lo que pasara esta temporada, termina una categoría por encima de donde empezó.
La clase de año que termina con un nombre leído en voz alta en un salón. Al-Riyadh lo disfrutó cada semana y ahora tiene el problema de que los demás lo saben.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nasser Al-Bishi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Riyadh las despedidas han empezado en voz baja.
El único premio que ningún otro futbolista del campo puede ganar es para Milan Borjan, con 16 porterías a cero en la temporada. Un portero puede esperar toda una carrera una temporada así.
Plantilla17/05/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Teddy Okou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Otra semana, otro rumor, otro desmentido que nadie termina de creerse. En Al-Riyadh saben que estas cosas las decide el mercado y no la prensa, pero la prensa hace más ruido.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Talal Al-Shubili será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Riyadh las despedidas han empezado en voz baja.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Teddy Okou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Directiva10/05/2027
Los sueldos se llevan el 119% de lo que ingresa Al-Riyadh
Hay una cifra a partir de la cual una masa salarial deja de ser ambiciosa y se convierte en la razón de que no sea posible nada más, y este club ha llegado a ella. No queda nada para un fichaje, para una grada ni para una tarde de lluvia.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ali Al-Masoud, y el técnico lo permitió.
Saeed Al-Juhani estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
«Ya duraba demasiado. Prefiero decirlo a la cara antes que dejarlo ahí.» Diez minutos a puerta cerrada en Al-Riyadh, y los dos salieron diciendo que no pasaba nada.
Lo que era una noticia de contraportada es ya asunto del graderío, y el graderío no entiende de matices. En Al-Riyadh querrían resolverlo antes de que sea la única pregunta.
Se ha desmentido dos veces y publicado tres, que es la aritmética habitual. Hasta que Sulaiman Hazazi firme algo — un contrato en Al-Riyadh o en cualquier otra parte —, esta columna es suya.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla19/04/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Teddy Okou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Todas las ruedas de prensa empiezan y acaban ya igual: con el futuro de Mamadou Sylla. Al técnico se le han agotado las maneras nuevas de no decir nada.
Una conversación en el despacho del entrenador, y un compromiso que salió de ella. Las promesas así salen baratas de hacer y caras de romper, y Eyad Houssa ha apuntado la fecha.
Eyad Houssa y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
Plantilla29/03/2027
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Teddy Okou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marzouq Tambakti, y el técnico lo permitió.
Nada por escrito y nada en público: una palabra sobre minutos, dada cara a cara en Al-Riyadh. Las alineaciones del próximo mes dirán si valía la pena tenerla.
«Lo he intentado. Lo he intentado de verdad, y cada día me despierto en el sitio equivocado». Eso no se le entrena a nadie, y en Al-Riyadh nadie finge estar haciéndolo.
Toda carrera larga llega a la semana en que el jugador empieza a pensar en la última. Le gustaría que fuera en el club que lo puso por primera vez en un campo, y en el Al-Riyadh ya lo saben.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Teddy Okou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Aquí nadie está por encima de que le digan las cosas.» No se dijo ningún nombre, pero el vestuario sabe contar, y quien escuchaba también.
Directiva15/03/2027
Los sueldos se tragan el 98% de los ingresos de Al-Riyadh
Cualquier club destina a sus jugadores la mayor parte de lo que gana. Destinarles casi todo es un acuerdo distinto, y siempre que se ha probado ha terminado de la misma manera.
Ya son 29 titularidades, con una media de 6.59, y la alineación de Al-Saudi Al-Watani ha dejado de ser una pregunta. Exactamente lo que todos firmaron.
En breve
El banquilloEl entrenador le hace una promesa a Ali Al-Masoud
Una media de 7.58 en la temporada con 25 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
3 triunfos consecutivos como visitante. Los equipos que ganan fuera suelen saber defender y contragolpear, y la tabla ha empezado a reflejar lo que han dado esos viajes.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Teddy Okou estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Marzouq Tambakti, y el técnico lo permitió.
28 goles y una media de 7.78 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Al-Mojzel querrá olvidar esto cuanto antes: 8‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Riyadh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
Dos goles y un 9.41 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
La oferta de APOEL por Mamadou Sylla se escuchó y se devolvió el mismo día. Las primeras ofertas rara vez pretenden triunfar; pretenden averiguar con qué fuerza se cierra la puerta.
Dos goles y un 8.47 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Dos goles y un 8.42 para acompañarlos. A los delanteros se los juzga por tardes como esta y se los recuerda por muchas menos de las que la gente imagina.
Traspaso acordado, ficha acordada, y Al-Mojzel esperando con una camiseta. En Al-Riyadh nadie finge lo contrario, y la afición ha dejado de preguntar si para preguntar cuándo.
A los 34 se supone que debe dosificarse. En vez de eso fue calificado con 8.26 y pareció, durante noventa minutos, exactamente el jugador que todo el mundo recuerda.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Leandro Antunes lo produjo, y el 9.99 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Un nombre más en la lista: APOEL ha hecho la pregunta que todo el fútbol lleva semanas haciéndose sobre Mamadou Sylla. La respuesta de Al-Riyadh no ha cambiado. De momento.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
Al-Ettifaq pagó $140.0K y Al-Riyadh lo aceptó, que es toda la historia en una frase. La versión larga habla del presupuesto salarial y se contará toda la temporada.
Notas de los jugadores18/01/2027
Mamadou Sylla jugó una tarde distinta a la de todos los demás
9.02. Hay actuaciones que un aficionado le describe a alguien que no estaba y no consigue transmitir; esta fue una, y el número tampoco ayuda.
Hay una impotencia muy concreta en encajar 2 veces antes del minuto veinte. Al-Jeel intentó reordenarse, el Al-Riyadh no se lo permitió, y el resultado estaba escrito mucho antes de confirmarse.
Lo último de un traspaso que todavía depende del jugador es su firma en sus propias condiciones, y ya está puesta. Al-Riyadh lo ha perdido en todo salvo en el papeleo.
Una media de 7.45 en la temporada con 19 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Al-Sobhi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Riyadh las despedidas han empezado en voz baja.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
34 días según la estimación, y un año largo, privado y sin glamour de una recuperación que nadie mira. El Al-Riyadh pierde a un futbolista; él pierde bastante más que una temporada.
Plantilla21/12/2026
Mamadou Sylla está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.69 en la temporada con 23 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Al-Orobah querrá olvidar esto cuanto antes: 4‑1, todos los duelos perdidos y un viaje de vuelta muy largo. Al-Riyadh fue despiadado como lo son los equipos buenos.
A los 33 a cada buena tarde la llaman un viaje al pasado, y esta lo fue: 8.09, y nadie mejor sobre el campo.
Partido19/12/2026
El Al-Riyadh convierte su casa en un mal sitio para visitar
10 sin derrota sobre su césped. El campo no ha cambiado; la grada sí: más ruidosa antes y más rápida en notar cuándo el rival preferiría estar en otra parte.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
41 días en el comunicado, y detrás un año de rehabilitación silenciosa que nadie verá. Al-Riyadh pierde a un jugador por una temporada; él pierde algo más difícil de nombrar.
Plantilla14/12/2026
Mamadou Sylla está en el mejor momento de su carrera
Una media de 7.68 en la temporada con 22 goles detrás. Los rivales han empezado a planificar pensando en él, que es el cumplido más sincero que paga el fútbol.
Partido12/12/2026
Otra más recogida lejos de casa
7 seguidas fuera para el Al-Riyadh. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
4 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Al-Sobhi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Riyadh las despedidas han empezado en voz baja.
«Veo todos los partidos de Al-Riyadh desde aquí. Eso lo dice todo sobre dónde tengo la cabeza». La cesión en Al-Ettifaq sigue su curso, pero el corazón nunca hizo el viaje.
A los 21 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
Ya son 12 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 7.93 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Nasser Al-Bishi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Riyadh las despedidas han empezado en voz baja.
Trezeguet y un compañero se enzarzaron, y no por fútbol. Las ciudades deportivas son lugares pequeños, y una temporada larga los hace más pequeños todavía.
19 goles y una media de 7.62 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mamadou Sylla lo produjo, y el 8.54 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
La racha sin perder llega a 11. Algunas fueron victorias y otras, escapadas, pero un equipo que se niega a perder es un equipo del que se habla en otros vestuarios.
Partido21/11/2026
Otra más recogida lejos de casa
5 seguidas fuera para el Al-Riyadh. Los autocares salen temprano, llegan de noche a campos poco agradables, y vuelven una y otra vez con tres puntos.
A los 23 años lo cantan personas que le doblan la edad, un cariño que un fichaje tarda años en ganarse y que un chaval de la casa recibe por aparecer. También es lo más difícil de sostener que hay en el fútbol.
«Alineo a jugadores que hacen el trabajo. Todo el trabajo». No se pronunció ningún nombre; todas las cámaras giraron igualmente hacia Ali Al-Masoud, y el técnico lo permitió.
Plantilla23/11/2026
Teddy Okou choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.
17 goles y una media de 7.59 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Ya son 10 partidos sin perder. Unos se ganaron y otros se sobrevivieron, pero se está formando una costumbre — y contra las costumbres es contra lo más difícil que se juega en el fútbol.
Traspaso acordado, contrato acordado, revisión médica con fecha. Faisal Al-Sobhi será jugador de otro club este fin de semana, y en Al-Riyadh las despedidas han empezado en voz baja.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban sobre cuánto se esfuerza otro en los entrenamientos, y Trezeguet estaba en medio. La única discusión de vestuario que de verdad va de fútbol.
8 partidos invicto como local. Los visitantes llegan ya hablando del ambiente, que suele ser la señal de que han perdido medio partido antes del saque inicial.
Minuto 97, contra Al-Diriyah, y un gol que supo a victoria para todo el que se había quedado. Fue un empate. Nadie que salga del estadio lo va a describir así.
El cartel ya estaba arriba, las protestas habían empezado, y entonces el balón entró en el minuto 90. Al-Hazem repasará cada segundo del descuento durante una semana.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mamadou Sylla lo produjo, y el 9.11 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
34 puntos, y el resto de la categoría mirando hacia arriba. Todo equipo que acaba primero se pasa la temporada fingiendo que no piensa en ello, y este ya ha empezado a fingir.
6 paradas, y un marcador al que los diez que tenía delante no tenían derecho. A los porteros solo se les mira en los días malos; este fue de los otros.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
14 goles y una media de 7.49 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Mamadou Sylla lo produjo, y el 8.24 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Ya son 6 victorias seguidas, y la pregunta ha cambiado: ya no es si la racha se acaba, sino quién la acaba. Una confianza así no se compra; se gana exactamente de esta manera.
No es una racha: es un salto real, sostenido durante meses. Con 20 años hace a este nivel cosas que no hacía al empezar la temporada, y el cuerpo técnico le dirá exactamente cuáles.
Trezeguet estuvo en el centro y, cuando los separaron, había tres o cuatro más metidos. Las ciudades deportivas son sitios pequeños y las temporadas largas los hacen más pequeños.
11 goles y una media de 7.38 en la temporada tienen ese efecto. El espacio que antes encontraba ya no existe; sigue marcando igual, que es la marca de los buenos de verdad.
Una actuación de 8.36 no aparece a menudo, y cuando lo hace el resto del equipo se vuelve decorado. Estuvo magnífico.
Plantilla19/10/2026
Palabras en el entrenamiento del Al-Riyadh sobre quién trabaja
Alguien dijo en voz alta lo que varios pensaban. Teddy Okou está en el centro, y la plantilla averiguará ahora si el listón sube o si los dos simplemente dejan de hablarse.
Hay un silencio muy concreto en una grada visitante viendo a un hombre marcar dos veces. Leandro Antunes lo produjo, y el 9.22 junto a su nombre es más bien generoso con todos los demás.
Puesto 3, 25 puntos, y el resultado que todos miran primero ahora es el suyo. La palabra sigue sin pronunciarse en el estadio, que es como se sabe que todos la piensan.
5 victorias seguidas cambian cómo calienta el rival: más callado, mirando de reojo. Las rachas se acaban, todo el mundo lo sabe; en este vestuario nadie lo tiene previsto.
Hay una edad a partir de la cual toda buena tarde se describe como un recuerdo del pasado, lo cual es injusto y también exacto. 8.39 con 33 años, y nadie en el campo estuvo mejor.
Todo futbolista tiene una respuesta a la pregunta por el club de su infancia, y casi ninguno llega a actuar en consecuencia. Eyad Houssa lo ha hecho, en Al-Riyadh, y el primer mes enseñará lo que eso le hace a un hombre.
«No es un enfado. Llevo meses pensándolo, y nada de lo último me ha hecho cambiar de idea». La solicitud está sobre una mesa de Al-Riyadh, y no se va a retirar.
Plantilla12/10/2026
Yoann Barbet sufre una lesión muscular: 16 días de baja
La lesión que siempre vuelve, de la que siempre se regresa con prisa y que en silencio cuesta más carreras que las dramáticas. 16 días es la estimación; la cifra honesta depende de si alguien tiene paciencia.
No fue por fútbol, y todos los que lo vieron lo saben. Dos hombres que el sábado tienen que jugar juntos se dijeron esta semana en el Al-Riyadh cosas que tardan más de una semana en retirarse.
«No tengo nada malo que decir de este sitio. Simplemente necesito estar en otro.» Ya está por escrito, y eso cambia lo que Al-Riyadh pueden fingir no haber oído.
La operación que iba a llevar a Mamadou Sylla al ES Setif se ha roto en la última fase y vuelve a presentarse en el Al-Riyadh con un verano para olvidar y una temporada por jugar. Nadie dice quién se levantó de la mesa.
Los clubes han llegado a un acuerdo, y lo que queda es puro trámite: reconocimiento médico, fotografía y firma. En Al-Riyadh nadie finge que volverá a vestir la camiseta.
Directiva07/09/2026
Cierra el mercado en Al-Riyadh: 16 de alta, 9 de baja
Ha pasado la hora límite y la plantilla es la que es. Altas, 16; bajas, 9; y todo lo demás que se publicó sobre este club el mes pasado fue un rumor que se quedó en rumor.
Regates completados: 22. Cada vez que recibía, alguien tenía que decidir, y cada vez la decisión fue la equivocada.
Plantilla07/09/2026
Trezeguet choca con un compañero por las exigencias
La discusión más vieja de cualquier vestuario y la única que va de verdad sobre fútbol: uno cree que el otro no pone lo suficiente. También es la bronca que a un entrenador, en privado, no le disgusta que haya ocurrido.